Cultura

La artista Molly Gochman exalta que "el cuidado no es un asunto doméstico"

La artista estadunidense, quien centra su obra en la participación comunitaria, dice que las Utopías mexicanas son un ejemplo de que el cuidado es un bien público.

En el marco de Decididas, encuentro que reúne a liderazgos de los sectores empresarial, político y de innovación social, la artista estadunidense Molly Gochman planteó el cuidado como una estructura invisible que sostiene a la sociedad y como un eje que puede pensarse desde el arte, la tecnología y las políticas públicas.

Gochman asistió al evento creado por Bárbara Arredondo, donde compartió su experiencia en proyectos artísticos basados en la participación comunitaria y dialogó con representantes de diversos sectores sobre la incorporación del cuidado en los procesos de toma de decisiones en el panel Cuando el cuidado se convierte en infraestructura: a través del liderazgo, la cultura y la comunidad.

Esta mesa contó con la participación de representantes del activismo social, la política pública y la arquitectura, entre ellas Alexandra Haas (Oxfam México), Diana Rodríguez Franco (Banco Interamericano de Desarrollo), Marcelina Bautista y Tatiana Bilbao.

En entrevista con MILENIO, la artista comentó que espacios como Decididas permiten que el arte dialogue directamente con otros ámbitos, ya que “abre conversaciones, nos permite sentir antes de estar de acuerdo e imaginar antes de diseñar. Este tipo de intercambios posibilitan que las ideas incidan en la manera en que los sistemas asignan atención, recursos y cuidado”.

La artista dijo que, en el momento actual de su práctica, la pregunta que más le interesa no es cómo se ejerce el cuidado, sino cómo se transmite su valor.

“Usualmente hablamos del cuidado como algo que hacemos —cocinar, proteger, mantener—, pero últimamente me pregunto cómo logramos que no sea solo una tarea, sino algo que realmente valoremos unos en otros”, comentó.

En ese sentido, relató que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial ha influido en su reflexión desde una experiencia personal: “Como madre, pienso todo el tiempo cómo preparar a mis hijos para el futuro. Un padre suele poner las necesidades de sus hijos antes que las propias, y me pregunto si podemos entrenar estos sistemas con esa misma lógica”.

La artista comentó que la discusión sobre la inteligencia artificial suele centrarse en escenarios extremos, pero que para ella la pregunta principal es otra: “La IA va a ser más inteligente que nosotros, pero el verdadero problema es si podemos enseñarle a priorizar el bienestar a largo plazo de los humanos y de la Tierra, en lugar de metas cortoplacistas. No tengo una respuesta definitiva, pero considero indispensable abrir esa conversación con quienes están diseñando los sistemas del futuro”.

Molly Gochman es una artista cuya práctica se centra en la participación comunitaria y la activación del espacio público. Trabaja con escultura, instalación, sonido y proyectos colaborativos. Es autora de la serie Monuments to Motherhood, instalada en parques y distritos urbanos de Estados Unidos.

Crédito: Joshua Simpson
Crédito: Joshua Simpson

Cuidado y comunidad

Gochman contó que su serie escultórica Monuments to Motherhood le ha permitido observar cómo el cuidado se activa cuando la obra entra en contacto con las personas. Relató que una de las esculturas instaladas en Prospect Park fue utilizada por un grupo comunitario para realizar un encuentro de narración con adultos mayores, experiencia que modificó su relación con la obra.

“Como artista, el impulso inicial es proteger o corregir la pieza, pero ver que la comunidad eligiera ese lugar para un acto de cuidado me obligó a soltar el control”, comentó.

La artista dijo que ha aprendido que, en algunos casos, cuidar implica intervenir menos: “Hay una vulnerabilidad en poner algo tan íntimo en el espacio público. Ves a alguien derramar café sobre el bronce o escribir directamente en la obra, y el instinto es limpiar, pero estoy entendiendo que a veces el cuidado consiste en resistir esa necesidad de controlar”, relató.

Añadió que el cuidado no está únicamente incorporado en el objeto, sino que es habilitado por quienes lo usan: “Ahora no veo solo mi historia en las piezas, sino que las entiendo como recipientes para las historias de otros”.

Al referirse a la materialidad, Gochman explicó que el bronce fue elegido por su capacidad de registrar el paso del tiempo y el contacto humano: “La pátina se transforma con la lluvia, la nieve y el tacto de las manos. Para mí, eso es exactamente cómo funciona el cuidado: transformamos a otros de maneras que no podemos medir y que solo se revelan con el tiempo”, comentó.

Molly también relató que trabajar a escala monumental fue una forma de dar peso físico a acciones cotidianas que suelen permanecer invisibles: “En el estudio, el vacío de la escultura se construye a partir de objetos domésticos como trapos, tazones y recipientes. Esos objetos, que sostienen la vida diaria, se convierten en el soporte oculto de la forma final”.

Con ello buscó mostrar que, aunque los actos de cuidado parezcan pequeños o repetitivos, “la estructura que crean es enorme y es lo que realmente sostiene al mundo”.

El ejemplo de las Utopías en México

Gochman relató que no todas las comunidades responden de inmediato a la invitación a participar en su obra. Contó que, en proyectos donde se invita simplemente a reunirse o compartir tiempo, algunas personas reaccionan con cautela o rechazo.

“Vivimos en un mundo muy transaccional, y la idea de estar en comunidad sin un objetivo concreto puede resultar incómoda. Sin embargo, esa resistencia tiene valor. He aprendido que el rechazo también es una forma de participación. Es la experiencia honesta de alguien frente a la obra en ese momento”.

En el contexto de su visita a México, la artista dijo que su interés principal es escuchar y aprender de iniciativas que ya tratan el cuidado como un bien público.

Comentó que ha encontrado ejemplos claros de ello en proyectos comunitarios y espacios urbanos que integran servicios, cultura y convivencia, como las Utopías: “Es muy poderoso ver qué ocurre cuando una comunidad decide que cosas como el arte, las comidas compartidas, el cuidado de la salud o incluso los servicios cotidianos formen parte natural del tejido del barrio”.

Gochman añadió que, a diferencia de Estados Unidos, donde muchas de estas estructuras aún no existen, en México su trabajo se enfoca más en reconocer y visibilizar lo que ya está ocurriendo.

“Aquí mi práctica no es tanto abogar por que se construyan esas bases, sino honrar la innovación y el trabajo que ya está tratando el cuidado como un activo público”.

Al hablar de alianzas futuras, la artista dijo que le interesa sacar el cuidado del ámbito privado y llevarlo al espacio público: “El cuidado no es un asunto doméstico; es la base que sostiene todo. Mi esperanza es que el arte pueda ayudar a darle una voz visible a estas estructuras mientras aprendemos colectivamente cómo apoyarlas”.


hc

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Gabriela Gorab
  • Gabriela Gorab
  • Curadora, gestora y columnista de arte y cultura. Licenciada en Artes (Bond U.); estudios en MIT, MoMA, Harvard. Cofundadora de Artists’ Container y Socia de El Lion que Ruge Films. Experiencia en Australia, NZ, Inglaterra, Indonesia y EU.
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