Al igual que su padre, Anoushka Shankar ha establecido una comunicación estrecha entre las culturas de Oriente y Occidente, entre la tradición y la música de nuestros días, labor a la que ya ha dedicado tres décadas desde que debutó a los 13 años.
Como su padre, Ravi Shankar, permite que el sitar —instrumento representativo de India— aborde diversos lenguajes musicales. Esto lo podremos constatar en el concierto que ofrecerá el miércoles 18 de marzo en la Sala Nezahualcóyotl como parte de su primera gira por América Latina.
A partir de la década de los 60 del siglo pasado, el sitar adquirió notoriedad en Occidente, gracias en gran medida a la gran labor de difusión emprendida por Ravi Shankar, quien llevó fuera de su país la música de India, además de colaborar con músicos de diversos estilos, como George Harrison, Yehudi Menuhin, Paco de Lucía o Philip Glass.
El sitar, dice Anoushka en entrevista con MILENIO, “es probablemente el instrumento melódico más reconocido y adorado de la música clásica del norte de India. Tiene un sonido muy reconocible, lo que lo hace muy querido en nuestra cultura”.
Además de heredera del talento musical de su padre, Anoushka tuvo la fortuna de ser su discípula y convivir mucho con él.
“Mi padre fue una gran influencia en mí, por supuesto, tanto como mi maestro y gurú, pero también como un músico a quien tuve la fortuna de ver de cerca y observar cómo vivía, cómo desarrollaba su carrera. Me influyó el hecho de ver, por ejemplo, cómo plantó la semilla del primer evento musical a beneficio de gran escala, como fue el Concierto para Bangladesh (organizado por George Harrison). A lo largo de toda mi vida lo vi hacer conciertos a beneficio por cuestiones que le preocupaban. Realmente creía que la música podía contribuir a la paz, porque eleva la vibración de la gente que la escucha y la experimenta, o tiene el potencial de lograr eso. Todo eso influyó en mí, como persona y cómo artista”.
Nominada en 13 ocasiones para los premios Grammy, Anoushka Shankar ha colaborado con Herbie Hancock, Patti Smith, Sting, Zubin Mehta, el Dalai Lama y su hermanastra Norah Jones, entre muchos otros personajes.
Entre risas, afirma que ha sido bendecido al colaborar con tantos artistas increíbles. “Trabajar con leyendas, artistas que realmente tienen mucha experiencia y sabiduría para compartir, ha sido un aprendizaje. Algunas colaboraciones han sido realizadas a distancia, otras en persona y muy elaboradas. Por ejemplo, pasar dos días con Herbie, cuando era muy joven, fue una gran experiencia de aprendizaje. He colaborado con mi hermana una y otra vez debido a nuestra conexión familiar, pues siempre sentimos que hay algo que nos permite apoyarnos la una a la otra. Entre nosotras la música fluye de manera hermosa”.
Anoushka comulga con la idea de que “la música puede ser una fuerza curativa. Las artes, en general, pueden serlo. No creo que sea una coincidencia que el acceso al arte para el estudiante y el niño promedio se haya vuelto más difícil en las escuelas y los países, al tiempo que hay más violencia y aislamiento. Las artes son expresiones humanas universales que pueden sanar al mundo al hacer que se experimente júbilo, placer”. Probablemente son expresiones que están lejos de la inteligencia artificial, comentamos.
Sin embargo, como cualquier forma de tecnología, advierte, “la inteligencia artificial puede ser una herramienta o una amenaza, como muchas cosas que han sido lanzadas al mundo sin haber sido reguladas antes de manera apropiada en todos los campos, no sólo en el arte. No, no me gusta la música hecha con bandas falsas disponibles en las mismas plataformas en las que distribuimos la nuestra. Las plataformas favorecerán la música de inteligencia artificial porque no tienen que pagar y eso pondrá de nueva cuenta a los músicos en riesgo. ¡Pero vamos a terminar con una nota positiva: estoy muy emocionada de ir a México y hacer música en su hermoso país!”.
Homenaje a George Harrison
Anoushka Shankar participó en el magno concierto en memoria de George Harrison, realizado el 29 de noviembre de 2002 en el Royal Albert Hall de Londres en ocasión del primer aniversario de su muerte. Además de varias estrellas de rock, como Paul McCartney, Ringo Starr, Eric Clapton y Jeff Lynn, también asistió su padre. En ese tiempo, refiere, “era el concierto más significativo en el que yo había participado, tanto por el aspecto emocional, pues todos estábamos tocando por alguien a quien amábamos y había fallecido, pero también en el sentido musical. Me presentaba en el Royal Albert Hall para miles de personas, conducía una gran orquesta y tenía 21 años. Sólo recuerdo el gran poder y la energía de hacer música, así como las innovaciones de mi padre y sus composiciones y cómo estuvo creado casi hasta el final. Fue triste, pero también hermoso”.
hc