Durante la víspera del 6 de enero, miles de personas en todo el mundo tenemos en mente a los Reyes Magos, tres personajes que, de acuerdo con la religion católica, acudieron a Belén para darle regalos al Jesús que acaba de nacer. Con el paso del tiempo, la historia de Melchor, Gaspar y Baltasar sigue pero ahora ellos traen juguetes. ¿Sabes en qué lugar están sus restos? En MILENIO te contamos.
Aunque el origen de los tres Reyes Magos sigue siendo un tema de discusión, la realidad es que los restos de cada uno sí se encuentran en un sitio que, además se ha encargado de atraer millones de turistas que lo ven como parte de un viaje religioso; sin embargo, la leyenda del lugar donde 'descansan' es tan impresionante como la Catedral misma.
¿Cuál es la leyenda del lugar donde están los Reyes Magos?
Los restos de los Reyes Magos se encuentran en la Catedral de Colonia, en Alemania, un lugar que no solo atrae a turistas con el fin de estar frente a los restos, sino que además se trata de un lugar con arquitectura gótica que es fascinante de ver.
Todo comienza con la leyenda del pacto con el diablo, una que además hay que decir, es de las historias más famosas de Colonia y explica, de forma mística, por qué la catedral tardó más de 600 años en terminarse.
El protagonista es el Maestro Gerhard von Rile, el primer arquitecto de la catedral, quien inició la obra en 1248.
East view of the Cologne Cathedral with Hohenzollern Bridge at dawn.
— Lyndon Mytton (@LyndonMytton) May 12, 2020
Oh my word, this is a true must-see before you die.
GERHARD VON RILE - (c. 1210/1215-1271). COLOGNE CATHEDRAL’S first master builder. pic.twitter.com/S9nKCFdz7l
La apuesta con el diablo
La leyenda cuenta que Gerhard estaba obsesionado con construir la catedral más grande y hermosa del mundo, pero se sentía frustrado porque el progreso era lento y los planos eran increíblemente complejos.
Un día, mientras caminaba por la orilla del Rin, se le apareció un hombre (el diablo disfrazado) y le hizo un desafío:
"Yo puedo terminar esta catedral en solo tres años. Si lo logro antes de que el primer gallo cante en la mañana del tercer aniversario, tu alma me pertenecerá. Si fallo, la catedral será tuya y de la ciudad".
Gerhard, creyendo que era imposible terminar una obra tan colosal en tres años, aceptó el pacto y lo selló con sangre.
El ingenio de la esposa
El diablo comenzó a trabajar a una velocidad sobrenatural. Cada noche, los muros subían metros y las torres se elevaban ante el asombro de Gerhard, quien entró en una profunda depresión al ver que perdería su alma.
Su esposa, al verlo tan afligido, le sacó la verdad. Decidida a salvarlo, ideó un plan. Sabía que el diablo dependía del canto del gallo para marcar el tiempo. Durante días, ella practicó hasta que logró imitar a la perfección el canto de un gallo.
El día del desenlace
En la mañana del tercer aniversario, antes de que saliera el sol y cuando al diablo solo le faltaba colocar una piedra final en el techo, la esposa de Gerhard se escondió cerca de la obra y cantó como un gallo.
Inmediatamente, todos los gallos de la ciudad despertaron y comenzaron a cantar también. El diablo, furioso al creer que había perdido legalmente, comprendió el engaño. Según la leyenda, en su rabia, derribó parte de lo que había construido y lanzó una maldición:
"¡Nunca se terminará esta catedral mientras el mundo exista!"
GERHARD VON RILE - (c. 1210/1215-1271). COLOGNE CATHEDRAL’S first master builder.
— Lyndon Mytton (@LyndonMytton) March 29, 2021
This is a staggering masterpiece. One would have 'chills of spiritual joy' to witness it's vision in the moonlight. pic.twitter.com/1QJoepmqKu
La leyenda termina diciendo que Gerhard, abrumado por la culpa y el miedo, saltó desde una de las torres. Se dice que el diablo, transformado en un perro negro, lo persiguió en su caída para reclamar su alma de todos modos.
Curiosamente, la construcción de la catedral se detuvo por completo en el siglo XVI y permaneció inconclusa por casi 300 años (con una grúa de madera abandonada en lo alto de una torre que se volvió parte del paisaje).
No fue hasta 1880 que se terminó finalmente. Aun hoy, la catedral siempre tiene andamios por reparaciones constantes, lo que hace que los habitantes de Colonia digan, entre bromas, que "la maldición del diablo sigue vigente", pues el día que se terminen las obras por completo, llegará el fin del mundo.
¿Cómo llegaron los restos de los Reyes Magos a Colonia?
Se dice que los restos de Melchor, Gaspar y Baltasar fueron recuperados en el año 300 d.C. en Saba. Santa Elena, quien era madre del emperador Constantino, fue quien los encontró durante su peregrinación a Tierra Santa y los llevó a Constantinopla.
En el siglo IV, el emperador se los regaló a Eustorgio, obispo de Milán y durante siglos estuvieron en la Basílica de San Eustorgio en Italia.
No obstante, el emperador Federico Barbarroja saqueó Milán y le entregó las reliquias como botín de guerra al arzobispo de Colonia, Rainald von Dassel.
La Catedral de Colonia, una de las obras góticas más impresionantes del mundo, fue construida específicamente para albergar este relicario, ya que las reliquias atraían a tantos peregrinos que la antigua iglesia se quedó pequeña.
Cuando se abrió el relicario en 1864, se encontraron los restos óseos de tres hombres: uno joven, uno de mediana edad y uno anciano, lo que coincide con la descripción tradicional de Gaspar, Baltasar y Melchor.
Ahora, el escudo de armas de la ciudad de Colonia, cuenta con tres coronas, las cuales representan precisamente a los tres Reyes Magos que "viven" allí.
MBL