En la búsqueda constante por mantener una alimentación equilibrada, los productos lácteos se consolidan como aliados estratégicos para complementar la nutrición en todas las etapas de la vida.
Gracias a su riqueza nutrimental, la inclusión regular de lácteos en la alimentación cotidiana aporta elementos indispensables para el desarrollo de los niños y el mantenimiento de las funciones corporales en los adultos.
De acuerdo con Ana Villarreal, gerente de Bienestar y Nutrición en Nestlé México, existen tres grandes beneficios que aportan los lácteos a través de sus componentes.
1. Proteínas: Bloques de construcción para el cuerpo
Las proteínas, nutrientes presentes en los productos lácteos son esenciales para la vida, al estar formadas por cadenas de aminoácidos encargadas de cumplir funciones clave. Entre sus principales tareas en el organismo se encuentran:
● Estructura y defensa: Son necesarias para el crecimiento, mantenimiento y reparación de músculos, piel, órganos y otros tejidos, además de participar en la formación de anticuerpos contra virus y bacterias.
● Regulación y transporte: Actúan como enzimas para acelerar la digestión y el metabolismo, funcionan como hormonas (como la insulina) y transportan sustancias vitales como el oxígeno en la sangre mediante la hemoglobina.
● Aporte energético: Aunque no es su función principal, pueden proporcionar 4 kcal por gramo cuando el cuerpo lo requiere.
2. Vitamina D: Absorción de calcio y soporte inmunológico
Los lácteos son una fuente alimenticia de Vitamina D, un nutriente que realiza tareas sumamente específicas y vitales:
● Salud ósea y muscular: Ayuda al cuerpo a absorber el calcio y a mantener los niveles óptimos de calcio y fósforo; además, colabora con la función muscular facilitando que los nervios transporten señales por todo el cuerpo.
● Defensas del organismo: Es un elemento importante para apoyar la función del sistema inmunológico. Cabe destacar que, si bien el 80 % de esta vitamina se obtiene por producción natural a través de la exposición a la luz solar (UV), los lácteos complementan la ingesta necesaria.
3. Vitaminas del Grupo B: Energía y vitalidad
Los productos lácteos, específicamente como fuente de Vitamina B2 (Riboflavina), aportan al grupo de vitaminas B, las cuales tienen la función principal de convertir los alimentos en energía, permitir el correcto funcionamiento del sistema nervioso y mantener saludables la piel, el cabello y los ojos.
De manera particular, la Vitamina B2 (Riboflavina) presente en los lácteos destaca por:
● Funciona como un poderoso antioxidante.
● Es importante para el crecimiento y la producción de glóbulos rojos.
Una combinación para una vida saludable
“Una alimentación correcta que combine diferentes grupos de alimentos es clave para cubrir los requerimientos diarios del organismo. Al contener de manera natural proteínas, vitamina D y vitaminas del grupo B, los productos lácteos se posicionan como una alternativa accesible y eficiente para lograr que tanto niños como adultos alcancen sus metas nutricionales diarias y mantengan una salud óptima”, afirma Ana Villarreal.
RRR