Desde niña mostró aptitudes naturales para correr, pero fue hasta que llegó con la profesora Siria Mata Plascencia, en una pista de Metepec, Estado de México, que la joven Kenia Maturana Zagal descubrió que la velocidad era lo suyo, con esa explosividad en apenas unos segundos para recorrer lo más rápido posible distancias de 100, 300, 400, 600 y hasta 800 metros.
Ahí, junto con su hermana Yara, encontraron su mejor pasatiempo: el deporte que las atrapó y donde fueron evolucionando hasta convertirse en las mejores de la pista, del municipio, de la entidad y del país.
Con entrenamientos, apoyo total de sus padres y una autoexigencia que la destacó de las demás, Kenia puso desde 2024 su nombre entre las mejores velocistas nacionales.
Representando al Estado de México ganó las pruebas de 400 y 400 metros con vallas de los entonces llamados Juegos Nacionales Conade, donde además impuso récord nacional juvenil en los 400 metros con vallas, con tiempo de un minuto y 72 centésimas.
Un año después lo volvió a hacer. Otra vez ganó los dos oros de la ahora llamada Olimpiada Nacional 2025; esta vez impuso marca en los 400 metros planos con un tiempo de 53.43 segundos.
Saltando a las pistas internacionales
Sus buenas actuaciones no se quedaron en las pistas mexicanas. Como campeona nacional, Kenia tuvo su primera experiencia en un Campeonato Mundial de Atletismo Sub 20, donde acudió apenas a sus 16 años. Ahí se enfrentó a rivales mucho más grandes y con más experiencia.
La justa, desarrollada en agosto de 2024, la dejó en el sexto sitio de su heat eliminatorio con un tiempo de 55.45 segundos en los 400 metros planos. Terminó en el sitio 38 general, pero también fue donde su talento salió al mundo: fue observada y registrada por detectores de talento.
Este año compitió dos veces en Sudamérica: primero en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo Sub 18, donde ganó medalla de oro en los 400 metros planos, además de plata en los 400 metros con vallas y una más en el relevo mixto 4x400.
Esta actuación le valió ser convocada a la Selección Nacional, que compitió en la prueba de relevo 4x400 de los Juegos Panamericanos Jr., donde fue quien cerró la competencia y se colgó una medalla de bronce.
El camino hacia Arkansas
Buscando pasar a un siguiente peldaño en su preparación deportiva de alto nivel, Kenia buscó alternativas en otras latitudes.
“Buscaba universidades en Estados Unidos, con ayuda de mi papá y amigos. Mandamos mi currículum a los correos de los coaches, gracias a Dios contestó Arkansas y desde ahí empezó todo mi proceso. Fue un proceso y drama, porque no me habían dicho nada, se estaban cerrando los procesos de becas y, de último momento, me mandaron los boletos para una visita oficial, para conocer a la escuela y sentirme más convencida de lo que me voy a enfrentar. Fui y es otro mundo, estoy muy contenta”, explicó Kenia Maturana después de su primera visita a la Universidad de Arkansas.
Una institución histórica
La universidad se fundó en 1871 como Arkansas Industrial University, para adquirir su nombre actual en 1899. En 1948, la UAF fue la primera universidad en los estados sureños de los Estados Unidos que aceptó a un estudiante afroamericano.
A partir de la promoción de 1876, los nombres de los estudiantes de la Universidad de Arkansas están inscritos en el Senior Walk, un sendero que atraviesa el campus. Se cuenta que recientemente se agregaron los nombres de todos los que han recibido títulos honoríficos, como J. Edgar Hoover, la reina Noor, Bill Clinton y Hillary Clinton.
De acuerdo con su sitio web, la Universidad de Arkansas tiene como misión “construir un mundo mejor brindando oportunidades y habilidades transformadoras, promoviendo una cultura de colaboración, fomentando la creatividad y resolviendo problemas a través de la investigación y el descubrimiento”.
Desde 1871, explican, su propósito fundamental como institución permanece firme: “servir en el acceso a una educación pública integral y competitiva a nivel internacional, y fomentar el éxito estudiantil en un amplio espectro de disciplinas”.
Se enfocan en utilizar la investigación, el descubrimiento y la actividad creativa “para mejorar la calidad de vida, desarrollar soluciones a los desafíos que enfrentamos; aportar servicios y experiencia a través de la divulgación, la participación y la colaboración”.
“Nuestra misión ofrece un panorama general del trabajo necesario para lograr nuestra visión: que la Universidad de Arkansas represente lo mejor de la educación superior pública”.
El programa más ganador de la NCAA
La Universidad cuenta con uno de los programas de atletismo colegial más exitosos y son los actuales campeones del circuito NCAA; también se caracteriza por proyectar a un amplio número de atletas a los Juegos Olímpicos.
El programa de atletismo de Arkansas cuenta con instalaciones cubiertas para entrenamiento y carreras en el Randal Tyson Track Center, e instalaciones al aire libre en John McDonnell Field. Ahí han entrenado atletas que en su mayoría son catapultados a las grandes competencias internacionales.
Su programa deportivo, llamado los Razorbacks, es el que acaba de reclutar a la joven Kenia Maturana Zagal, quien a partir de agosto próximo se mudará a esa ciudad norteamericana, donde estudiará Negocios y tratará de revolucionar sus capacidades atléticas.
Por supuesto que Kenia sabe que es una oportunidad inigualable: estará en la institución con el programa de atletismo más exitoso de la Unión Americana.
“Qué puedo decir de Arkansas; en atletismo tienen 51 títulos nacionales, sus instalaciones son hechas para el atletismo, literalmente tienen un gimnasio solo para atletismo y en muchas universidades eso no existe, pues su gimnasio lo tienen que compartir con otros deportes. Eso hace que te llame más la atención y donde te das cuenta del por qué del prestigio de la escuela. La verdad es muy buena, tienen un montón de olímpicas de 400 metros, siento que voy a mejorar muchísimo, tanto como deportista como de estudiante, voy a madurar el hecho de no estar tanto allá con tu familia, sino enfocarte más en lo que quieres. Eso va a ayudar muchísimo y pues sí, te va a ayudar a lograr muchas metas de las que vienen”.
Una apuesta hacia los Juegos Olímpicos
Kenia sabe que la exigencia no será sencilla, pero está acostumbrada a los retos. Desde pequeña se ha esforzado por este sueño y ahora lo hará realidad: pasos de calidad hacia su mayor anhelo, competir por el mundo bajo la bandera mexicana.
“Me llamó la atención todo; las niñas son muy competitivas, todas, te puedo decir que tienen entre 50 y 49 segundos en los 400 metros. En el entrenamiento, a ellas se lo dijeron, es muy pesado; diario es un reto contigo mismo porque les recuerdan mucho que deben competir entrenando, para que en la competencia se te haga como un entrenamiento más”.
Con el respaldo de un entrenamiento en aquella universidad de Estados Unidos, Kenia Maturana le apunta al proceso olímpico; así que Los Ángeles 2028 pudiera ser una opción, aunque irá poco a poco, sin precipitarse, pero sí con el objetivo fijo de ser de las mejores del mundo.
“Yo creo que hace unos meses no sabía todavía bien lo que quería, pero ahorita, ya con esta universidad y con el apoyo de mis papás, me dio más seguridad en saber lo que quiero. Estoy muy enfocada en bajar muchísimo mis tiempos, esa es mi prioridad, esa es mi meta: bajar mis tiempos lo más que pueda y posicionarme en un top mundial. Tal vez ya cuando termine la universidad, pues puedo seguir con el atletismo y ahora sí ser atleta profesional de alto rendimiento”.
El mayor reto: dejar el hogar
Kenia siempre ha sido muy apegada a su hermana menor y a sus padres, por eso sabe que el mayor reto de su aventura colegial en Estados Unidos será el de extrañar a su familia. Pero también tiene claro que, al igual que en toda su trayectoria, ellos harán lo posible por acompañarla en sus competencias.
“Aún como que a nadie aquí en la familia les ha ‘caído el 20’ de que ya me voy, pero conforme se acerca la fecha y ya tenga que empezar a sacar cosas en mi cuarto, pues va a ser un poco sentimental. Obvio que primero mi familia, pero siento que también con los que entrenan en el equipo. Lo mismo con los entrenadores, pero de mi papá estoy segura que no se perderá ninguna competencia, hará lo posible por ir y venir lo más posible, pero siempre me han ayudado. Yo siempre digo que a veces hay que terminar algunas cosas para empezar otras mejores, entonces pues estoy emocionada”.
KT