La enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis de Hashimoto, es un padecimiento autoinmune en el que el propio sistema inmunológico ataca la glándula tiroides, provocando que deje de producir suficientes hormonas.
Esto puede derivar en hipotiroidismo, una condición que afecta directamente el metabolismo y el funcionamiento de varios órganos.
La tiroides, ubicada en la parte frontal del cuello y con forma de mariposa, cumple un papel esencial en el cuerpo, ya que regula el uso de energía, la temperatura corporal y funciones clave del cerebro, músculos y corazón, de acuerdo con información de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud.
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que avanza de forma lenta y silenciosa. En muchos casos, pueden pasar meses o incluso años antes de que se detecte, ya que sus síntomas suelen confundirse con otros padecimientos o con el estrés cotidiano.
Señales en tu cuerpo que podrían alertarte
Detectar la enfermedad de Hashimoto a tiempo puede marcar la diferencia. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Cansancio constante sin causa aparente
- Aumento de peso inexplicable
- Sensibilidad al frío
- Piel seca
- Caída del cabello
- Estreñimiento
- Dificultad para concentrarse
- Menstruaciones irregulares
- Inflamación en el cuello (bocio)
Estos signos pueden presentarse de manera gradual, lo que dificulta identificarlos como parte de un mismo problema.
¿Por qué afecta más a mujeres en México?
Diversos estudios, como los difundidos por Mayo Clinic, señalan que la enfermedad de Hashimoto es considerablemente más frecuente en mujeres, especialmente entre los 30 y 50 años. De hecho, se estima que puede presentarse hasta 10 veces más en comparación con los hombres.
En el caso de México, instituciones como la Secretaria de Salud han identificado factores que aumentan el riesgo en mujeres, entre ellos:
- Antecedentes familiares de enfermedades tiroideas o autoinmunes
- Cambios hormonales, como los relacionados con el embarazo
- Estrés prolongado
- Consumo elevado de yodo
- Exposición a radiación
Estos elementos pueden influir en el desarrollo del trastorno, aunque no siempre son determinantes.
¿Cómo se diagnostica y cuál es su tratamiento?
El diagnóstico de la enfermedad de Hashimoto se realiza mediante análisis de sangre que permiten medir los niveles de hormonas tiroideas y detectar la presencia de anticuerpos que afectan la glándula, según información de MedlinePlus y la American Thyroid Association.
En cuanto al tratamiento, este consiste principalmente en la administración de hormona tiroidea sintética para compensar la deficiencia del organismo y mantener un equilibrio adecuado en el metabolismo.
Aunque no tiene cura, con un diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado, las personas pueden llevar una vida normal y controlar los síntomas de manera efectiva.
JCM