Un fallo en el mecanismo de activación de algunas de las nuevas bocinas Google Home Mini entregados a periodistas permitía que los aparatos escucharan continuamente, lo que puso de manifiesto los riesgos para la protección de datos que se esconden en la tecnología.
Google solucionó el problema con una actualización de software y destacó que los dispositivos comprados por adelantado de la versión Google Home Mini no se han visto afectados por el defecto.
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Aunque se trataba de sólo unos pocos aparatos, el incidente reavivó los miedos de que uno podría ser espiado a través de las bocinas inteligentes. Los dispositivos, que pueden seguir los comandos de voz de los usuarios, en realidad sólo escuchan cuando son activados. Para ello se utilizan palabras clave como "Ok, Google" o "Alexa", como en los altavoces Echo de Amazon.
Al mismo tiempo, es posible activar el micrófono apretando un botón. En el caso de Google Home Mini, hay que mantener el dedo sobre la parte superior del altavoz. Fue en esa función en la que se produjo el problema: el dispositivo registraba la presión de un dedo cuando no había nadie.
El periodista Artem Russakovskii, del blog de tecnología Android Police, detectó el fallo y comprobó que el altavoz subió al servidor de Google largas grabaciones. Google desactivó primero la función en todos los dispositivos Mini.
Google is nerfing all Home Minis because mine spied on everything I said 24/7 https://t.co/9kH1nCAVyD pic.twitter.com/ALogVB80K4
— Android Police (@AndroidPolice) October 10, 2017
RL