En un salón de Cantina Filomeno, todo está previsto para la experiencia donde el objetivo es revelar la riqueza del mezcal, el destilado que se ha colocado en el gusto del público por su fuerza, sabor y profundidad y no solo como una tendencia; para ser el compañero ideal de la cocina mexicana.
Y qué mejor que en un entorno que es otro clásico de la cultura nacional, la cantina, ese lugar de encuentro donde la costumbre marca el servicio de bebidas acompañadas de alimentos.
Atmósfera exacta para presentar Señorío mezcal joven, una propuesta que el anfitrión de la velada, Diego Novelo, gerente de Mezcales Casa Armando, define como "un destilado que conserva el proceso tradicional y por ello su sabor y aroma es único gracias a sus notas herbales y ligeramente ahumadas", características que le dan el poder de acompañar cualquier platillo del recetario mexicano.
Para la velada de inicio se sirvió el Cóctel Filomeno, una creación audaz que combina tinta de calamar, cordial de pepino, jugo de limón amarillo y cerveza clara. El resultado fue una bebida compleja, fresca y ligeramente salina.
Como acompañante llegó a la mesa El guacamole con panceta cuya cremosidad contrasta con el crujiente y salado dela panceta, que encuentra en el primer trago del cóctel el balance perfecto para conquistar al paladar.
El chicharrón en salsa verde llega a la mesa asumiendo un protagonismo nato que se combina con otra de las propuestas que se crean a partir del destilado anfitrión, el cóctel Sonora, a base de miel de chiles criollos, cordial de jerez con kéfir y soda de durazno.
Al desfile de sabores que integran el menú de la velada se suma una Ensalada de tomate asado, cuya frescura, acidez y dulzura, encuentra el balance exacto en un sorbo más del destilado.
La noche crece y con ella el ánimo de los invitados que, para entonces de manera natural, hacen coros al trío que rememora a los clásicos compositores al interpretar temas como "Sabor a mí" y "Cien años".
La clásica tampiqueña con todas sus guarniciones se suma al convite con la certeza de ser la reina de la noche y para acompañarla se sirve un clásico del destilado oaxaqueño conocido como Mezcalita, para esta ocasión de jamaica, por lo que su acidez natural y color intenso hacen amalgama perfecta con la proteína que la acompaña.
Una tarta de chocolate anuncia el pronto descenlace de la velada, aunque aún hay tiempo para disfrutarla acompañado del anfitrión que se propone derecho para lograr ese exquisita combinación entre el chocolate y el sabor ahumado del mezcal joven.
AJR