Pese a los escándalos de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, acusado de abuso sexual infantil y juvenil, uso de drogas, alcohol y relaciones extramaritales, la presencia de la congregación no se redujo en Nuevo León, principalmente en el municipio de San Pedro Garza García, por estatus y por mantener “conexiones” de negocios.
La plataforma MILENIO-Multimedios llevó a cabo entrevistas con personajes vinculados a una agrupación civil que acompaña casos de pederastia clerical, a una víctima de Maciel y uno de los principales denunciantes ante el Vaticano y personajes de la clase política y empresarial, así como de información oficial del sitio web de la congregación.
La matrícula de por lo menos 3 mil 800 estudiantes se concentraba hasta el 2022 en los colegios Himalaya International School Monterrey, ubicado en Prados de la Sierra; CECVAC, en la colonia San Patricio, y el Irlandés, en Residencial San Agustín, además de los inscritos en el Kilimanjaro y Highlands, establecidos en Monterrey. Además de tres colegios Mano Amiga, para otros 2 mil estudiantes adicionales de escasos recursos.
Los cinco colegios forman parte de una red escolar internacional implementando el modelo de Formación Integral impulsado por los Legionarios y miembros del Regnum Christi (Reino de Cristo) con 51 colegios de México, además de su presencia en 16 países alrededor del mundo: América, Europa y Asia, con 70 mil egresados.
Una consulta a los sitios web oficial de la congregación y del portal WhitePaper arroja la fuerte presencia de los Legionarios en Nuevo León, y es que entre los cinco colegios contarían con ingresos anuales totales de unos 790 millones de pesos en 2022, monto que podría haber ya aumentado en los últimos tres años.
La sampetrina Cristina Sada Salinas, fundadora de Spes Viva, Asociación Civil, que apoya y acompaña casos de menores víctimas de pederastia clerical, es contundente: la presencia de los Legionarios se mantiene.
“Más allá del estatus, decir: ‘Ya estoy arriba’, (es) por conexiones de negocios para un futuro; sí, no dudo que también le da a ellos estatus estar con los Legionarios de Cristo de este colegio o de este otro, pero también los negocios se hacen a base de contactos y cuando vienen ya de una amistad larga, son muy importantes para sacar adelante empresas y negocios, porque es un país capitalista y las fortunas tienden a crecer, y los contactos con los amigos son muy importantes”, dijo.
En entrevista telefónica, José Barba-Martín, doctor en Filosofía y Letras y uno de los primeros denunciantes contra Marcial Maciel y comandatario legal del caso ante el Vaticano, habló de los vínculos de familias y empresariado nuevoleonés, y de una mutua lealtad que continúa pese al paso de las décadas y el historial de la congregación.
“Yo creo que hubo en Monterrey una sensación como de aprobación de índole religiosa, como una bendición de ver que todo lo que se hiciera, estuviera en la línea aprobada por un catolicismo tradicional”.
“Hay apellidos (de familias) que no te voy a mencionar, que con el tiempo han sido relaciones perfectamente legítimas y que conservan una mutua lealtad a eso que siga, es aceptación, aprobación y apoyo de diversas familias a una institución que se ha desprestigiado”, detalló.
Sin embargo, en la plática con una de las víctimas que apareció en la serie de Marcial Maciel: El Lobo de Dios, que transmite HBO, vuelve a aparecer la influencia de empresarios regios en este escándalo.
"Hace años surgió más la evidencia del trato de la influencia, de personas de Monterrey con respecto a las manifestaciones que hubieran sido menos favorables a la Legión de Cristo”, dijo.
Relató que desde pequeño, cuando estuvo en Santander, España, el primer contacto que tuvo con la clase alta de San Pedro fue en agosto de 1951, cuando llegó la regia Flora Barragán de Garza, con su hijo adoptivo Roberto y Florita, a bordo de un auto francés, conducido por el padre Maciel.
Un ex funcionario sampetrino y ex diputado vinculado al municipio de San Pedro, y que solicitó permanecer en el anonimato, dio su opinión vía WhatsApp.
“Sí les mermó con lo del (escándalo de) Maciel, pero hay mucha raza que por estatus sigue llevando a sus hijos con ellos (los Legionarios); prefiere quedar bien ante la sociedad”, indicó.
Otro ex regidor sampetrino que estudió en el Colegio Irlandés, y que también pidió que se reserve su identidad, señaló que “pese a las travesuras, (la congregación) dejó buenas instituciones educativas; la educación real viene de casa, pero claro que la escuela influye”.
nrm