Con una vista privilegiada del Cristo de las Noas y del corazón de la Comarca Lagunera, el Teleférico de Torreón y el complejo turístico Puerto Noas se han consolidado como los emblemas más importantes del turismo en la región.
A casi ocho años de su inauguración, este ambicioso proyecto, visitado por MILENIO, ha superado expectativas, al atraer a más de 20 mil visitantes cada mes y posicionarse como uno de los referentes turísticos no solo de Coahuila, sino del norte de México.
Un sueño suspendido en el aire
La historia del teleférico comenzó como una idea en 2014. Para entonces, era apenas un proyecto visionario impulsado desde el Ayuntamiento de Torreón. La entonces regidora Verónica Soto Díaz, hoy directora del complejo, recuerda los inicios con entusiasmo y orgullo.
“Había un proyecto para construir un teleférico. Yo en ese tiempo era regidora; nos pusimos a trabajar para que fuera una realidad… y se logró”, afirma Soto.
La construcción del teleférico comenzó en 2015 y culminó el 7 de diciembre de 2017 con una ceremonia de inauguración que marcó el inicio de una nueva etapa para el turismo lagunero.
Con una longitud total de mil 425 metros y un punto de elevación máxima de 152 metros, el teleférico de Torreón se ha convertido en el tercero más largo del país en su tipo, solo detrás de los de Zacatecas y Durango.
El sistema de transporte aéreo, además de brindar una experiencia visual única, ha representado una inversión importante para el municipio, ya que, según señala Soto, cada año se destinan alrededor de dos millones de pesos únicamente para mantenimiento y refacciones.
“El sistema del teleférico es costoso. Es un transporte aéreo delicado. Adquirimos al año unos dos millones de pesos en refacciones”, explica.
El nacimiento de Puerto Noas: un parque entre las alturas
Tres años después de la inauguración del teleférico, surgió la necesidad de complementar la experiencia turística con un espacio de convivencia, gastronomía, arte y cultura. Así nació Puerto Noas, un parque ubicado en la cima del cerro, diseñado para ofrecer una experiencia integral al visitante.
“Vimos que la gente necesitaba más espacios: lugares para comer, entretenerse, para exposiciones artísticas… así surgió el concepto de Puerto Noas”, narra la directora.
La construcción comenzó en 2020, en plena pandemia, lo que representó un reto adicional.
Sin embargo, el esfuerzo rindió frutos y el 22 de noviembre de 2022 el parque abrió oficialmente sus puertas, convirtiéndose rápidamente en otro de los íconos turísticos de Torreón.
Puerto Noas no solo es un complemento del teleférico: es un complejo multifuncional que combina naturaleza, arte, gastronomía, turismo religioso y espectáculos. Entre sus atractivos destacan el área de dinosaurios animatrónicos, zonas de comida, espacios para conciertos y exposiciones, además de una vista panorámica espectacular.
“Es un complejo único, no solo en Coahuila, sino en todo México. Es algo que nos llena de orgullo”, agrega Soto.
Retos climáticos y operación diaria
Aunque el teleférico y Puerto Noas han operado con éxito, su funcionamiento diario enfrenta desafíos importantes, especialmente relacionados con las condiciones climáticas. El viento fuerte, las tormentas eléctricas y la lluvia pueden obligar a suspender el servicio e incluso a realizar evacuaciones de emergencia.
“Hemos tenido que evacuar hasta a 600 personas por tormentas eléctricas. En ocasiones hemos estado bajando gente hasta las tres de la mañana. Es un gran esfuerzo, pero la seguridad es lo primero”, comenta Soto.
A pesar de estas eventualidades, los incidentes han sido mínimos. El único percance significativo registrado hasta la fecha fue un incendio que afectó a una figura animatrónica de dinosaurio dentro del parque temático. Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores y fue atendido con rapidez por los equipos de emergencia.
“Gracias a Dios hemos tenido muy pocos accidentes. Queremos seguir así, con una operación segura para todos”, subraya la directora.
Un flujo constante de visitantes
El impacto turístico del teleférico y Puerto Noas se refleja en sus números: diariamente, los espacios reciben entre 600 y 800 personas, cifra que se incrementa los fines de semana, cuando se alcanzan hasta tres mil visitantes por día. Durante los periodos vacacionales, la afluencia mensual supera las 60 mil personas.
Para hacer frente a esta demanda creciente, se han implementado estrategias operativas que incluyen la reducción del tiempo de recorrido del teleférico —de 5.2 a 3.2 minutos— con el fin de agilizar las filas sin comprometer la seguridad del trayecto.
“Cuando no hay mucha gente, el recorrido dura poco más de cinco minutos, pero cuando tenemos filas muy largas, lo reducimos a poco más de tres minutos. Esto hace que el flujo sea más ágil y que más personas puedan disfrutar la experiencia”, asegura Soto.
Turismo religioso, cultural y familiar
Tanto el teleférico como Puerto Noas han generado un impacto económico importante en Torreón, al incentivar la visita de turistas nacionales y extranjeros. Además, el proyecto se integra con el turismo religioso al tener como punto final la explanada del imponente Cristo de las Noas, considerado el tercero más grande de América Latina.
El sitio también ha servido como punto de encuentro para eventos culturales, escolares y deportivos, al recibir a grupos escolares diariamente y fungir como espacio para festivales y actividades organizadas por el gobierno municipal y estatal.
“Todos los días recibimos escuelas con más de 100 niños. Además, tenemos actividades culturales permanentes. Queremos que esto sea un espacio para todos”, indica Soto.
Un legado en construcción
Con casi ocho años de operación del teleférico —y a punto de cumplirse tres años de Puerto Noas—, el complejo turístico sigue evolucionando. Actualmente, se evalúan nuevos proyectos de expansión, así como actividades temáticas que se implementarán durante las festividades patrias y decembrinas, con el objetivo de mantener vigente el interés de los visitantes.
Además, existen planes para fortalecer la conexión con otros destinos turísticos de la Comarca Lagunera, como el Paseo Morelos, el Centro Histórico, el Bosque Urbano y el nuevo Metrobús, con la finalidad de crear una red integrada de turismo urbano que impulse aún más la economía local.
De idea a icono regional
Lo que comenzó como un ambicioso proyecto urbano se ha convertido en una historia de éxito para Torreón. El Teleférico y Puerto Noas no solo han transformado el cerro de las Noas, sino que han contribuido al resurgimiento del orgullo local, al desarrollo económico y a la ampliación de la oferta turística de la ciudad.
Con miles de visitantes cada mes, eventos especiales, arte, cultura, gastronomía y una experiencia inolvidable en las alturas, el complejo turístico representa un claro ejemplo de cómo la visión y la perseverancia pueden elevar a una ciudad, literalmente.
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