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"A mi papá se lo llevaron en ropa interior"; a 37 años de su captura, los hijos de 'La Quina' recuerdan el día en que el líder sindical fue detenido

A 37 años del “Quinazo”, se recuerda la detención de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, un hecho que marcó el fin de una era.

Este sábado 10 de enero se cumplen 37 años del evento conocido como el “Quinazo”, la detención del líder sindical petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, hecho que representó un parteaguas en la historia política del país y el fin de una era de autonomía sindical, además del declive de la producción de Pemex y la caída del auge económico que tenía el sur de Tamaulipas.

El líder que igualó el poder presidencial

Oriundo de Ciudad Madero, al noreste del país, MILENIO comprobó que se convirtió en un líder histórico del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) e igualó el poder de un presidente de partido; con ello, cualquier persona que quisiera sobresalir en la política y ocupar cargos de elección popular tenía que contar con su venia.

Llegó a sentarse a su mesa para compartir alimentos con los ex presidentes de México Adolfo López Mateos y Miguel Alemán, así como con el general Lázaro Cárdenas y el entonces gobernador de Tamaulipas, Praxedis Balboa. Todos ellos degustaron platillos preparados por su esposa, doña Carmelita Correa, en su vivienda ubicada en la colonia Ferrocarrilera, de Ciudad Madero.

Hasta su violenta detención, ordenada por el presidente Carlos Salinas de Gortari, bajo supuestos delitos de portación de armas y un asesinato que nunca ocurrió, fue visitado en el reclusorio por el ex gobernador Enrique Cárdenas González, por mencionar solo algunos de los políticos que respetaban al líder petrolero que ayudó a toda una región, con 36 tiendas de conveniencia de bajo costo y la generación de miles de empleos.

Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.

Sus hijos vivieron la angustia durante la captura

De acuerdo con el testimonio de Joaquín Hernández Correa, hijo de La Quina, ex alcalde local y ex legislador, el operativo militar para la detención de su padre inició alrededor de las 8:00 de la mañana en la casa familiar ubicada en la calle San Luis, colonia Unidad Nacional, en Ciudad Madero.

Soldados llegaron en varios camiones, procedentes de la Ciudad de México vía aviones Hércules, y bloquearon las arterias principales. Rodearon la cuadra y usaron granadas de demolición para irrumpir, aunque por error detonaron en la casa contigua (número 104), propiedad de su hermana.

“Los soldados llegaron por las tres arterias que, bueno, en la calle San Luis por norte y sur, llegaron por la calle Puebla, bloquearon las calles, a la gente que estaba en el exterior la agarraban a golpes, los metieron a unos adentro de la casa. Ya se habían metido también a la casa del 104, ya habían agredido la puerta con unas granadas de demolición”.

“Mi padre estaba en el baño, se iba a bañar porque tenía un almuerzo con un dirigente de la sección 33 y la que empezó a oír los balazos fue mi mamá. Entonces le dice a mi padre: ‘Oye, Joaquín, los balazos no los oyes’, y él le respondió: ‘No, no oigo nada’. Y entonces ya en eso se oyen las explosiones de las granadas. Al entrar los soldados le preguntan: ‘¿No es usted Joaquín Hernández Galicia?’, y él contesta: ‘Sí’. Entonces lo agarran y se lo llevan así como estaba, en camiseta y en ropa interior, para subirlo a un camión”.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina” junto a Carlos Salinas de Gortari. | Cortesía
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina” junto a Carlos Salinas de Gortari. | Cortesía

Hernández Galicia salió en ropa interior; lo detuvieron de inmediato junto con varios colaboradores y familiares presentes. Se reportaron agresiones físicas a invitados, incluyendo golpes y culatazos; a su esposa la golpearon cuando intentó entregar ropa a su marido.

“Ella lo único que hace es decir: ‘Llévele, por favor, un pantalón’. Un militar sí se lleva el pantalón, pero la golpearon con culatazos para meterla a un baño, para empezar a saquear las cosas que ella tenía en su clóset”, explicó Joaquín Hernández Correa, hijo de La Quina.

El líder sindical permaneció custodiado con un arma en la cabeza para evitar cualquier movimiento.

Casa de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina” en Ciudad Madero.
Casa de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina” en Ciudad Madero.
Acusaciones, versiones oficiales y dudas

El gobierno federal acusó a La Quina de homicidio calificado —de un agente ministerial—, acopio y contrabando de armas, y resistencia de particulares. Su hijo cuestiona la existencia del supuesto muerto reportado, al señalar inconsistencias en las actas y que el cuerpo encontrado presentaba heridas incompatibles con un enfrentamiento.

El también ex alcalde de Ciudad Madero, Juan Manuel Hernández Correa, hijo mayor de La Quina, relató lo que estas acciones representaron y aseguró que las armas fueron “sembradas” y las acusaciones fabricadas por motivos políticos: la oposición de su padre a las reformas neoliberales de Salinas y su supuesta deslealtad al PRI tras las elecciones de 1988. Fue condenado a 35 años, pero amnistiado en 1997.

El hallazgo de las armas y el impacto familiar

Juan Manuel Hernández Correa trabajaba como superintendente en la Terminal Marítima de Ciudad Madero, Tamaulipas. Su esposa llegó alrededor de las 10:00 de la mañana y le informó que soldados habían irrumpido en la casa de su padre a balazos y que se lo habían llevado.

Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, líder histórico del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, líder histórico del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

Al llegar rápidamente a la casa encontró a una multitud reunida. Los soldados ya se habían retirado. Junto con su hermano Joaquín, entraron al despacho y hallaron cajas con armas que, según él, fueron plantadas. Advirtió no moverlas por la posible presencia de granadas.

“Me dijeron: ‘Parece que se llevaron a tu papá’. Entonces me fui para la casa inmediatamente y sí, efectivamente, había un montón de gente. Ya no estaban los soldados, ya se habían llevado a mi padre. Empezamos a entrar mi hermano Joaquín y yo y lo primerito que vimos realmente ahí, en su despacho, fueron unas cajas de armas que jamás habíamos visto y se nos hizo extraño: lo sembraron ahí. Yo le dije a mi hermano: ‘No muevas, puede haber alguna granada’; vimos hasta ametralladoras”.

Buscaron a su madre, doña Carmelita, sin saber inicialmente dónde se encontraba; posteriormente la ubicaron en un hospital o con conocidos. Pasaron el día en shock, refugiándose en propiedades sindicales y casas de familiares. Fue una semana de angustia, ya que tardaron varios días en saber que su padre estaba detenido en un reclusorio de la Ciudad de México.

“El granadazo fue en la casa de mi hermana Carmela, que vivía al lado de mi papá; gracias a Dios no le pasó nada, porque entraron a buscarla, la empujaron y la maltrataron ahí, buscando precisamente a mi padre, porque se equivocaron de casa. Y ahí estuvimos casi todo el día, y después de ahí nos venimos precisamente atrás del sindicato, porque ahí fue propiedad de mi papá, aunque después nos fuimos a otra en la colonia Petrolera”.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, junto a Adolfo López Mateos y el General Lázaro Cárdenas.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, junto a Adolfo López Mateos y el General Lázaro Cárdenas.

Presiones para declararse culpable

El hijo mayor de “La Quina” mencionó que enviaban personal militar a la cárcel para presionar al ex líder petrolero a declararse culpable y pedir perdón a Carlos Salinas de Gortari, pero nunca lograron doblegarlo.

“Les dio un mensaje muy claro: ‘Dile a ese hijo de su chingada madre que generación tras generación la gente lo va a repudiar y lo va a exiliar. Y a mí, Joaquín Hernández Galicia, la gente me va a llevar en el corazón’. Claro que jamás aceptó, porque él es inocente”.

Proceso judicial y liberación

Inicialmente condenado a 35 años de prisión, la sentencia se redujo progresivamente a 19 años y posteriormente a menos. Hernández Galicia permaneció encarcelado casi nueve años, hasta su liberación el 16 de diciembre de 1997, cuando una jueza determinó que había compurgado su pena. Algunos cargos, como el homicidio, fueron reclasificados y otros desaparecieron.

Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”.

Tras su salida, fue arraigado en Cuernavaca, Morelos, pese a las peticiones familiares para regresarlo a casa. Regresó definitivamente a Tamaulipas en enero de 2001. El gobierno congeló fideicomisos sindicales destinados a apoyar a los trabajadores.

Las consecuencias

“La Quina” lideró el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana por décadas.

El “Quinazo” fue interpretado como un golpe de autoridad para legitimar el gobierno salinista, cuestionado por el presunto fraude electoral de 1988, y facilitar las reformas neoliberales, incluyendo presiones externas para abrir el sector petrolero en el marco del Tratado de Libre Comercio. Tras la detención, la región experimentó desempleo, encarecimiento de la vida y pérdida de soberanía sindical.

Su legado

Joaquín Hernández Galicia (1922–2013) dejó un legado polarizante: recordado con afecto por miles de personas beneficiadas con empleo y obras sociales, pero también criticado por la concentración de poder. Su hijo enfatiza la responsabilidad de preservar ese esfuerzo, señala traiciones internas y llama a la organización popular para evitar abusos de poder.

Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, dejó un legado polarizante.
Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, dejó un legado polarizante.

El “Quinazo” simboliza el uso de la fuerza del Estado contra líderes disidentes y sigue resonando en los debates actuales sobre soberanía energética y derechos laborales. En este nuevo aniversario, la región sur de Tamaulipas recuerda este episodio como un punto de quiebre que alteró su desarrollo económico y social.

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Pablo Reyes
  • Pablo Reyes
  • Periodista con experiencia en cobertura política, social y nota roja. Colabora en secciones de local, regional, estatal y nacional en televisión, radio, impreso y web.
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