Roy Orbison falleció en 1988 a los 54 años y aunque su vida fue breve, su muerte contrasta con su aniversario 90 de su nacimiento, en donde sería un bebé de un poco más de 30 kilos en una casa modesta, con la radio encendida y arropado por el calor de sus padres; por ello hoy repasamos su legado y su historia de vida.
En el seno de una familia de Texas, formado por una madre enfermera y un padre perforador de pozos de petróleo quien también gustaba de la buena música, Roy Orbison creció rodeado de Gospel y Blues con voces como Jimmie Rodgers o Hank Williams.
A los seis años comenzó a desarrollar su gusto personal -algo que muchos comienzan a descubrir durante la adolescencia- aunque definitivamente fue influenciado por el gusto de su padre, uno de los primeros artistas por los que se inclinó fue por el estilo country de Lefty Frizzell.
Al crecer, su vocación por la música que le permitía reconocer en su infancia un 'Mi menor', lo figuró como un artista potencial que alcanzaría el éxito en la juventud, aunque esto se vería obstaculizado por distintas tragedias que detuvieron el impulso que comenzaba a tomar su carrera.
El prometedor inicio de Roy Orbison en la música siendo telonero de The Beatles
Con tan solo 20 años de edad, Roy Orbinson se abrió paso en la industria musical, destacando entre los artistas por su aspecto de los 50's con un abundante copete, gafas oscuras y una distintiva voz de tono grave.
Mientras estudiaba la carrera de Geología se integró a un grupo de Cowboy de nombre Wink Westeners. Posteriormente decidió dedicarse totalmente a la música y terminó codeándose con artistas de gran escala como John Lennon y Paul McCartney.
Tras sus clásicos bien recibidos por el público como Crying (1961), Running Scared (1961), la onírica In Dreams (1963) y Only The Lonely (1960); conquistó a los mismos The Beatles en una gira por Escocia en abril de 1963.
Ante ello la banda inglesa formada inicialmente por John Lennon a la que se integraron posteriormente Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr; invitó a Roy Orbison a seguirlos en su gira como artista telonero.
En estas presentaciones arraso con el público especialmente con las chicas al convertirse en un artista aclamado "¡Queremos a Roy, queremos a Roy!" gritaba la multitud femenina.
Sin embargo, pese a ser el nuevo descubrimiento de su época, fue denominado por los medios como la 'celebridad anónima'; esto se debe a que el artista no se sentía preparado para fluir en el escenario en comparación como estrellas con Elvis Presley y Buddy Holly quienes definitivamente eran un movimiento perpetuo en sus shows.
Incluso se ha mencionado que fue uno de los primeros casos en estudiarse como 'pánico escénico', pese a esta situación y a su nula presencia en los escenarios, las fans jóvenes lo amaron como 'el antihéroe de la música popular de la música norteamericana'.
La historia detrás de la victoria de Pretty Woman
Aunque cuando escuchemos esta canción pensemos inevitablemente en Julia Roberts como el símbolo de Mujer Bonita por la película clásica que protagoniza con Richard Gere, la canción en realidad se inspira en la esposa de Roy Orbison.
En su biografía se narra la anécdota con la que el artista encontró su lugar en el mundo. Orbinson escribió esta canción a principios de los 60's en su estudio, cuando aún no había nacido Julia Roberts.
Roy se encontraba ensayando en su estudio cuando su joven esposa Claudette Frady irrumpió en el lugar y le avisó que saldría de compras, aunque otras versiones afirman que en realidad saldría de viaje. Él le preguntó si necesitaba dinero a lo que Bill Dees, compositor y amigo de Roy, interrumpe:
"Una mujer bonita nunca necesita dinero".
Tal frase voló su imaginación e inspirados en esa tarde escribieron la canción que representaría el clímax de su carrera.
"Escribimos el tema un viernes. El viernes siguiente la grabamos y el viernes siguiente salió a la venta. Fue lo más rápido que vi. En realidad, el yeah, yeah, yeah de ‘Oh, Pretty Woman’ probablemente provenga de Los Beatles", diría años después el propio Bill Dees.
Una secuencia de hechos que devastaron a Roy Orbison y detuvieron su carrera artística
Poco tiempo después en 1966 'la mujer bonita' de Roy Orbison -su esposa Claudette- falleció en un accidente de moto y dos años después en 1986 su propiedad en Hendersonville se incendió arrebatando vorazmente la vida de sus dos hijos mayores Anthony y Roy, mientras él se encontraba de gira.
Debido a este hecho él envió a su hijo menor -único sobreviviente del incendio- a vivir con sus padres y aunque se volvió a casar con la joven productora Barbara Jakobs de 18 años, con la que tuvo dos hijos, ella llegó cuando su vida y su carrera ya anunciaba su fin.
Tras unos cuantos shows que fracasaron en medio de la invasión británica en 1977 tuvo un severo cuadro cardiaco que lo obligó a un triple by-pass coronario.
Tuvo un resurgimiento de su carrera en los 80's donde artistas como Linda Ronstadt, Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne y Tom Petty lo retomaron en proyectos propios al escuchar su música con un retorno nostálgico.
Sus canciones se escucharon en películas clásicas manteniéndolo en la industria musical y convirtiéndolo en parte de la cultura. En 1987 ganó un Grammy por una versión de Crying junto con K.D.Lang y publicó Less Drems, un álbum con sus temas regrabados.
En su última gira, en Ohio en 1988, Roy Orbison le confesó a su amigo Johnny Cash que estaba sufriendo dolores en el pecho. De regreso a casa, exhausto, se fue a dormir el 6 de diciembre sin imaginar que no volvería a despertar.
A pesar de las pausas y dificultades que marcaron su vida, su legado nunca se detuvo: 'Oh, Pretty Woman' se mantiene como una de las canciones más influyentes de la historia, de acuerdo con Rolling Stone.