México busca que un paciente con diabetes, hipertensión, obesidad o enfermedad renal crónica sea diagnosticado y tratado con los mismos criterios médicos sin importar la institución o la entidad del país donde reciba atención, mediante los Protocolos Nacionales de Atención Médica (PRONAM), informó Patricia Clark, secretaria del Consejo de Salubridad General.
Durante el Congreso Médico Internacional Salud Digna 2026, Clark advirtió que su aplicación no será inmediata, sino un proceso gradual que requerirá medicamentos, tratamientos, capacitación y recursos en las instituciones de salud.
“No es mañana, esto va a ser un proceso”, señaló al explicar que todavía será necesario avanzar en planes de implementación dentro de cada institución y garantizar los medicamentos, tratamientos y recursos necesarios.
Cuatro de los principales protocolos, correspondientes a diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, enfermedad renal crónica, obesidad y sobrepeso, e hipertensión arterial sistémica, abarcan padecimientos que representan 80 por ciento de la carga de enfermedad en México, de acuerdo con información oficial de la Secretaría de Salud.
Reducir diferencias entre instituciones
La funcionaria explicó que los PRONAM buscan reducir las diferencias existentes entre instituciones y regiones del país y establecer una ruta común para prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
“Esta estandarización de la atención nos va a ayudar a mejorar la equidad”, señaló.
La secretaria del Consejo de Salubridad General explicó que la homologación pretende que un médico utilice los mismos criterios de diagnóstico y tratamiento independientemente de si atiende a un paciente en Chihuahua, Ciudad de México o cualquier otra entidad.
El objetivo, dijo, es avanzar hacia una atención integral y oportuna basada en evidencia científica y adaptada a las condiciones reales del Sistema Nacional de Salud.
¿A quiénes están dirigidos los PRONAM?
Los PRONAM están dirigidos principalmente al primer nivel de atención, donde se busca fortalecer la prevención, la detección temprana y el tratamiento oportuno de las enfermedades que generan una mayor carga para el sistema sanitario.
Clark hizo una distinción entre una guía clínica y un protocolo. Mientras una guía formula recomendaciones sustentadas en evidencia, explicó, un protocolo establece acciones concretas sobre qué debe hacerse ante determinadas condiciones clínicas, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y la referencia del paciente.
Para explicarlo, comparó el protocolo con los procedimientos que sigue una tripulación aérea antes y durante un vuelo: una serie de pasos definidos que deben cumplirse para reducir riesgos y responder de manera uniforme ante diferentes escenarios.
Así funcionaría
Los PRONAM buscan ofrecer instrucciones prácticas para médicos que, durante una consulta, no disponen de tiempo para revisar cientos o miles de páginas de literatura científica.
Clark sostuvo que los protocolos también buscan reducir desigualdades en la atención médica para que el lugar donde vive una persona o la institución a la que acude no determine la calidad del diagnóstico o del tratamiento recibido.
Los documentos son elaborados a partir de evidencia científica nacional e internacional y pasan por grupos de expertos, médicos generales y familiares, especialistas de diferentes instituciones y procesos de revisión antes de ser aprobados por el Consejo de Salubridad General.
Además de los documentos completos, se desarrollaron infografías y materiales resumidos que permiten al personal de salud consultar rápidamente los pasos de atención durante una consulta, incluso mediante dispositivos móviles.
Los protocolos prioritarios
Entre los protocolos prioritarios se encuentran los relacionados con diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, hipertensión arterial sistémica, enfermedad renal crónica, obesidad y sobrepeso, vacunación y los primeros mil días de vida.
Clark explicó que el propósito es que la atención deje de depender de criterios distintos entre instituciones y avance hacia un estándar nacional basado en prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento homogéneo y seguimiento continuo.
ABF