Frida Escobedo (1979), la arquitecta mexicana que ha conquistado el panorama internacional con obras como Serpentine Pavilion, regresa a los reflectores con un hito monumental: el diseño del nuevo complejo sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, en la icónica Corniche de Doha.
Este proyecto no solo fusiona un edificio modernista histórico con una estructura contemporánea, sino que se erige como un portal diplomático que proyecta la identidad qatarí hacia el mundo.
En esta entrevista exclusiva, Escobedo revela su proceso creativo, su apuesta por la sostenibilidad y cómo su visión mexicana dialoga con la tradición árabe, transformando un sitio estratégico en un símbolo de intercambio global.
¿Cuál fue el momento decisivo que definió tu estilo?
Es más bien una cosa que va sucediendo con cada uno de los proyectos que se van realizando. Para mí los proyectos muy importantes fueron el Pabellón del Eco, en Ciudad de México, y Serpentine Pavilion, en Londres, porque tenían que ver con algo relacionado con el espacio público.
No podría definir mi estilo. Me gusta pensar en las necesidades de los usuarios en la idea de contexto. Son los intereses los que te van guiando en cómo hacer un edificio, pero no creo que haya un estilo en particular.
¿Cómo fue tu llegada a la arquitectura?
No lo sé, me gustaban mucho las artes plásticas, el diseño y hablar arquitectura, pero no tenía una decisión muy clara de qué es lo que quería estudiar. Ya muy cercano el momento al tener que empezar la carrera, me decidí por arquitectura, y una vez que empecé me gustó muchísimo; creo que es de estas cosas que buscas una carrera, pero también la carrera te encuentra a ti.
¿Cuál es la idea central de tu proyecto en Qatar?
Es que parte del requerimiento era la rehabilitación de la oficina postal, que es un edificio modernista que tiene un valor histórico importante, y transformarlo en un Centro Cultural que estuviera asociado a la oficina de Relaciones Exteriores.
El edificio está ubicado en una parte importante de Corniche, la vialidad principal, que está al lado del agua, en Qatar. Es una forma de activar la zona y hacer un edificio nuevo. Obviamente, en una oficina ministerial tiene varias capas de seguridad, funciona como una oficina, la zona de la oficina postal con un carácter más público.
Fue entender cómo es la relación entre generar una nueva identidad para una ciudad, de un país, incluso una región, porque es una oficina del Ministerio de Relaciones Exteriores que genera muchas negociaciones con países, por eso es trascendente porque dicha nación se proyecta hacia el exterior.
Es una puerta de entrada, un portal de intercambio muy importante que tiene que representar la identidad de una nación. Y, por otro lado, convive con un edificio histórico.
Fue tomar ciertos elementos que estaban en la arquitectura de la oficina postal que tienen que ver repetición con modularidad y ciertos órdenes que de alguna manera recuerdan a la arquitectura tradicional árabe de la región.
Tenía que aprender de esa parte y entender que ese carácter funcionaba muy bien en términos de sostenibilidad, porque al final del día tener una fachada que te ayude a controlar la luz, y como ayuda a ventilar los espacios a que tengan contacto con un espacio abierto. Nos ayuda a articular un edificio que se sintiera como una escala humana, a pesar de ser monumental.
¿Cómo lograste el diálogo entre lo histórico y lo contemporáneo?
La solución fue a través de la fachada con un sistema de cartelas que son secciones de círculo que son una geometría que ya existías en el edificio de la oficina postal, para poder introducir luz natural, es una fachada que funciona estructuralmente
Así se liberan las plantas, haciéndolas flexibles, que hace más resiliencia en el futuro para si se necesita adaptar o hacer cambios, se pueda hacer de manera muy fácil.
Y además, lo estamos pensando en elementos prefabricados, como precolados, para que haya facilidad en la construcción, teniendo en cuenta que en la región hay una complicación térmica en la ejecución de las obras. Hay que ser muy conscientes de cómo se puede elaborar de la manera más eficiente.
¿Cómo integraste la sostenibilidad en este proyecto?
Es un edificio escalonado con muchos patios centrales, de tal manera que desde todos los puntos las oficinas tienen contacto con un punto en el exterior, y que, por las cualidades de la fachada se genera un filtro térmico.
Además, los patios ayudan a regular la temperatura del edificio porque tienen una vegetación específica, cuerpos de agua que ayudan a hacer que se genere un microclima al interior. Hemos trabajado con un grupo de ingenieros para utilizar todas las tecnologías que se requieran para hacer este edificio lo más sostenible posible.
¿Cómo diseñaste las áreas públicas para fomentar el encuentro y la convivencia?
Trabajamos en la estrategia del paisaje y la idea de tener mucha conciencia de cuáles son las especies locales, cómo generar espacios de sombra, ciertos microclimas, y conectar y tener una relación con la Corniche; es un cinturón verde a lo largo de toda la costa.
¿Cómo contribuirá el complejo a la imagen y presencia global de Qatar?
Al generar una proyección de lo que es la densidad cultural de un país, se propicia más apertura, diálogo y disposición a la negociación. Entender que tenemos más cosas en común de las que nos esperamos, incluso con naciones o personalidades que parecen muy distintas.
Fortalece esos rasgos identitarios de una región, y los hace abiertos también para el intercambio con otras naciones. La prueba de eso es que este edificio emblemático lo abrieron a un grupo de arquitectos internacionales y que al final del día, un despacho mexicano es el encargado de hacer que esto suceda.
¿Cómo te sientes de haber sido seleccionada entre tantos proyectos internacionales?
Muy emocionada, porque fuimos elegidos entre 40 proyectos, y nos abrió —por lo menos a mí me abrió la ventana al mundo que yo no conocía tanto—. Me parece fascinante, y nada, que voy a aprender más de la región.
¿Cuál es la esencia de este proyecto en particular?
Es esa puerta de entrada, un portal de intercambio que representa la identidad nacional con sostenibilidad y apertura. Estoy emocionada de pensar en proyectos futuros, planeo explorar más en la región, pero por ahora, esto me tiene completamente enfocada.
MGR