Las papas fritas son uno de esos alimentos que parecen no necesitar presentación: están en restaurantes, puestos callejeros y cadenas de comida rápida alrededor del mundo.
Sin embargo, detrás de su nombre existe una historia marcada por una disputa entre dos países europeos.
Cada 20 de agosto se celebra el Día Mundial de las Papas Fritas. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señala que su origen es incierto, por lo que no existe una respuesta definitiva sobre quién las creó.
¿Por qué se llaman “a la francesa”?
El nombre puede resultar engañoso. En distintos lugares se les conoce como French fries o papas a la francesa, aunque Bélgica reclama un papel central en la historia de esta preparación.
El Frietmuseum de Bruselas, dedicado a la historia de las papas fritas, reconoce que existen distintos relatos sobre su nacimiento y presenta este alimento como parte de la cultura gastronómica belga.
Francia también aparece en la historia. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos conserva información sobre las recetas que Thomas Jefferson reunió durante su estancia en ese país, entre ellas una de “French-fried potatoes”. El registro muestra que la preparación ya estaba relacionada con la cocina francesa, aunque no demuestra que ahí haya sido inventada.
Una historia que comenzó en América
La disputa entre Francia y Bélgica deja fuera otro dato importante: la papa no es originaria de Europa.
De acuerdo con el Frietmuseum, el tubérculo tiene sus raíces en los Andes, particularmente en la región de Perú, donde fue cultivado por pueblos precolombinos. Los españoles lo llevaron posteriormente a Europa durante el siglo XVI.
A partir de entonces, la papa comenzó a incorporarse a distintas cocinas europeas hasta convertirse en uno de los alimentos más consumidos del mundo.
Con la información histórica disponible, no es posible atribuir de manera definitiva la invención de las papas fritas a un solo país.
Bélgica conserva una tradición particularmente arraigada alrededor de este alimento, mientras que Francia cuenta con referencias históricas relacionadas con su preparación y con el nombre que se popularizó en otros países.
Así, uno de los alimentos más populares del mundo mantiene una historia sin un único creador reconocido: las papas pueden ser “a la francesa” en el nombre, pero su origen continúa siendo motivo de debate.
JCM