Tras más de cuatro décadas de trayectoria musical, el compositor y músico tamaulipeco Mario Galván firmó un contrato profesional con Santa Fe Klan, uno de los artistas más influyentes de la escena urbana en México, consolidando así una carrera construida a base de constancia, talento y perseverancia.
En entrevista para MILENIO, Galván compartió que este logro representa un punto de inflexión en su vida personal y profesional, luego de años de recorrer escenarios, grabar discos, componer para distintos artistas y combinar su vocación musical con la docencia.
De un ejido de Aldama a los grandes escenarios
Mario Galván nació el 30 de julio de 1969 en el Ejido Rancho Nuevo, perteneciente al municipio de Aldama, Tamaulipas, una zona cercana a la región donde se ubica el santuario de la tortuga lora. Su infancia transcurrió entre el campo y la escuela rural, hasta que junto a sus hermanos se trasladó a Abasolo, donde concluyó la educación básica.
A los 15 años comenzó formalmente su camino en la música. Su primer grupo fue Millón, en Soto la Marina, seguido de experiencias en Matamoros, con el grupo Belén, y posteriormente proyectos como La Máquina del Sabor y Topaz de Reinaldo Flores, una de las agrupaciones más reconocidas en su momento.
Entre la música y la docencia
Desde el año 2000, Mario Galván radica en Ciudad Victoria, donde trabaja como maestro de música en programas de Misiones Culturales, combinando su labor educativa con la composición y producción musical.
“Entre semana doy clases y los fines de semana me voy a grabar o a donde esté el proyecto”, relató, destacando que nunca dejó de escribir canciones, aun cuando parecía que las grandes oportunidades no llegaban.
Compositor de cine y colaboraciones nacionales
Su talento lo llevó también al cine mexicano, participando en tres producciones donde aportó música original y actuaciones secundarias, entre ellas Secuestro en Tierra Caliente y 15 Días en la Sierra. Además, grabó un dueto con Fato, lo que impulsó su trabajo como compositor a nivel nacional.
El encuentro con Santa Fe Klan
El giro definitivo ocurrió tras conocer a Santa Fe Klan en una fiesta privada, donde Galván llevó su acordeón. El estilo, la musicalidad y las letras conectaron de inmediato.
“Le gustó cómo tocaba y cómo escribía. Me pidió que le llevara canciones a Guanajuato”, recordó. Aunque inicialmente solo buscaba que una canción fuera grabada, la respuesta superó cualquier expectativa.
Tras varios meses de trabajo en estudio, Santa Fe Klan decidió firmarlo por tres años, convirtiéndolo en su único compositor firmado de manera directa, aunque colabora con muchos otros de forma externa.
Éxito inmediato en plataformas digitales
Una de las primeras canciones grabadas fue “A mi viejo”, un tema dedicado al padre de Mario Galván, que superó un millón de reproducciones en YouTube en su primer día, y actualmente acumula más de tres millones.
Otras canciones de su autoría dentro del disco Baile Cholo incluyen “Claves”, “Un pacto”, “No hace falta”, “Rejas” y “Aquí en el barrio”, principalmente en ritmo de cumbia, sello que ha caracterizado esta nueva etapa musical de Santa Fe Klan.
Una nueva etapa sin olvidar el origen
A pesar del éxito, Galván asegura que sigue siendo el mismo. Continúa dando clases, componiendo todos los días y trabajando con la misma disciplina que lo ha acompañado desde adolescente.
“Después de 40 años en la música, esto llega en el momento exacto. Ya andaba a punto de colgar el acordeón, pero Dios tenía otros planes”, afirmó.
El contrato no solo lo posiciona como compositor, sino también como productor musical y acordeonista, con posibilidades de participar en presentaciones en vivo y futuras producciones con otros artistas nacionales e internacionales.
La historia de Mario Galván es reflejo de una generación de músicos tamaulipecos que, lejos de los reflectores, han construido carreras sólidas. Hoy, su nombre aparece acreditado en plataformas como Spotify, YouTube y Google, marcando un nuevo capítulo para la música hecha en Tamaulipas.
JETL