Hay ocasiones en las que la ruptura de una relación es inevitable, pese a los intentos de la pareja por salir adelante o sus esfuerzos por mejorar alguna actitud o conducta incómoda.
En esos casos no queda otra solución más que poner fin a ese vínculo, intentando procurar los recuerdos y buenos momentos, en lugar de generar rencores o dolores innecesarios. Y para esto último, el Instituto Gottman identificó tres puntos clave para amenizar este proceso —de por sí, difícil—.
1. Terminar abruptamente y sin explicación alguna
Ante la duda de “¿debería finalizar mi relación o no?”, algunas personas optarán por “cortar de raíz” el problema y hacer frente a la pareja con un “quiero terminar esta relación”, sin brindar mayor detalle o explicación.
Sin embargo, aunque esto podría aparentar ser la manera más clara y directa —y por lo tanto, adecuada —de romper una relación, el Instituto Gottman ha observado que esto puede llegar a caer en el terreno de lo agresivo e irrespetuoso. Más aún si la ruptura ocurrió en medio de una discusión, por mensaje de texto o tras un largo periodo de distanciamiento y “ley de hielo”.
“Para quien se va, esto puede sentirse como establecer un límite. Para quien se queda, se siente como caer por una trampilla”.
Fuera de situaciones que comprometan el bienestar físico y emocional, el especialista (es decir, el Dr. Gottman) sostiene que la persona debe brindar suficiente información a la pareja para que ésta comprenda lo que sucede. Esto, además de proporcionar el contexto necesario, también permite honrar la importancia de lo que ambas partes compartieron en pareja.
“Una vez que hayas tomado esa decisión, tu pareja merece escucharla directamente”.
2. Analizar en excesos los motivos
Explicar poco (o nada) puede ser igual de perjudicial que sobre-detallar las razones de la decisión. Pero son las personas bienintencionadas las que suelen recaer en este último error: “Quieres que tu pareja entienda. Ella quiere entender, así que sigues hablando”.
Abundar a profundidad eventualmente puede dirigir la conversación a abordar cada una de las decepciones, los conflictos sin resolver o los momentos donde cada uno se sintió ignorado; pasando así de la claridad y el respeto, a agravar la situación y abrir heridas aún más dolorosas.
“Tu pareja no necesita una lista exhaustiva de todo lo que te decepcionó de ella para entender que la relación está terminando”.
Por ello, es mejor apelar a la primera persona. O como el psicólogo, Rogelio López Custodio, lo definió en entrevista con MILENIO: “Lo que uno siente y piensa. Pedir con claridad lo que uno quiere. (...) No juzgar, no señalar, no acusar”.
Frases a usar cuando rompes una relación
- 1 “Me he dado cuenta de que esta relación ya no me funciona”. .
- 2 “Lo he pensado detenidamente y no creo que continuar juntos sea lo correcto para mí” .
- 3 “Sé que quizás veas nuestra relación de forma diferente y lo respeto. Pero esta es la situación en la que me encuentro”. .
3. Irse sin tener las ideas claras.
Uno de los errores más discretos de las rupturas amorosas: suavizar el mensaje para evitar herir a la otra persona, a través de frases como “sólo necesito un poco de espacio”, “tomemos un pequeño descanso” o “no sé qué me depara el futuro”.
El Instituto explica que esas expresiones generan incertidumbre y una falsa esperanza hacia la otra persona, lo cual, a su vez, prolonga considerablemente el duelo de la ruptura, ya que la pareja puede interpretarlas como indicios de que se está reconsiderando la relación.
“Una conversación afectuosa se convierte en una posibilidad. Un abrazo se convierte en evidencia de que tal vez aún no has terminado”.
De ahí la importancia de ser claros con el mensaje, sin descuidar el respeto y la calidez. Por ejemplo, diciendo: “Me importas mucho y estoy seguro de que quiero terminar nuestra relación” o “Sé que esto es doloroso y no quiero darte la impresión de que estoy pidiendo una separación temporal. He tomado la decisión de terminar nuestra relación”.
ASG