Las tradiciones son un reflejo importante de la sociedad mexicana en la actualidad. Sin ellas, la esencia y personalidad del país serían completamente diferentes.
Una de las más importantes, es nuestra gastronomía. Las creaciones y técnicas culinarias que se emplean durante la preparación de nuestros platillos han prevalecido como parte de nuestras tradiciones.
Hablar de Campomar, es hablar de tradiciones. Este restaurante de mariscos nació en Ixtlán del Río, Nayarit como una pequeña cenaduría en donde el abuelo se encargaba del zarandeado, las mujeres de la sazón, los hombres de la atención, y los nietos y primos de la limpieza.
Con el pasar de los años, Campomar se hizo de una tradición única, que hoy en día ha logrado deleitar los corazones tapatíos con tres sucursales en Guadalajara. Ahora, es tiempo de seguir llevando las tradiciones a las familias mexicanas por medio de una nueva sucursal en Puebla.
El restaurante decidió asombrar a Puebla con la mejor selección de platillos de mariscos como: las tostadas de atún, el huachinango frito y los camarones zarandeados. Cada uno elaborado bajo procesos completamente mexicanos, como la base de leña o el adobo de la casa.
Además, la fachada y arquitectura del restaurante con detalles de madera ofrece un ambiente completamente familiar, ideal para pasar una tarde disfrutando de los tíos, primos, sobrinos y abuelos.
No cabe duda que Campomar es el restaurante que ha logrado revolucionar el concepto de los mariscos con nuevas propuestas para deleitar a todos sus comensales.