Enseñanzas de mujeres mezcaleras, cata de vino, tequila y cerveza, además de talleres de salsa y degustación de comida regional preparada al momento, fueron algunas de las actividades que organizó el estado de Guanajuato como invitado especial de Sabores Polanco, que se desarrolló el pasado fin de semana en la Ciudad de México.
Considerado como uno de los encuentros gastronómicos más relevantes del país, en la doceava edición de Sabores Polanco, los asistentes tuvieron la oportunidad de degustar platillos emblemáticos de restaurantes de la capital, disfrutar de conciertos en vivo y participar en diferentes actividades de los expositores.
Delicias con sabor mestizo
Durante el festival, Guanajuato presentó una muestra integral de su identidad gastronómica a través de cocineras tradicionales, chefs contemporáneos, vinos, destilados y experiencias culinarias.
En esta ocasión participaron, entre otros, las cocineras tradicionales Dora Isela Castro Andrade, de Celaya con el sabor de las gorditas tradicionales, de asiento y queso; Elizabeth Jaralillo, de Comonfort, quien elaboró tortilla ceremonial, platillos de la cocina regional y un taller de salsas en molcajete con recetas y técnicas que forman parte del patrimonio culinario vivo del estado.
La cocina contemporánea estuvo representada por el chef Raymundo Gutiérrez, de Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende. Durante sus participaciones el chef realizó reinterpretaciones de platillos con los ingredientes locales y técnicas innovadoras.
Vinos, mezcal y tequila
El estado incluyó una muestra de vinos de Guanajuato, con la representantes de 11 bodegas de San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo, Comonfort, San Felipe y León, así como degustaciones de mezcal artesanal de San Luis de la Paz y cervezas artesanales de San Francisco del Rincón e Irapuato, además de catas de tequila.
Ulises Ruiz de Viñedo Los Arcángeles, realizó una cata de sus vinos naturales, “durante el proceso de elaboración no se le agrega ningún tipo de químico. Tiene que cuidarse cada detalle del vino, por lo que el enólogo tiene que estar muy al pendiente de cómo va evolucionando; o sea, no se modifica acidez, no se modifica el alcohol, no se modifica la levadura”.
Recordó que en Guanajuato se están haciendo buenos vinos, que ya han ganado múltiples premios: “además de la gastronomía, los vinos son de calidad excepcional. En nuestro caso es un viñedo pequeño con una producción limitada, por lo que se distribuye solo en hoteles y restaurantes, que buscan originalidad y calidad, que no los vas a encontrar en ningún otro lado”.
De esta manera Guanajuato, busca reforzar su posicionamiento como destino gastronómico, combinando la cocina tradicional con la alta cocina contemporánea, vinos, destilados e identidad cultural, mostrando la riqueza de su patrimonio culinario y la diversidad de su producción.
A través de experiencias el estado buscó nuevos caminos para proyectarse como un destino de clase mundial.