M+.- El viagra es la primera opción que cruza en la mente cuando se habla de soluciones para la disfunción eréctil. Pero esto no la vuelve la “fórmula mágica” para todos los hombres (y personas con pene), mucho menos si accedieron a ella sin tener un diagnóstico previo.
En conversación con MILENIO, el sexólogo y terapeuta, Mario Alberto Delgado, afirmó que la mejor solución es aquella que atiende la causa de la disfunción. Y, de hecho, no todas requieren el uso de la famosa “pastilla azul”.
Causas que sí requieren medicación
Antes de enlistar los factores que pueden provocar una erección “fallida”, el especialista subraya que la disfunción eréctil sí tiene solución para la mayoría de los casos.
¿Y cuáles son las circunstancias que son más complicadas de remediar o que sí podría apelarse a la medicación? Aquellas que comprometen directamente la sensibilidad de los órganos genitales, así como de los neurotransmisores. O sea, las que Mario Alberto cataloga dentro del primer rubro de las causas de la disfunción eréctil —e incluso de la eyaculación precoz —: las físicas.
Dicho grupo puede abarcar lesiones a la columna vertebral ocasionadas por algún accidente. Por ejemplo, parálisis como la hemiplejia o paraplejia.
“Recuperar la sensibilidad de la zona genital es lo más complicado y difícil para la fisiología humana”.
Asimismo, la diabetes avanzada o no controlada puede afectar de manera importante el desempeño sexual del varón. Esto lo explicó la sexóloga y vocera de Lelo, Fernanda Zárate, en otra plática con este medio:
“Hombres con diabetes tipo 2 experimentan un adelgazamiento de vasos sanguíneos y, la verdad, muchas veces ya no tienen más que una erección muy bajita e incluso ya no les es posible llegar a la penetración”.
Por supuesto, remarca Mario Alberto, aquellos que siguen un tratamiento contra la diabetes pueden revertir algunas afectaciones al desempeño sexual. Asimismo, la Universidad de Utah expone que también se puede acceder a tratamientos como medicamentos orales, implantes de pene y terapia de inyecciones.
Hábitos que afectan la erección
Mario Alberto recordó que el consumo elevado de alcohol o tabaco son factores que provocan la disfunción eréctil. Mismo caso con sustancias adictivas como la marihuana, la cocaína, el crack, el cristal “y toda la variedad que ya conocemos”.
Más allá de afectar al flujo sanguíneo y los neurotransmisores cerebrales, el consumo excesivo de estas sustancias también conlleva un impacto psicológico.
“Tiene un efecto tan fuerte que puede llevar a que una persona no encuentre atractivo el placer sexual fuera del que logra tener a través de las drogas. (...) Si se convierte en una adicción, es casi seguro que la persona padezca de disfunción eréctil”.
Por otro lado, diversos estudios han encontrado que los trastornos relacionados con el estrés y angustia patológica afectan el rendimiento sexual y la erección; incluyendo, puntualizó Mario Alberto, el que se genera por la cultura del workaholic, o sea, la “gente que está dedicada muchísimo más tiempo a ocuparse de su labor que de sus asuntos personales”.
“Esto puede ser una causa que evite que la sensibilidad de la persona se mantenga en los estados adecuados y, por tanto, se afecte el desempeño sexual. Porque ya no tiene mayor interés en otras actividades”.
Procesos psicológicos
La ansiedad y la depresión pueden afectar el desempeño sexual de los varones —y de cualquier persona—, provocándoles o intensificando la disfunción sexual.
Pero no sólo hablamos del estrés o ansiedad provocada por el trabajo, la familia u otros asuntos personales, también aquel que deviene de los constructos sociales que dibujan a los varones como “los grandes conocedores del sexo”. Una idea que, según expuso, Camila Lavalle, educadora de JoyClub Latam, afecta de manera importante en su desempeño, disfrute y autoestima sexual.
“Socialmente se les piensa como los que van guiando, los que saben qué onda y los expertos. Y la verdad es que no. Es una predisposición y genera mucha ansiedad”, señaló en entrevista a este medio.
Al ser multifactorial, la salud sexual no es asunto que deba tratarse en una misma disciplina (sea psicología, urología o endocrinología). Toda vez que haya un diagnóstico certero, la disfunción eréctil tiene solución y, con ello, posibilidad de mejorar la vida sexual.
“Los hombres tienen alternativas, mientras no haya una lesión física mayor —que, incluso, eso podemos tratar gracias a que la ciencia ha avanzado para regenerar muchas lesiones”, atajó Mario Alberto.
ASG