El mundo de la moda sigue creciendo y llegando a otras ciudades que se han convertido en grandes capitales fashionistas, y Moscú se ha unido a la élite de las pasarelas que comenzaron en Nueva York, Londres, París y Milán.
Pues fue del pasado 14 al 19 de marzo que se celebró el Moscow Fashion Week, un evento que no solo atrajo las miradas de los fanáticos y amantes de la moda, sino que también abrió la puerta a los nuevos talentos y diseñadores emergentes.
Así se vivió Moscow Fashion Week
El icónico Moscow Fashion Week se llevó a cabo recientemente, desarrollando lo que muchos consideran como el evento internacional para diseñadores emergentes, pues logró reunir a nuevos talentos de todas partes del mundo para ofrecerles una plataforma de exposición global a todas las marcas independientes que buscan definir las tendencias de actualidad.
Con más de 200 marcas de todo el mundo presentando sus colecciones, Moscú se posiciona como la quinta gran capital mundial de la moda, poniendo el broche de oro a la temporada internacional de pasarelas que comenzó en Nueva York, Londres, París y Milán.
El desfile de Moscow Fashion Week
La marca Elisabetta reinterpretó la moda de los años 50: la colección incluye abrigos, trajes y vestidos de cachemir, seda y tejidos fluidos, con una silueta clásica que lucía más suave y ligera gracias a la ausencia de estructuras rígidas.
Bitte_Ruhe deslumbró con una propuesta más sensual y contemporánea, en donde las formas expresivas y elaborados adornos resaltaban para crear un impacto visual audaz. Mientras que la marca Koss se centró en el color y la textura, destacando chaquetas entalladas inspiradas en el New Look, así como faldas de corte A y vestidos tubo.
Masterpeace otra de las grandes sorpresas, pues es una marca muy apreciada por celebridades e influencers por trasladar la refinada estética de Versalles a las calles, presentando corsés confeccionados con jacquard personalizado y faldas transformables reinventadas como prendas básicas para el día a día.
La dinámica colección de 404 Not Found fue una explosión de contrastes, fusionando seda con cuero y gasa transparente con tweed. Sasha Barbakov ofreció una reinterpretación fresca de la estética soviética mediante el uso de telas vintage, transformando elementos históricos en propuestas de moda conceptuales.
Por su parte, Big Brooch cautivó al público al combinar a la perfección elementos del traje tradicional buriato con minimalismo moderno y llamativos accesorios artesanales.