En 50 días comenzará la Copa del Mundo en México, el único país donde se habrán disputado tres justas, pero ¿qué legado debe dejar este evento?
La Afición platicó con el Profesor- Investigador del Departamento de Políticas Públicas de la UdeG, doctor Gabriel Flores Allende, sobre lo que debe prevalecer a partir de recibir este evento en el Área Metropolitana de Guadalajara.
“Me parece que la pregunta del Mundial tiene que ser cuál será el legado del evento en la víspera de lo que viene, pero qué va a pasar después de que se apaguen las luces, qué va a pasar después de que se vayan los equipos, los aficionados, lo importante aquí del Mundial es el legado, el legado tiene que ver con lo que va a dejar la actividad en lo que es el legado y la sostenibilidad, que son de las variables que muchas veces dejamos de lado. Pensamos siempre en el ayer o en el hoy y las emociones, pero pensamos en el qué cuando termina el Mundial, a partir del 15 de agosto, ¿Qué va a pasar? ¿Cuál es ese legado? ¿Habrá un beneficio? Claro, para ciertas, la federación deportiva, los organizadores, algunos gobiernos, pero podemos pensar ese 20 por ciento del sector restaurantero, hotelero, transporte, souvenir y el turismo. Barcelona 92 fue un detonante muy interesante, porque ellos lo refieren, que a partir de los Juegos Olímpicos del 92 hubo una transformación en el país: más investigación, más formación de recursos humanos, nuevas directrices, mejora de toma de decisiones; Beijing también, los Juegos Olímpicos permitió diseñar nuevas políticas en materia de activación física, pero los Mundiales, ¿qué deja el Mundial de futbol para Zapopan, el Área Metropolitana de Guadalajara, el estado de Jalisco y para el país?”, dijo el académico.
De empleos sostenibles a promoción de la actividad física
¿Qué debería dejar el Mundial?
“Lo ideal sería que una vez se concluya el Mundial y en esto que la misma, en el documento oficial que presentan las tres ciudades o los tres países en la candidatura hablan de transformar el futbol, lo ideal sería que volviera el ascenso y el descenso al futbol mexicano en todas las categorías, para que ascienda a una plaza de 20 mil aficionados, 5 mil hasta 50 mil aficionados y eso promueva el desarrollo del futbol, pero no pensando que el legado tiene que ser sacar talentos para mejorar la selección, no, es para formar sujetos, esa es otra de las variables que muchas veces queda de fuera y que no se revisa
Otra de las variables es, se habla de que va a haber empleo, pero no es empleo temporal, sino que sea empleo sostenible, que la oferta laboral siga permeando para que exista, para que ese desarrollo también de infraestructura, de equipamiento, siga permeando, entonces en el tema deportivo tenemos que hacer que las personas pasen de inactivos a activos; algo muy interesante también, hablamos de políticas públicas, es cómo voy a poner un caso, en los países que acabo de mencionar después de estas celebraciones de juegos hay cambios, por ejemplo, ¿qué beneficios tendrán aquellas personas que eran físicamente inactivos? Ahora son activos porque el Mundial repercutió en que posiblemente los centros de iniciación deportiva crecieron, incrementó la oferta de las escuelas de futbol, incrementó la práctica deportiva en los municipios.
Y finalmente, ¿cuál es el impacto? Que sean activos ya no basta, ya no basta que una persona sea activo, sino cómo esa persona contribuye a reducir el PIB de un país en cuanto a gastos de hospitalización, de enfermedades, entonces vienen políticas públicas, como lo hacen que algunos países”.
Como aficionados podemos estar emocionados de que venga el Mundial y es algo positivo, pero lo que ocurrió en 1986, lo que puede ocurrir este año, ¿es positivo recibir un Mundial? ¿deja más cosas buenas?
“Un evento siempre trae cosas buenas, pero siempre cuando hablamos de esa planificación, ahora hablamos de esa coparticipación o cocreación de la organización del evento, porque el ser sede implica no decir, nosotros somos los organizadores, pero lo ideal es que se construya con el aficionado, con la población en general, en poder generar condiciones para que la afición, no es que adopte el evento, sino que sea parte del evento, entonces tú lo comentabas, son tres momentos diferentes y la población es totalmente diferente, digo una persona que tiene 80, 90 años que ya le tocó dos mundiales, pues piensa diferente a lo que puede venir ahora, los problemas han cambiado, pero las oportunidades creo que también se han dejado oportunidades, hablamos de organizar actividades de proyección, pero la ciudad como tal podríamos tener más para lo que vendría, digo tendríamos que estar hablando más de otro tipo de desarrollo de lo que es la víspera del Mundial”.
SRN