Comunidad
  • El río que no olvida: La historia del San Francisco y el error técnico que condena a Puebla a inundarse

  • Una tormenta de cinco horas exhibió los errores cometidos por las administraciones que gobernaron seis décadas atrás.
La historia de San Francisco detrás de las inundaciones en Puebla | Melanie Torres

M+.- La leyenda, recabada por MILENIO, dice que a Puebla la trazaron los ángeles por las majestuosas cúpulas de sus iglesias, pero fue Ignacio Zaragoza quien la puso en el mapa nacional con la victoria del Ejército de Oriente sobre las fuerzas francesas en la Batalla del 5 de Mayo de 1862.

Sin embargo, son pocos los que recuerdan quién o cómo surgió la Puebla de los Ángeles, hoy oficialmente llamada Cuatro Veces Heroica Puebla de Zaragoza, y son menos los que reconocen al río San Francisco como pilar de esta ciudad, en vísperas de cumplir 500 años de existencia.

Todo comenzó el 16 de abril de 1531, cuando los frailes franciscanos Toribio de Benavente y Julián Garcés instalaron, en las riberas del río San Francisco, una ciudad cuyo propósito principal era servir de enlace entre Tenochtitlán y Veracruz.

Tras recibir el aval de la reina Isabel de Portugal, la ciudad recibió a las primeras 40 o 50 familias de labradores y granjeros españoles, quienes recibieron un grupo de hasta 30 indígenas cada uno para trabajar la tierra, el ganado y construir los primeros edificios.

Con lo que no contaban los incipientes poblanos era que el deshielo del Matlalcuéyetl, la séptima montaña más alta del país, hoy conocida como La Malinche, además de las lluvias de verano, provocaría que el río San Francisco se elevara a niveles insospechados y arrasara con la primera ciudad.

Si bien no hay registros del número de víctimas, el temor de una tragedia similar obligó a que la naciente ciudad de Puebla dejara los barrios de El Alto y San Francisco como sede principal para mudarse a los alrededores de lo que hoy conocemos como el Zócalo, muestra del poder del río, nacido entre las cañadas de La Malinche, a unos 35 kilómetros de distancia en línea recta.

¿Una ciudad mal trazada?

El 28 de junio de 2026, la ciudad de Puebla registró una de sus peores inundaciones en lo que va del siglo XXI. Una tormenta de cinco horas exhibió los errores cometidos por las administraciones que gobernaron seis décadas atrás.

Vehículos varados, viviendas y negocios que lo perdieron todo fueron el escenario común en varios tramos del Centro Histórico de Puebla, principalmente sobre lo que en el pasado era el cauce del río San Francisco, hoy soterrado para dar paso al bulevar Héroes del 5 de Mayo.

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
Viviendas y negocios lo perdieron todo en la inundación | Melanie Torres

MILENIO platicó con los cronistas Moisés Ramos Rodríguez y Pedro Mauro Ramos Vázquez, quienes explicaron cómo y bajo qué argumentos el afluente dejó de ser visible para los poblanos, aunque las lluvias insisten en reclamar su espacio.

“Cuando se fundó la ciudad se descuidó el hecho de que la lluvia iba a inundar el lugar. Menos de un año después, de las primeras 40 casas que habían sido construidas, casi todas desaparecieron y la ciudad estuvo por desaparecer. Como se robaron los dos primeros libros del Cabildo, no sabemos cuándo fue refundada la ciudad, si en 1532 o en 1533, pero fue un 29 de septiembre en el lugar que actualmente está”, explicó Moisés Ramos.
“El río San Francisco tiene un recorrido, o tenía, de cerca de cuatro kilómetros, por donde pasaban cerca de 20 puentes. Entre los que conocemos estaban el Puente de Bubas y el Puente de Ovando”, expuso Pedro Ramos.

A pesar de la primera gran inundación, la ciudad supo sortear fenómenos similares en años posteriores. Los registros señalan que en los siglos XVII y XVIII Puebla volvió a inundarse en diferentes momentos porque la corriente del San Francisco bajaba a gran velocidad desde San Miguel Canoa.

“Por eso San Francisco se conoce como El Alto. Era un lugar más elevado y la actual planicie donde está la ciudad de Puebla quedaba al poniente del río San Francisco y se beneficiaba de él. Por eso, a su ribera se fundaron muchos molinos harineros y después la industria textil; también la producción de carne de cerdo se benefició de ese río”, precisó Moisés Ramos.
En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
A pesar de las inundaciones,la ciudad supo sortear fenómenos similares en años posteriores | Melanie Torres

De hecho, el florecimiento de Puebla como gran ciudad se debió principalmente a sus tierras fértiles, abastecidas no solo por las cenizas del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, sino también por los tres ríos que la atravesaban: San Francisco, Atoyac y Alseseca, estos últimos aún visibles, aunque en notable deterioro.

Pero, ¿de dónde provino la idea de enterrar un río completo? Según Moisés Ramos, el primer planteamiento de este tipo se hizo en 1864, durante la primera visita de Maximiliano de Habsburgo y Carlota, cuando los conservadores propusieron detener la corriente a la altura de la 8 Oriente para que la futura emperatriz de México tuviera paso libre para conocer la ciudad.

Sin embargo, fue el crecimiento acelerado de la urbe, primero hacia los barrios de San Antonio, Xanenetla y Santiago, y después hacia San Francisco Totimehuacán y Cholula, lo que puso sobre la mesa la necesidad de desaparecer el río para facilitar el acceso de los viajeros provenientes de Tlaxcala, México y Veracruz, ya que debían rodearlo para llegar al corazón de Puebla.

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
El crecimiento de la ciudad llevó a la eliminación del río | Melanie Torres

La gran inundación

El 17 de julio de 1939, la ciudad de Puebla vivió uno de los peores episodios de su historia. Una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.

Fue así que en los años 40 la catástrofe se utilizó como justificación para entubar el río San Francisco, ante el temor de que tragedias similares se repitieran.

“Primero se crearon diversos canales para que el agua que bajaba de los deshielos de La Malinche se incorporara hacia el río Atoyac. Más adelante, cerca de Barranca Honda y otras zonas de aquella periferia, se crearon algunos diques para también desviar el agua”, señaló Pedro Mauro Ramos.

No fue sino hasta 1963, durante el periodo de los alcaldes Eduardo Cué Merlo y Carlos Vergara Soto, con la anuencia del entonces gobernador Antonio Nava Castillo, cuando se iniciaron los trabajos para soterrar y embovedar el afluente.

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
Los trabajos concluyeron dos años después | Melanie Torres

Los trabajos concluyeron dos años después para conmemorar el 103 aniversario de la Batalla de Puebla. De esa forma, el espacio se convirtió en un bulevar de ocho carriles, hoy conocido como Héroes del 5 de Mayo, que recorre desde Huexotitla hasta la China Poblana.

“Hay fotografías que muestran que se hizo de mala manera. Se hizo con tubos muy estrechos y ya se ve: no captan la corriente total del río. Y esto implicó que, cuando se concluyó la obra en 1965, hace 61 años, el río empezara a reclamar su espacio”, acusó Moisés Ramos.
“Lo que se hizo fue cancelar la incorporación del agua que viene de La Malinche y colocar drenajes. Al quitarle árboles a La Malinche, el agua corre más rápido; ya no existe filtración en el volcán, en el cerro ni en las montañas, y el agua corre directamente hacia la ciudad. Eso hace que nuestra capital se inunde”, añadió Pedro Mauro Ramos.

61 años de inundaciones

Ambos cronistas coincidieron en que el entubamiento del río San Francisco fue una obra mal ejecutada, pues no solo condenó al bulevar Héroes del 5 de Mayo a inundarse durante los periodos de lluvia, sino también a las colonias de la zona norte, rumbo a Tlaxcala.

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
El entubamiento del río San Francisco fue una obra mal ejecutada | Melanie Torres

Al colocar diques para desviar la corriente del río, las barrancas de San Miguel Canoa, San Sebastián de Aparicio, La Resurrección y Villa Frontera fueron utilizadas como salidas del agua hasta llegar al llamado Puente Negro, sobre la Diagonal Defensores de la República, un vaso recolector que también se inundó durante las lluvias del 28 de junio de 2026.

No obstante, el Centro Histórico también se vio afectado por las inundaciones, pese a encontrarse a tres kilómetros de distancia. ¿A qué se debe?

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
El Centro Histórico también se vio afectado | Melanie Torres

De acuerdo con los relatos sobre el crecimiento de la ciudad, la zona Centro carece de infraestructura hidráulica suficiente para captar tanto el agua de lluvia como la que circula por el sistema de drenaje derivada de las actividades humanas, por lo que durante la temporada de lluvias ambos sistemas colapsan.

“Desde el principio de la obra, en 1965, esto fue inundarse e inundarse. El bulevar ha sido relaminado, se le ha cambiado el asfalto muchísimas veces, pero no se ha colocado el alcantarillado suficiente para que desagüe”, comentó.

Moisés Ramos puso como ejemplo lo que año con año ocurre sobre el bulevar Héroes del 5 de Mayo, entre la 14 y la 18 Oriente, donde cada temporada de lluvias se registran inundaciones que ponen en riesgo a peatones y automovilistas, principalmente a quienes se dirigen hacia Los Fuertes de Loreto y Guadalupe.

En 1939, una tromba, combinada con la deforestación de La Malinche y la acumulación de basura, dejó un saldo de 22 personas muertas.
La historia de San Francisco detrás de las inundaciones en Puebla | Melanie Torres

Señaló que lo que se llamó Paseo Hidalgo, hoy Paseo de San Francisco, era un pequeño lago que recogía el agua del río y, a su vez, la de las lluvias. De igual forma, junto a Casa Aguayo existía un brote de agua conocido como Almoloya, donde permanecen unos lavaderos públicos resguardados por un hotel de la zona.

“Entonces, lo que estamos viendo con las inundaciones es el reclamo de la naturaleza, porque la naturaleza tiene memoria, pero nosotros, al parecer, olvidamos que esa obra fue mal hecha”, abundó sobre la existencia del bulevar y los errores que se cometieron en su construcción durante los años 60.

AAC

Google news logo
Síguenos en
Carlos Morales
  • Carlos Morales
  • Reportero de Gobierno y temas ambientales
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.