El 1 de agosto de 1981, el mundo de la música cambió para siempre. En la pantalla parpadeó un mensaje: Ladies and gentlemen, rock and roll. Y sonó el primer videoclip que entró en escena: “Video killed the radio star”, de The Buggles. Ese fue el nacimiento de MTV (Music Television), la señal que no solo transmitió música, sino que definió generaciones enteras. Hoy, al ver cómo sus icónicos canales musicales desaparecen, después de más de cuatro décadas, la nostalgia nos invade y nos invita a repensar lo que fue y lo que significó MTV para la cultura popular.
Durante los años ochenta y noventa, MTV no era solo un canal: era “el lugar donde aprendimos a bailar frente a una pantalla”, donde descubrimos artistas como Madonna, Michael Jackson o Nirvana en videoclips que marcaban estilo, identidad y actitud. Era el espacio que nos conectaba con la música y con el mundo, antes de internet, antes del streaming, antes de YouTube. Era la tele que nos enseñó que la música también se veía.
Pero MTV también fue polémica. En sus primeros años, la programación de videoclips estuvo dominada por artistas blancos, sobre todo de rock y pop, y la representación de artistas afroamericanos fue muy limitada. En 1983, David Bowie cuestionó abiertamente esta falta de diversidad, al preguntar por qué “prácticamente no había negros” en la programación de la cadena. Este reclamo no solo fue un momento de crítica cultural, sino un síntoma de tensiones más amplias en torno al racismo y la representación en los medios.
La historia de MTV también estuvo marcada por otras controversias culturales, desde debates sobre censura y moral en videos icónicos como “Like a prayer”, cuyos símbolos religiosos provocaron protestas en varios países, hasta la percepción de que el canal, con el tiempo, se había alejado de la música hacia contenidos más comerciales y polémicos.
Más allá de la polémica, MTV fue una revolución audiovisual: consolidó el videoclip como forma artística, reforzó el sencillo por encima del álbum tradicional y cambió para siempre la manera en que consumimos música. Programas como MTV Unplugged, TRL (Total Request Live) o incluso espacios como Yo! MTV Raps ayudaron a difundir géneros emergentes, como el hip-hop, conectando culturas urbanas, sonidos y comunidades que antes no tenían una vitrina global.
Los MTV Video Music Awards (VMAs) se convirtieron en eventos de referencia, donde momentos como el beso de Britney Spears y Madonna o las actuaciones de artistas legendarios se transformaron en imágenes memorables que trascendieron la mera transmisión televisiva. MTV también fue pionera en formatos que influyeron en la televisión moderna: fue uno de los primeros canales en experimentar con la realidad televisada (The Real World), sembrando las semillas de lo que hoy conocemos como reality shows.
Sin embargo, el espíritu del canal cambió con los años. MTV empezó a rotar menos videoclips y a apostar más por contenidos no musicales; lo que alguna vez fue un canal de descubrimiento musical se transformó en un espacio dominado por formatos alejados de la música. Esa transición reflejó no solo decisiones comerciales, sino un cambio profundo en la forma en que consumimos música. Internet, plataformas como YouTube y servicios de streaming desplazaron el modelo de la televisión musical, haciendo obsoleta la idea de “un canal que decide qué ver”.
Ahora, el cierre de sus canales musicales –MTV Music, MTV 80s, MTV 90s, Club MTV y MTV Live– el pasado 31 de diciembre de 2025 representa un adiós simbólico a esa época. No es solo que un canal desaparezca, es que una forma de vivir la música, juntos frente a una pantalla, esperando el siguiente estreno, se va para siempre.
Y, sin embargo, su legado permanece. MTV no solo nos dio canciones y videoclips icónicos, sino que fue un espejo y un altavoz de la juventud, de sus rebeldías, contradicciones y sueños. Fue escuela de moda, de cultura pop, de identidad generacional. Fue la banda sonora visual de la juventud de millones alrededor del mundo.
Hoy, cuando la televisión musical se desvanece, nos quedamos con las imágenes que MTV nos regaló: aquellos momentos que no solo definieron una era, sino que la hicieron eterna. Te recordaremos siempre, MTV.
nrm