Para Mari Carmen Férez
Las cenefas de corazones art-nouveau,
la luz del crepúsculo iluminando
las ramas de los cedros,
el viento suave que las mece
y un deseo de navegar en otros mares
se entremezclan.
Luces distantes.
Sombras anidando entre las hojas
mientras el ánimo
se recoge
en su propio nido oscuro
y las ventanas reflejan
la hora indecisa
entre el fulgor y el vuelo.
Las luces se encienden y se ocultan
tras las ramas que se mecen.
Y la noche penetra
lenta
hasta el fondo del pecho.
Y allí se vuelve amor—
núcleo de ese instante
enardecido.
Este poema, dedicado a quien dirigió la Casa del Poeta Ramón López Velarde durante 33 años, pertenece al volumen Isla negra (2023).
AQ / MCB