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  • Bancarrota hídrica, la crisis de agua en México y el mundo

  • SUSTENTABLE 2026

Presa Valle de Bravo. Shutterstock

México agota sus reservas naturales y se acerca a la bancarrota hídrica; sin cambios urgentes, el saldo pronto entrará en números rojos.

Imagina revisar tu cuenta bancaria y descubrir que no solo te gastaste tus ahorros, sino también los de tus hijos. El saldo está en rojo y ya no queda margen para seguir gastando. Esa sensación de vértigo financiero —de haber vivido por encima de tus posibilidades— es exactamente lo que hoy está ocurriendo con el agua en México y en gran parte del planeta.

Durante décadas, el mundo ha administrado el agua como si se tratara de un fondo inagotable. Pero la evidencia científica indica que esa ilusión ha terminado. 

La Universidad de las Naciones Unidas lanzó una advertencia contundente en su informe Global Water Bankruptcy: Living Beyond Our Hydrological Means in the Post-Crisis Era: el planeta ha entrado en una era de “bancarrota hídrica”.

El concepto no es una metáfora casual. En finanzas, la bancarrota ocurre cuando una persona o institución gasta más de lo que tiene, acumulando una deuda que ya no puede pagar. Con el agua ocurre algo similar: muchas sociedades están extrayendo más agua de la que la naturaleza es capaz de reponer.

El dato...

El agua del río Colorado ha sido distribuida entre

Los estados del Norte de México y EU.
“Muchas regiones han vivido muy por encima de sus posibilidades hidrológicas. Es como tener una cuenta bancaria a la que se le extrae dinero todos los días sin que entre un solo depósito”, explica Kaveh Madani, director del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la ONU y autor principal del informe. “El saldo ya es negativo”.

Las cifras reflejan esa realidad. Más de 2 mil 200 millones de personas en el mundo sobreviven sin acceso a agua potable segura. Al mismo tiempo, 75 por ciento de la humanidad vive en países con algún grado de inseguridad hídrica, mientras que 4 mil millones de personas enfrentan escasez severa al menos un mes al año.

el dato...

En 2023, el país alcanzó los 114 acuíferos

En condición de sobreexplotación.

El informe señala que la humanidad no solo ha gastado sus “ingresos” anuales de agua —las lluvias, ríos y escurrimientos— sino también sus “ahorros naturales”: acuíferos, glaciares, humedales y lagos, que durante siglos funcionaron como reservas estratégicas.

Las consecuencias ya son visibles. Desde 1990, la mitad de los grandes lagos del mundo ha perdido agua, mientras que más de 70 por ciento de los principales acuíferos muestra un declive sostenido. 

En paralelo, más de 410 millones de hectáreas de humedales han desaparecido en las últimas cinco décadas. México no está al margen de esta historia.

Tarjetas al límite y saldo rojo 

Aunque especialistas matizan que el país aún no puede declararse formalmente en bancarrota hídrica, los indicadores muestran que el margen de maniobra se reduce rápidamente.

el dato...

77 por ciento de la población mexicana

Vive en regiones con mayor presión hídrica.

Más de 12 millones de mexicanos ya enfrentan dificultades para acceder regularmente al agua potable. Y gran parte del problema está oculto bajo nuestros pies.

Los acuíferos —las reservas subterráneas que funcionan como una especie de cuenta de ahorro hídrico para el país— están siendo explotados a un ritmo que supera su capacidad natural de recarga.

Las cifras de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) muestran una trayectoria cada vez más alarmante: en 1975, México registraba 32 acuíferos sobreexplotados; para 1981, la cifra había aumentado a 36. 

Tres décadas después, en 2011, el número se disparó a 102, y para 2023 el país alcanzó los 114 acuíferos en condición de sobreexplotación, evidencian do un deterioro sostenido y acelerado de sus reservas hídricas.

En términos simples, estamos retirando capital de una cuenta que ya no recibe depósitos suficientes.

Hoy, esta sobreexplotación afecta a más del 60 por ciento del territorio nacional, especialmente en el Centro y Norte del país, donde vive cerca del 77 por ciento de la población mexicana y donde el agua es naturalmente más escasa.

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70 por ciento de los principales acuíferos

Muestran un declive sostenido.

Los efectos de esa extracción intensiva no son solo invisibles en las estadísticas. También se manifiestan físicamente en el territorio.

En la Ciudad de México, el suelo se hunde en promedio 25 centímetros por año. El fenómeno está directamente relacionado con el bombeo excesivo de agua subterránea. Cuando los acuíferos se vacían, las capas del subsuelo se compactan y el terreno pierde volumen, explica Eduardo Vázquez, director ejecutivo de Agua Capital, el Fondo de Agua de la Ciudad de México.

El cambio climático y la explotación de recursos naturales esta tomando factura en la actualidad. México actualmente vive las consecuencias
Laguna de Zumpango. Araceli López

“El problema es que ese proceso es irreversible. Una vez compactados, los acuíferos pierden permanentemente parte de su capacidad de almacenamiento”, dice el especialista. “Es decir, la cuenta de ahorro no solo se vacía; también pierde la posibilidad de volver a llenarse”.

El dato...

60 por ciento del territorio nacional

Está afectado por la sobreexplotación de acuíferos.

Menos lluvia, más presión 

A esta presión se suma otro factor: el cambio en los patrones climáticos.

Datos de la CONAGUA muestran que la precipitación anual en México cayó 16.2 por ciento entre 1990 y 2024, al pasar de 877.9 milímetros a 735.7 milímetros. En 20 de las 32 entidades del país se registró una disminución en las lluvias.

Los casos más severos de sobreexplotación se concentran en el Norte del país, donde la presión sobre los acuíferos alcanza niveles críticos: Baja California Sur encabeza la lista con un déficit de -75.3 por ciento, seguido de Sonora (-54.5 por ciento), Chihuahua (-53.6 por ciento), Sinaloa (-52.3 por ciento) y Durango (-49.3 por ciento), reflejando una presión sostenida y cada vez más insostenible sobre las reservas de agua subterránea.

el dato...

50 por ciento de los grandes lagos

Del planeta ha perdido volumen desde 1990.

En contraste, algunos estados del Sur han registrado aumentos en las precipitaciones, como Morelos, Quintana Roo o Colima, lo que refleja un comportamiento climático cada vez más desigual.

Un sistema al límite

El informe de las Naciones Unidas también señala casos emblemáticos de sobreexplotación en América del Norte.

Uno de ellos es la cuenca del río Colorado, una de las arterias hídricas más importantes del continente. Durante décadas, el agua de este sistema ha sido distribuida entre varios estados de Estados Unidos y del Norte de México.

El cambio climático y la explotación de recursos naturales esta tomando factura en la actualidad. México actualmente vive las consecuencias
Aljojuca Puebla. Shutterstock

Sin embargo, la extracción constante superó la capacidad de recuperación de la cuenca. 

El lago Mead, el mayor embalse de Estados Unidos, alcanzó en julio de 2022 su nivel más bajo desde la década de 1930, obligando a aplicar recortes en el suministro de agua.

Para Madani, estos casos muestran que el problema ya no puede explicarse únicamente como sequía o estrés hídrico temporal.

“Muchos sistemas hídricos críticos ya están en bancarrota. No se trata de un problema pasajero, sino de un estado del que no es posible volver a los niveles históricos”, advierte.

Paradójicamente, los especialistas señalan que la crisis no se debe exclusivamente a la falta de agua, sino a la forma en que se gestiona.

el dato...

12 millones de mexicanos enfrentan

Dificultades para acceder regularmente al agua potable.

Adriana Palma, investigadora de la Red del Agua de la UNAM, sostiene que décadas de planeación deficiente han agravado el problema.

“Necesitamos un enfoque que considere el agua superficial, subterránea y atmosférica para garantizar su sostenibilidad”, dice.

A ello se suma un mito: que la industria es el principal consumidor del recurso.

En realidad, la agricultura utiliza cerca del 70 por ciento del agua dulce, mientras que el sector industrial consume alrededor de 5 por ciento.

Esto convierte al campo en el punto crítico de cualquier estrategia de ahorro.

Para Eduardo Vázquez, de Agua Capital, el término “bancarrota hídrica” funciona como una llamada de atención.

“El país ya transita por escenarios que no se habían previsto a tan corto plazo. Llevo 20 años en el sector y no puedo creer cómo ha cambiado el entorno en cinco años”, afirma.

El riesgo, explica, es que la disponibilidad de agua está cada vez más comprometida. 

Y cuando el recurso se vuelve escaso, las tensiones sociales, económicas y ambientales se multiplican.

el dato...

2 mil 200 millones de personas

Viven sin acceso a
agua potable segura en el mundo.

La última advertencia

En el mundo empresarial, una bancarrota obliga a replantear todo el modelo de operación: transparentar cuentas, reducir gastos y construir un sistema sostenible.

La gobernanza del agua  exige un cambio profundo y coordinado. Especialistas coinciden en que evitar un colapso pasa por atender varios frentes de manera simultánea: desde tecnificar la agricultura, que concentra la mayor parte del consumo, hasta reducir las fugas en redes urbanas, donde algunas ciudades llegan a perder hasta 40 por ciento del suministro. 

A esto se suma la urgencia de proteger los acuíferos como reservas estratégicas, impulsar el reúso y tratamiento del agua —todavía subutilizados en México— y, de fondo, transformar la cultura de consumo mientras se exige una gestión más transparente y eficiente del recurso.

el dato...

4 mil millones de personas

Enfrentan escasez severa de agua al menos un mes al año.

La ONU plantea que el mundo debe abandonar la lógica de administrar crisis temporales y empezar a gestionar una nueva realidad: la del agua como un recurso con límites estrictos.

Aceptar esos límites implica cambiar la forma en que producimos alimentos, construimos ciudades y utilizamos la energía.

También implica reconocer que el agua  no es solo un recurso natural, sino el cimiento de la estabilidad social, económica y política. Porque, al final, la metáfora financiera no es exagerada. Hoy estamos viviendo con agua prestada. Y la factura, tarde o temprano, llegará.

AAL

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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