Cultura

‘Fue solo un accidente’: el peso de mirar, según Jafar Panahi

Cine

En ‘Fue solo un accidente’, un hecho trivial permite a Jafar Panahi mostrar la conversación de una sociedad que intenta comprender su propia historia, por medio la reconstrucción fragmentada.

A menudo la propaganda estadunidense pone a Jafar Panahi como disidente. Es un malentendido que la película Fue solo un accidente (MUBI) sirve para aclarar. En el imaginario occidental un disidente es un tipo aislado que se enfrenta de modo heroico a un régimen en que uno no puede escoger la marca de su pasta dental. Esta definición, sin embargo, resulta estrecha para la obra de Panahi. Pensemos en esto: el director iraní no filma para describir en forma cómoda para Estados Unidos lo que sucede en Irán. El cine suyo está dirigido a su gente, a esos hombres y mujeres que trabajan todos los días. No se trata, pues, de que Fue solo un accidente sea un manifiesto; es más bien una conversación que entabla con la sociedad en la que vive.

La estructura lo deja claro: un auto circula por una carretera oscura y sin querer atropella “algo” en una carretera. La gente se acerca, comienzan los curiosos, pero uno de ellos pudo haber sido torturador en una prisión varios años atrás. Así, el hecho trivial se vuelve una investigación improvisada en que varios personajes intentan verificar quién es este que apareció de la nada. Pero, ojo, no hay ahí un diálogo puesto por Irán para el extranjero. Los personajes discuten recuerdos y dudas, dilemas morales sin traducción y con el gusto de la imagen que Panahi acostumbra. La gente arma para nosotros una realidad nacional que recuerda al Jacques Rancière, que pensó en la política de las imágenes. Las imágenes, dice Rancière, más que denunciar el poder político, reorganizan el cambio de lo visible y de lo decible al interior de una comunidad. Y es esto lo que elabora Panahi en esta gran película. Durante una escena, los personajes se reúnen alrededor del sospechoso. Y lo interrogan sobre episodios en apariencia insignificantes. ¿Recuerda los corredores de esa prisión? ¿Esta o aquella celda?

El poder de Fue solo un accidente es que reconstruye una memoria colectiva de violencia, con cámara fija y tenaz. Registra la conversación sin intervenir. Entonces intuimos: lo que está frente a nosotros no es una acusación contra el régimen de Irán, no es ni siquiera un discurso político, es el intento de toda esta comunidad por tratar de armar, con fragmentos que prestan los otros, un mapa complejo con la historia personal de su país. Algo similar a lo que decía Bazin, quien pensó que el cine alcanza la verdad cuando permite que la realidad se despliegue sin imponer una interpretación rígida al espectador. Panahi adopta también este punto de vista, una ética que agradecemos en cada toma, en cada diálogo, en cada secuencia. Si se discute el castigo posible al hombre aparecido de quién sabe dónde porque “fue solo un accidente” la cámara sigue contundente e impasible. Sin música que dramatice, sin montaje rápido. El plano es suficiente para que la situación se vuelva incómoda y el gesto de cada uno de los excelentes actores adquiera su peso moral. Como se sabe, Panahi ha hecho cine durante años, sorteando restricciones del gobierno. Algo similar a lo que Giorgio Agamben llama un estado de excepción que no consiste en la suspensión de la ley para ciertos individuos sino algo todavía más extraño que es, justo, en donde vive Panahi: arresto domiciliario, vigilancia constante, prohibición de filmar. Y, sin embargo, sus obras no son gestos de rebelión. He aquí donde se vuelve poeta y se diferencia del propagandista. Lo que hace Panahi es mostrar que la vida sigue (y se mueve) en el espacio más incierto del mundo.

¿Dónde ver Fue solo un accidente?

La nueva película de Jafar Panahi se encuentra disponible en algunas salas de cine y por medio de streaming en MUBI.


Fue solo un accidente

Dirección: Jafar Panahi | Irán, 2025

AQ / MCB

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Laberinto es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.  Más notas en: https://www.milenio.com/cultura/laberinto
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