Una persona sorda de México y otra de España pueden encontrarse y comenzar a comunicarse con las manos, pero eso no significa que necesariamente puedan entenderse.
Detrás de esta situación existe un mito bastante extendido: creer que las lenguas de señas son iguales en todo el mundo.
La realidad es más compleja. Las lenguas de señas no son universales y, al igual que ocurre con las lenguas habladas, existen diferentes sistemas lingüísticos que se desarrollaron en distintas comunidades.
¿Un mexicano puede entender a una persona sorda de España?
No necesariamente. En México existe la Lengua de Señas Mexicana (LSM), mientras que en España se utiliza la Lengua de Signos Española (LSE). Ambas tienen características propias y no son simplemente versiones de un mismo idioma.
La Secretaría de Educación Pública explica que en el mundo existen cerca de 300 lenguas de señas, cada una con vocabulario y gramática propios. Además de la LSM y la LSE, existen, por ejemplo, la Lengua de Señas Británica y la Lengua de Señas Colombiana.
Esto significa que una persona que domina la LSM no necesariamente conoce la LSE, de la misma manera que saber español no permite comprender automáticamente una lengua hablada que nunca se ha aprendido.
Y hay otro punto importante: la Lengua de Señas Mexicana no es español expresado con las manos.
La LSM tiene su propia gramática
De acuerdo con información de Conadis, la LSM es una lengua con estructura lingüística, gramática, sintaxis y léxico propios. También utiliza movimientos de las manos, expresiones faciales, mirada y movimientos corporales para construir significado.
Incluso dentro de México existen variaciones regionales de la LSM. Por eso, reducirla a un conjunto de gestos para representar palabras del español también resulta incorrecto.
La LSM está reconocida oficialmente como lengua nacional y forma parte del patrimonio lingüístico de México.
¿Cómo se comunican personas sordas de distintos países?
Existe la llamada Lengua de Señas Internacional, utilizada principalmente para facilitar la comunicación en encuentros internacionales, viajes y otros contextos en los que participan personas de diferentes comunidades lingüísticas.
Sin embargo, Naciones Unidas señala que esta forma de comunicación es menos compleja que las lenguas naturales de señas y cuenta con un léxico limitado. No se trata, por tanto, de una lengua universal que sustituya a las demás.
¿Por qué se celebra el 23 de septiembre?
El Día Internacional de las Lenguas de Señas se conmemora cada 23 de septiembre por resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas. La fecha recuerda la fundación de la Federación Mundial de Sordos en 1951 y busca crear conciencia sobre la importancia de las lenguas de señas para los derechos humanos, la identidad lingüística y la inclusión.
La primera celebración internacional ocurrió en 2018. Desde entonces, la fecha también pone sobre la mesa la necesidad de garantizar el acceso a la educación y a servicios en lengua de señas para las personas sordas.
Así que la próxima vez que alguien diga que “la lengua de señas es universal”, la respuesta tiene matices: existen cientos de lenguas de señas en el mundo, con historias, vocabularios y estructuras diferentes. La LSM es una de ellas.
JCM