Lerdo es una de las ciudades más antiguas de la Comarca Lagunera y una de las más ricas en historia, arquitectura y tradición oral. Fundada oficialmente el 30 de mayo de 1799 como Villa Lerdo de Tejada, la ciudad se desarrolló alrededor de antiguas haciendas, casonas señoriales, canales y caminos coloniales que dejaron huella en su traza urbana. Durante el siglo XIX fue conocida como La Ciudad Jardín, debido a la abundancia de nogales y huertas que abastecían a la región, lo que la convirtió en un punto estratégico entre el comercio del norte del país y los asentamientos agrícolas del valle.
La leyenda de los túneles subterráneos
Entre las historias más persistentes de Lerdo se encuentra la supuesta existencia de una red de túneles subterráneos que, de acuerdo con la tradición oral, atraviesa el subsuelo de la ciudad desde la época colonial. Aunque no existen pruebas documentales concluyentes, relatos transmitidos por generaciones, hallazgos aislados y coincidencias geográficas han mantenido viva la discusión, de la que MILENIO es testigo, sobre si se trata de un mito o de estructuras reales ocultas bajo tierra.
Origen histórico de la creencia
Las versiones más antiguas sitúan el origen de los túneles en el siglo XVIII y los atribuyen al capitán español José Andrés de Velasco y Restán, propietario de las tierras de San Juan de Casta. Según estas narraciones, entre 1756 y 1786 habría ordenado la construcción de pasadizos para resguardarse de los ataques de grupos indígenas que afectaban la región.
Posteriormente, con la conformación de la Hacienda de San Fernando en 1848, la leyenda se fortaleció. Se afirmaba que la casa principal estaba conectada mediante túneles con diversas fincas del entonces incipiente poblado de Lerdo, que comenzaba a consolidarse como un centro urbano relevante.
De acuerdo con los relatos, la ruta principal partiría de la ex hacienda de San Fernando, avanzaría hacia el poniente por lo que hoy es el Centro Histórico y llegaría hasta el panteón municipal. Otro ramal se dirigiría al norte, hacia el área donde actualmente se localiza el Parque Victoria, continuando por la avenida Francisco Sarabia y conectando con la Parroquia del Sagrado Corazón.
Relatos y testimonios populares
Habitantes de Lerdo han transmitido estas historias de generación en generación. Trabajadores del panteón municipal aseguran que, durante la década de 1970, observaron un arco de ladrillo de más de dos metros de altura que se extendía en línea recta bajo el suelo. Otros vecinos mencionan el hallazgo de cavidades con restos humanos, objetos religiosos o túneles colapsados por el paso del tiempo.
Aunque ninguno de estos casos han sido confirmados de manera oficial, forman parte del imaginario colectivo que sostiene la permanencia de la leyenda.
Opinión del cronista de la ciudad
El cronista de Lerdo, Jorge Vargas, considera que estas creencias podrían tener su origen en los primeros años de la Hacienda de San Fernando, cuando los ataques de grupos apaches obligaban a proteger a familias y trabajadores. En ese contexto, explica, era común la construcción de sótanos, bodegas y espacios subterráneos que con el tiempo pudieron interpretarse como túneles o incluso haber estado interconectados.
“Desde la fundación de la ciudad, en 1799, ya existían casas, comercios y una garita por donde ingresaban las carretas. Incluso por ese mismo camino llegó preso Miguel Hidalgo y Costilla. Para 1827, cuando la hacienda estaba en su apogeo, es probable que se construyeran sótanos y posiblemente pasadizos como medida de resguardo”, señala Vargas.
El cronista añade que el primer historiador formal de Lerdo habría elaborado un plano en el que se marcaban túneles que conectaban la Hacienda de San Fernando con el panteón municipal, con supuestas entradas en el Parque Victoria, el antiguo Colegio Josefino, la Presidencia Municipal y el mercado.
Hallazgos recientes y reportes no confirmados
Con el paso de los años, diversas familias han reportado hundimientos en patios y jardines donde, al excavar, aparecieron capas de ladrillo que cubrían espacios subterráneos. En algunos casos, se presume que podrían tratarse de aljibes, bodegas o depósitos de agua, comunes en una ciudad con fuerte tradición agrícola y sistemas de riego.
En el chalet Tarín, por ejemplo, se localizaron joyas religiosas posiblemente relacionadas con el periodo cristero. En la vivienda de la familia Arce se identificaron dos accesos subterráneos orientados hacia distintos puntos cardinales, lo que sugiere posibles interconexiones. Además, un empresario de Gómez Palacio afirmó haber recorrido más de cien metros dentro de un pasadizo antiguo.
“Estos hallazgos fortalecen la hipótesis de la existencia de túneles”, afirma Vargas.
Túneles entre haciendas y templos
El historiador Antonio Sifuentes coincide en que existen numerosos relatos familiares que se remontan al siglo XIX. Algunos señalan la existencia de túneles que conectaban la Hacienda de La Goma con la Hacienda de La Loma, utilizados por hacendados y administradores para desplazarse sin ser vistos. También se mencionan sótanos en templos antiguos destinados al resguardo de objetos valiosos o a reuniones privadas.
“Por tradición oral sabemos que había un túnel que conectaba la hacienda con la iglesia. El sacerdote podía ingresar directamente a la casa del patrón. El hacendado Fermín de Arriaga, fundador de ambas haciendas, supuestamente se trasladaba entre ellas por un pasadizo. Son historias transmitidas por los primeros pobladores y podrían tener sustento histórico”, explica Sifuentes.
Potencial histórico y turístico
De confirmarse la existencia de estas estructuras, Sifuentes considera que podrían convertirse en un atractivo turístico adicional para Lerdo, que ya cuenta con edificaciones históricas como la Casa Fuerte, la Presidencia Municipal de estilo porfiriano, el Mercado Donato Guerra y diversas casonas del siglo XIX.
Postura del gobierno municipal
La alcaldesa de Lerdo, Susy Torrecillas, reconoce el valor cultural de la leyenda y la posibilidad de convertirla en un proyecto histórico y turístico, siempre que se confirme la existencia de túneles o estructuras subterráneas.
“Lerdo es una ciudad muy antigua, con una historia amplia. Sería importante explorar la posible conexión entre el panteón y la presidencia municipal. Con el apoyo de especialistas se podrían trazar estas rutas, lo que representaría algo único en la región”, señaló.
Indicó que el municipio estaría dispuesto a coordinar trabajos con arqueólogos, historiadores y especialistas en infraestructura urbana para determinar si los túneles existen o si forman parte del conjunto de relatos que han acompañado a la ciudad durante generaciones.
Entre el mito y la historia
La posible existencia de los túneles de Lerdo permanece en un punto intermedio entre la leyenda y la investigación histórica. Sin embargo, más allá de su comprobación, estas historias forman parte de la identidad local y continúan despertando interés entre investigadores, habitantes y visitantes.
El subsuelo de Lerdo, aún inexplorado en muchos aspectos, mantiene abierta la posibilidad de revelar si bajo sus calles se ocultan vestigios coloniales o si la ciudad ha construido, con el paso del tiempo, una de las narraciones más persistentes de la Comarca Lagunera.