Una sopita caliente siempre cae de maravilla, pero cuando preparas esta versión cremosa con brócoli y bastante queso, el resultado pasa a otro nivel.
Es la alternativa perfecta para resolver la cena de manera rápida, comer algo delicioso y lograr que hasta los más melindrosos disfruten de comer verdura sin poner un sólo "pero".
¿Qué ingredientes necesito para hacer crema de brócoli?
Lo fantástico de este platillo es el contraste entre lo suave del brócoli bien cocido y la potencia del queso derretido, logrando un tazón espeso y lleno de confort.
Tampoco necesitas pasar horas en la cocina ni lavar un cerro de trastes, ya que prácticamente todo se resuelve usando una sola olla y la licuadora.
Si tienes un brócoli en el refrigerador y no sabes qué hacer con él, esta receta te saca del apuro en menos de media hora y con ingredientes facilísimos que seguro ya tienes en tu despensa vas a conseguir un plato calientito, muy sabroso.
- 1 cabeza grande de brócoli cortada en trozos
- 2 cucharadas de mantequilla
- Media cebolla picada
- 2 dientes de ajo picados bien finito
- 2 tazas de caldo de pollo o de verduras
- 1 taza de leche o crema
- 1 taza y media de queso rallado que se derrita bien (como chihuahua o manchego)
- Sal y pimienta negra al gusto
¿Cómo se hace una crema de brócoli con queso?
- Pon una olla a fuego medio y pon a derretir la mantequilla sin dejar que se queme.
- Agrega la cebolla picada con el ajo y revuelve suavemente hasta que la cebolla se ponga suavecita y transparente.
- Echa los trozos de brócoli a la olla y vacía el caldo de pollo hasta cubrirlos.
- Deja que el caldo empiece a hervir, baja un poco la flama, tapa la olla y deja cocer unos diez minutos hasta que el brócoli quede bien suave.
- Apaga el fuego y pasa todo el contenido con cuidado a la licuadora para moler hasta que obtengas una mezcla completamente lisa.
- Regresa la crema a la olla a fuego muy bajo y vierte la leche junto con una pizca de sal y pimienta.
- Mueve la mezcla durante un par de minutos para que se caliente parejo sin dejar que vuelva a hervir con fuerza.
- Retira la olla de la estufa, echa el queso rallado poco a poco y revuelve en círculos para que se funda por completo con el propio calor de la sopa.
- Sirve bien caliente y decora si quieres con un poquito más de queso rallado por encima o incluso puedes agregar crutones.
KVS