A pesar de que la diabetes tipo 5 fue identificada por primera vez en Jamaica durante 1955, le tomó un par de décadas ser reconocida: no fue hasta abril del 2025 que la Federación Internacional de Diabetes la declaró como una nueva variante.
“Se tarda en reconocerse porque, si bien es un tipo de diabetes grave y delicada, es difícil de diagnosticar”, adelanta el endocrinólogo y presidente médico de la Federación Mexicana de Diabetes, Jorge Víctor Yamamoto Cuevas durante una entrevista con MILENIO.
Entre 20 y 25 millones de personas en todo el mundo viven con esta enfermedad, no obstante, su mapeo, detección y tratamientos siguen siendo áreas recién exploradas, lo que, por ahora, limita la visualización del panorama completo.
¿Existe la diabetes tipo 5?
Este tipo de diabetes se encuentra en el polo opuesto de un mismo espectro: la malnutrición. De un lado se encuentra la diabetes tipo 2 influenciada principalmente por el sobrepeso, obesidad, inactividad física, genética y mala alimentación.
Del otro está la nueva variante desarrollada a partir de la desnutrición crónica o severa. De acuerdo con el doctor Yamamoto, la deficiencia de nutrientes que se presenta sobre todo en niños y adolescentes hace que el páncreas, encargado de secretar insulina, no trabaje de manera adecuada.
Esta característica propia de la enfermedad, sumada al limitado acceso de pruebas, son algunas de las razones por las que pasó desapercibida durante tanto tiempo.
“Cuando estos niños debutaban, se pensaba automáticamente en una diabetes mellitus tipo 1, porque cumplían con el requisito, es decir, niños o jóvenes con masa corporal baja, por ejemplo”
Existen diferencias cruciales entre ambas: a diferencia de la diabetes tipo 1, la variante 5 no cuenta con anticuerpos que ataquen el páncreas. El daño se da por falta de nutrientes.
A la par, la historia de la enfermedad en el cuerpo tiene manifestaciones diferentes: en el primer caso, comienza con una complicación aguda en la que el organismo descompone grasa para transformarla en ácidos, es decir, una cetoacidosis con el potencial de ser mortal.
“En la diabetes tipo 5 no existe este debut. En este caso, se tiene glucosa exageradamente alta y empiezan a originarse complicaciones propias de la diabetes”, complementa el experto.
¿A quiénes afecta principalmente?
Las personas con esta enfermedad tienen antecedentes de desnutrición en la primera infancia o durante el desarrollo fetal, se cree que es durante este periodo que se originan afectaciones en el crecimiento del páncreas.
La secreción de la insulina por formación es crucial durante estas etapas de la vida, ya que “si no tengo un estado nutricional adecuado, hay órganos que no se van a formar adecuadamente”, como reitera el especialista. Uno de ellos es el páncreas.
En un adulto el páncreas tiene la capacidad de secretar insulina pese a la desnutrición; de hecho, detona el efecto contrario: el órgano secreta más insulina para poder funcionar como almacén. De ahí que la diabetes tipo 5 se manifieste principalmente en infancias, adolescentes y, en menor medida, en adultos jóvenes.
¿Cuáles serían los síntomas más claros en una diabetes tipo 5?
La forma en que se presenta la enfermedad suele implicar:
- Sentir mucha sed
- Orinar de forma frecuente
- Dolor de cabeza
- Visión borrosa
- Fatiga
- Cortes y llagas de curación lenta
- Hipoglucemia que puede ir de moderada a grave (generalmente >350 mg/dL en adultos)
De acuerdo con un articulo de la revista The Lancet , muchos de los síntomas se mimetizan con los de la desnutrición, como por ejemplo, la fatiga, el hambre, o la pérdida importante de peso.
Las personas con diabetes tipo 5 no solo tienen un índice de masa corporal (IMC) inferior a 19 (en los adultos) también presentan afectaciones propias de la desnutrición, como deterioro del crecimiento de los huesos, cambios en la piel o cabello de la cabeza, así como el agrandamiento de una glándula salival situada a ambos lados de la cara.
“Además, cuando se toma la glucosa, los valores están elevados”, agrega el especialista.
Diabetes tipo 5 en México
El Instituto Global de Diabetes estima que la diabetes tipo 5 afecta a entre 20 y 25 millones de personas en todo el mundo, principalmente en África subsahariana, el Sudeste Asiático (India, Bangladesh y Nepal) y partes del Pacífico Occidental y Latinoamérica.
Dado que aún hay mucho que aprender respecto a esta enfermedad ignorada por años, aún se está recabando datos que ayuden a dimensionar sus efectos. MILENIO consultó al presidente médico de la Federación Mexicana de Diabetes respecto a cual podría ser el panorama en el territorio.
“Si bien existe la malnutrición, habría que detectar que tan severa es. Por otro lado, las posibilidades de que se atendiera a un niño en situación tan grave y con diabetes tipo 1 sería muy poco frecuente ¿Qué capacidad tienen las personas con estas características de llegar a un centro hospitalario?”
“Ahora, si existe en México todavía no se diagnostica de manera adecuada porque no se hacen estudios adecuados. Sino podemos hacer diagnósticos adecuados de diabetes tipo 2, que es más frecuente, hacer diagnósticos de diabetes tipo 5 es aún más complejo ”
De acuerdo con datos de la encuesta ENSANUT Continua 2023, publicados por la Secretaría de Salud, 16.2% de las infancias de 0 a 4 años en México presentaban baja talla para la edad, mientras que, al menos un 0.9% se encontraba en estado de emaciación, es decir pérdida extrema de peso y debilitamiento caporal.
EL DATO¿La diabetes tipo 5 tiene tratamiento?
Los profesionales de la salud suelen recetar inyecciones de insulina para controlar la enfermedad. Los investigadores están estudiando la posibilidad de sumar medicamentos orales para la secreción de la insulina. El doctor Yamamoto plantea que el apoyo nutricional podría revertir los efectos de este tipo de diabetes.
Los diferentes tipos de diabetes
A grandes rasgos, lo que comparten los diversos tipos de diabetes son los niveles de azúcar elevados. La primera se origina en el cuerpo: se trata de un problema autoinmune en el que el páncreas se destruye, eliminando la producción de insulina.
En México, como en el resto del mundo, la variante más común es la tipo 2: el último estudio calcula que, hasta 2022, 17.6 millones de personas vivían con esta enfermedad asociada al sedentarismo, la mala alimentación y la obesidad.
Algunos investigadores clasifican la diabetes tipo 3 como aquella que está estrechamente vinculada con uno de los tipos de demencia más comunes: el Alzheimer, ya que desencadena procesos inflamatorios en el organismo.
También existe la diabetes tipo 3c o diabetes pancreatogénica, originada por enfermedades y procedimientos que dañan el páncreas, como por ejemplo, la pancreatitis crónica, tumores o una cirugía.
“La diabetes tipo 4 no es un término que esté bien definido por el momento, pero está dado fundamentalmente en pacientes de la tercera edad. Tiene que ver con una resistencia a la insulina que no se relaciona con las características físicas de una diabetes mellitus tipo 2”, comenta el endocrinólogo.
También existe la diabetes gestacional, es decir, se desarrolla durante el embarazo y puede desaparecer después del parto. Independientemente del tipo, la carga mundial de esta afección se está acelerando en todo el mundo, como advierte la Organización Mundial de la Salud.
Más allá de la falta de producción de insulina que hermana a los pacientes, parece haber una causa aún más profunda que une enfermedades aparentemente antagónicas como la diabetes tipo 2 y 5: la falta de accesos a una alimentación saludable.
LHM