Pumas y América llegan al clásico capitalino en un punto en el que los papeles empiezan a invertirse. Esta vez, el equipo universitario no solo presume más puntos, también tiene más gol, más equilibrio y mejores números que su rival, pero del otro lado está un equipo azulcrema que no necesita dominar la tabla para hacerse sentir y que históricamente ha sabido incomodar a los auriazules en su propia casa.
Los de la UNAM llegan mejor en la tabla (20 puntos por 17), pero ahora también pueden presumir su eficacia en otros rubros: 20 goles a favor en el torneo, una cifra que los pone por encima de un América que, contrario a lo que suele imponer, ha sido menos contundente con 13 tantos.
El equipo de Efraín Juárez ha encontrado equilibrio: suma cinco victorias, apenas una derrota y una diferencia de +8 que respalda su momento. Y arriba tiene nombre y apellido: Juninho, el hombre gol con cinco anotaciones, bien acompañado por Robert Morales y Álvaro Angulo, ambos con tres. Además, no es sólo ha sido efectivo en la definición; el brasileño también genera, compartiendo el liderato de asistencias con Alan Medina y Uriel Antuna.
América, en cambio, vive de chispazos. Brian Rodríguez es su pieza más completa con tres goles y dos asistencias, mientras que Víctor Dávila y Rafael Veiga intentan sostener un ataque que no ha sido tan constante como se esperaba. Aun así, el peligro azulcrema no se discute: cuando se enchufa, puede resolver partidos en minutos.
Construcción y consolidación
En el banquillo, la balanza sigue inclinada. Juárez continúa en construcción con números parejos, pero enfrente está André Jardine, con mucha más experiencia y una efectividad del 61.1 por ciento, un factor que en clásicos suele pesar más que cualquier estadística.
En cuanto al momento, ambos llegan con altibajos. Pumas ha dejado ir puntos que lo habrían consolidado aún más arriba, mientras que América viene de recomponer el camino tras golpes duros como el 1-4 ante Tigres, mostrando capacidad de reacción pero también fragilidad.
Y además está el dato incómodo: CU no le pertenece del todo a Pumas cuando América lo visita. En 36 partidos, las Águilas dominan con 16 triunfos por sólo nueve de los universitarios, y en los últimos 10 encuentros ahí, América apenas ha perdido dos veces. Es decir, el escenario pesa, pero no para todos.
Así, el clásico del sábado tiene otro tono. Pumas ya no solamente compite: hoy también gana y convence. América, por su parte, llega con menos números pero con la historia y la costumbre de arruinarle la fiesta al rival en su propia casa. Un enfrentamiento en el que los felinos buscan confirmar que van en serio y en el que las Águilas intentarán recordar que en CU, muchas veces, mandan ellas.
CIG