Las sentadillas son una gran ejercicio para tu movilidad y hasta para bombear sangre mejor, pero hay distintos tipos de esta. La asiática es una de ellas, además destaca por sus múltiples beneficios, lo que la hacen destacar de la occidental.
Si tienes dolores de espalda o antecedentes de dolores lumbares aquí te guiamos para que puedas hacerlas de manera fácil y correctamente para aprovecharla completamente.
¿Qué es una sentadilla asiática?
En diferentes lugares de Europa, según la BBC, pero sobre todo de Asia es común ver a personas que descansan en una posición que muchos consideran complicada o hasta incomoda: en una sentadilla profunda.
Esta posición es básicamente eso, una sentadilla profunda o completa que regularmente se usa para descansar, esta destaca por la posición y por los beneficios que conlleva.
Se distingue por agacharse hasta que las rodillas estén completamente flexionadas y empujadas hacia afuera, mientras los pies están bien abiertos y el pecho erguido; los talones se apoyan en el suelo firmemente.
¿Qué beneficios tienen las sentadillas asiáticas?
La capacidad de realizar este movimiento se considera un indicador de salud corporal global. Entre los principales beneficios según Strength Resurgence:
- Aumento de la movilidad y flexibilidad: exige y mejora el rango de movimiento en caderas, rodillas y tobillos
- Reducción del dolor de espalda: los estiramientos extensos que genera esta postura ayudan a aliviar tensiones en la zona lumbar
- Garantía de independencia: mantener esta habilidad permite realizar actividades básicas como levantarse del suelo, entrar y salir de un coche o usar el baño sin ayuda, lo cual es clave para evitar caídas graves en la vejez
- Control corporal: ayuda a "manejar el cuerpo" y controlar la gravedad frente a los estilos de vida modernos que tienden a la rigidez
Diferencias entre la sentadilla asiática y la occidental
La principal distinción radica en la profundidad y el propósito, pues la sentadilla común en rutinas de ejercicio, consiste en bajar hasta que los muslos queden paralelos al suelo, simulando el acto de sentarse en una silla.
Mientras que la segunda es un movimiento natural que los niños realizan sin esfuerzo, pero que los adultos occidentales suelen perder debido al uso constante de sillas e inodoros elevados, aunque esto no imposibilita hacerla.
Guía para realizarla correctamente y de forma segura
Para quienes han perdido la flexibilidad necesaria debido a una vida sedentaria, se recomienda un entrenamiento gradual para evitar lesiones.
Sobre todo no intentar bajar hasta el final de golpe si siente rigidez.
- Comience sujetándose de un mueble firme, como una silla o una encimera, para mantener el equilibrio
- Baje solo hasta donde se sienta cómodo
- Repita este ejercicio un par de veces al día durante varias semanas; notará que cada vez puede descender un poco más
"Como cualquier otra cosa, no es apropiada para todo el mundo, pero para las personas que gozan de buena salud y buscan mantener una amplitud de movimiento completa en sus tobillos, rodillas y caderas, realizar regularmente la sentadilla asiática puede ser una acción ideal", destaca el portal Strenghth Resurgence.
Si no estás acostumbrado a realizar este tipo de estiramientos o posiciones, hazlo poco a poco para lograr el objetivo final, pero sobre todo no descartes validaciones con especialistas como los fisioterapeutas, pues pese a que esta postura es benéfica no es recomendada para todos, sobre todo para quienes padecen problemas de rodillas.
YRH