Espectáculos

MTV: cuando la música vestía, hablaba y nos educó el ojo

Con el apagón de la señal televisada de MTV el 31 de diciembre, vale la pena mirar atrás y entender por qué su impacto sigue latiendo en la moda, el pop y la memoria colectiva.

MTV no solo cambió la forma de consumir música: moldeó cuerpos, deseos y aspiraciones. Fue escuela estética, laboratorio cultural y espejo generacional. 

Con el apagón de su señal, vale la pena mirar atrás y entender por qué su impacto sigue latiendo en la moda, el pop y la memoria colectiva.

MTV no fue un canal: fue un gesto cultural. Una manera de mirar, de vestir, de desear cuando no sabíamos ponerle nombre a lo que sentíamos. Prendías la televisión sin buscar nada en específico y, aun así, algo te encontraba (...) Un video, una estética, una canción que te acomodaba por dentro. Antes del algoritmo, MTV era el accidente perfecto.

Desde el primer segundo en que sonó Video Killed the Radio Star de The Buggles en 1981, el mensaje fue claro: la música ya no solo se escuchaba, se veía. Y en ese acto de mirar, también se aprendía a ser. Con este cambio, se dejó claro que la imagen ya no era algo sin movimiento, pues se convirtió en algo que moldeó la cultura pop durante 44 años.

Si bien, la educación no vino sola. MTV llegó con una maquinaria de programas que definieron el ritmo de la cultura pop dentro y fuera de Estados Unidos; donde México jugó un papel clave para la difusión de otra mirada regional. 

Videoclips que nos enseñaron a mirar

El primer video que MTV transmitió —Video Killed the Radio Star de The Buggles— no fue casualidad: era una declaración de principios. La imagen acababa de tomar el control del relato musical. A partir de ahí, el videoclip se convirtió en territorio creativo.

En MTV convivieron mundos radicalmente distintos. El dramatismo de Take On Me de A-Ha con su animación híbrida; la crudeza emocional de Smells Like Teen Spirit de Nirvana; el minimalismo hipnótico de Björk; el pop coreografiado y brillante de Britney Spears. Todo tenía espacio.

Los videos no solo acompañaban canciones: construían imaginarios. El pasillo escolar de Britney en …Baby One More Time creó ununiforme generacional. El grunge de Seattle se filtró en la ropa cotidiana. El R&B y el hip hop impusieron nuevas nociones de cool.


MTV también dio visibilidad a lo raro, lo alternativo, lo que no encajaba del todo. Ahí descubrimos artistas que quizá nunca hubiéramos buscado por cuenta propia. El canal funcionaba como editor cultural, no como espejo de tendencias.

La premiación que lo cambió todo: Los VMAs

Los Video Music Awards nunca fueron una ceremonia tradicional. Desde su origen, los VMAs se pensaron como un terreno donde el pop podía desbordarse sin pedir permiso. 

En su primera edición abrieron con la vara alta dándole a Madonna la oportunidad de interpretar Like a Virgin, lo que terminó siendo un show accidentado y lleno de críticas —principalmente de familias conservadoras—, se convirtió en la punta de lanza el éxito comercial.

Cada edición funcionaba como un termómetro del momento: quién dominaba la narrativa, quién rompía con ella y quién quedaba fuera. La alfombra roja era un campo de batalla simbólico donde la moda hablaba tan fuerte como la música. Vestirse “mal” era, muchas veces, vestirse con intención.

El beso entre Britney Spears y Madonna en 2003 condensó el espíritu de MTV: provocación calculada, sexualidad en primer plano y control absoluto del espectáculo. No fue solo un momento viral antes de la era viral, fue una declaración sobre el poder femenino, escándalo mediático y consumo cultural.

Los VMAs también normalizaron el error y el exceso. Discursos interrumpidos, lágrimas genuinas, silencios incómodos. Nada estaba completamente ensayado y eso los volvía reales. 

Con el tiempo, la premiación se convirtió en archivo visual de la cultura pop. Volver a ver los VMAs es volver a entender cómo pensábamos, qué nos escandalizaba y qué celebrábamos.

La música como imagen (y la imagen como identidad)

Antes de MTV, la música se escuchaba. Después, se encarnaba. El videoclip dejó de ser un complemento promocional para convertirse en una herramienta narrativa fundamental. Cada plano, cada vestuario, cada gesto importaba.

Artistas como Michael Jackson y Oasis comprendieron rápidamente el poder del medio. Sus videos no solo acompañaban canciones: construían universos completos que influían directamente en la moda, el baile y la actitud de toda una generación.

MTV enseñó a leer imágenes. A identificar referencias, símbolos y discursos. La estética grunge de Nirvana, el pop maximalista de Prince, lo alternativo de Dido, lo experimental que podía ser Marilyn Manson, convivía en una misma pantalla.

La moda encontró en el videoclip un nuevo escaparate. Peinados, siluetas, maquillaje y styling viajaban más rápido que cualquier revista impresa. El video musical se volvió editorial en movimiento.

Caricaturas, realities y el otro lado del pop

MTV entendió que la juventud no es solo música, también es ironía, contradicción y hastío. Sus caricaturas se convirtieron en comentario social disfrazado de entretenimiento.

Beavis and Butt-Head ridiculizaba el consumo mediático; Daria cuestionaba la apatía y la inteligencia emocional; Celebrity Deathmatch exageraba la violencia simbólica del star system. Nada era inocente.

Con los realities, MTV cambió la forma de mirar la intimidad. The Real World introdujo la idea de observar conflictos reales sin guión aparente. Jackass llevó el absurdo al límite del cuerpo, el recordado — y siempre polémico— Teen Mom, que mostraba la vida de madres adolescentes sin ningún tipo de guión o tapujo.

Cómo-MTV cambió-la forma-de consumir música
El MTV Cribs en el Palacio de Versalles fue parte de la pop culture. | Especial

La corona siempre se la llevó MTV Cribs, un modo desmedido de mostrar el lujo de las estrellas desde sus casas; era tan surrealista que hasta se grabó un capítulo parodia en el Palacio de Versalles durante el rodaje de la cinta Marie Antoinette de Sofia Coppola. 

Estos formatos ampliaron la definición de pop: ya no era solo aspiracional, también era incómodo, torpe, excesivo. MTV documentó la juventud sin maquillarla. En ese caos narrativo, el canal se convirtió en espejo generacional.

MTV en México: identidad latina, mirada global

La llegada de MTV Latinoamérica fue un acto de traducción cultural. El pop global comenzó a hablar español, a tener acentos reconocibles y problemáticas cercanas. En México, MTV funcionó como plataforma y validación. Bandas, solistas y escenas encontraron un espacio donde dialogar de tú a tú con el mainstream internacional.

Bandas como Allison, PXNDX, 30 Seconds To Mars y Volován tomaron auge en los Ipods de algunas personas o en los audífonos de cable de otros. Además, la demanda de bandas alejadas del pop melódico y antaño de una generación anterior hicieron que el canal tuviera una acogida permanente por la juventud dosmilera.

Los VJs locales se volvieron figuras clave. No eran presentadores distantes: eran referentes de estilo, actitud y discurso. Construyeron una manera propia de comunicar la cultura pop. Uno de ellos fue el ahora conductor de MULTIMEDIOS Televisión, Gabriel Ramos, quien, desde su programa Los 10 + Pedidos animó a varios a llegar a la hora de la comida a casa para descubrir qué canción era la más votada y, dicho sea, de paso; descubrir música más nueva

MTV México también fue escuela informal para creativos. Ahí se entendía que música, moda y medios no estaban separados, sino profundamente conectados. El impacto fue profundo porque no se trató solo de consumo, sino de pertenencia cultural.

El último playlist

MTV se apaga en términos técnicos, pero culturalmente sigue encendido. Vive en los archivos mentales de quienes aprendimos a mirar el mundo a través de una pantalla que no pedía likes ni validación inmediata.

Hoy, en un ecosistema dominado por algoritmos que confirman lo que ya sabes que te gusta, MTV representa lo contrario: el riesgo de descubrir algo que no estabas buscando.

Con diferentes señales y enfocadas a diferentes necesidades, las transmisiones pararon de una forma romántica para cualquier amante de la cultura pop: 

  • Para MTV 00, la última canción en sonar fue Bye Bye Bye de *NSYNC, una coreografía inolvidable donde lo último que dijo adiós fue el sello de esa década: las boybands pop (...) Y sí, es la canción que bailó DeadPool en su película estrenada en 2024.

  • MTV 90s se eligió Goodbye de las Spice Girls, la única banda de los noventa que creó canciones vigentes al día de hoy. Con un sonido fresco y totalmente disfrutable, la canción es tan elegante y nostálgica que abraza al que la escucha aún en el peor momento.

  • Para MTV Club, la canción que fue la despedida del canal fue Don't Stop The Music de Rihanna. Un toque de cinismo y baile con la representante musical de Barbados que durante mucho tiempo tuvo al mundo entero disfrutando de su música
Anexo: Rihanna, por favor, vuelve a la música. El mundo ya tiene demasiado maquillaje y lineas de skincare. No más MET Gala (...) Nos haces falta, seguímos esperándote. 

  • MTV Hits hizo lo mismo que Club y despidió su transmisión con Diamonds de Rihanna, canción que fue un hit durante buena parte de 2012 y el 2013. Además, es una forma de aferrarse a la letra de la barbadense y recordar que los videos —como los diamantes— brillan en el cielo. 

  • Su señal de MTV 80tas se eligió Together In Electric Dreams de Phil Oakey y Giorgio Moroder. Una declaratoria de amor donde el intro del sintetizador ya te pone nostálgico. Con un efímero "es muy tarde para quedarnos, pero siempre estaremos juntos", la señal se apagó. Una antes estuvo al aire The Winner Takes It All del grupo sueco ABBA. (...) Porque realmente con la música podemos decir cosas que no podemos articular y, ¿realmente el ganador (Paramount) se lo llevó todo? 

  • El ciclo completo lo cerró MTV Hits, donde Video Killed the Radio Star de The Buggles sonó por última vez para el cierre. Completando el círculo de música televisada que empezó el 1 de agosto de 1981

MTV no murió joven ni se volvió elegante. Se volvió recuerdo. Y en el pop, el recuerdo no es nostalgia vacía: es archivo, referencia y punto de partida para crear algo nuevo o simplemente para visitar el pasado con un soundtrack que tú mismo eliges. 

Google news logo
Síguenos en
Fernando Rocha
  • Fernando Rocha
  • Lic. en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Mercadotecnia. Me gusta la moda, el helado de vainilla, la Coca-Cola, el Bacardí y el indie pop; escribo de varios temas aquí en Milenio... Por favor léeme.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.