Para evitar la venta ilegal de piel de cocodrilo en León, el Gobierno federal debe reforzar la vigilancia y exigir que quienes comercialicen este tipo de productos acrediten su procedencia y cuenten con las certificaciones correspondientes, señaló Dessire Ángel Rocha, regidora de Movimiento Ciudadano y empresaria del sector calzado.
Luego de que MILENIO documentó la comercialización ilegal de pieles exóticas, la regidora consideró que las autoridades deben aplicar mecanismos similares a los utilizados para combatir la venta de calzado pirata, mediante inspecciones y revisión de documentos que acrediten el origen legal de las pieles.
“Yo creo que en esta parte el gobierno federal también tiene que poner mucha más atención en este tema, en cómo estar vigilando que se cumplan con las certificaciones”, afirmó.
Ángel Rocha explicó que dentro de la industria del calzado existen empresas que cumplen con los requisitos para trabajar con pieles exóticas y que incluso cuentan con proveedores especializados que mantienen controles estrictos sobre la procedencia de estos materiales. “Hay empresas que realmente cumplen con esa parte”, señaló.
Sin embargo, advirtió que existe el riesgo de que pieles que no cuentan con los permisos necesarios permanezcan en el mercado nacional, debido a que para exportar los productos se solicitan certificaciones, mientras que el material ilegal puede encontrar salida en el mercado local. “Siempre vamos a estar expuestos a esta venta de pieles que no cumplen con los permisos”, sostuvo.
La regidora planteó que las autoridades deben identificar a quienes comercializan las pieles sin documentación y realizar operativos en los puntos donde puedan estar siendo ofrecidas, incluidos espacios tradicionales de venta.
“Yo creo que en esta parte tendría que ser estar penalizando a la persona que lo está comercializando, no al consumidor”, puntualizó.
Consideró que la vigilancia debe concentrarse en la cadena de comercialización y en comprobar que cada piel cuente con certificados de origen y documentación que permita demostrar que fue obtenida legalmente.
MILENIO documentó el caso de un comerciante identificado como Eduardo, quien desde hace aproximadamente 40 años se dedica a la compra y venta ilegal de pieles exóticas como la de cocodrilo.
De acuerdo con su testimonio, adquiere las pieles en Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz, las traslada en crudo y cubiertas con sal hacia Guanajuato para evitar olores durante el trayecto, donde posteriormente son curtidas y comercializadas principalmente con productores de calzado.
El comerciante reconoció que se trata de una actividad ilegal y señaló que las pieles pueden venderse en el mercado negro entre mil 500 y cinco mil pesos por metro, dependiendo de su calidad.
Ángel Rocha agregó que ya existen acciones del Gobierno federal para decomisar productos que incumplen las especificaciones, pero consideró necesario fortalecerlas y trasladar ese mismo esquema de revisión a la comercialización de pieles exóticas que de manera ilegal, difieren mucho en el precio, comentó Dessire Ángel.