En poco más de una década, la industria del juguete sexual brincó del tabú a la innovación. Ahora ya no sólo se encuentran modelos tan populares como el Rabbit o los del estilo Magic Wand, también aquellos que pueden manejarse por bluetooth; usarse en pareja, e incluso con diferentes tipos de luz infrarroja.
Es decir, hay un juguete para cada necesidad sexual. Sin embargo, para una persona con poca o nula experiencia en el uso de juguetes, esta variedad puede despertar dudas e inquietudes que buscará aclarar en sus círculos de amistad. Por ejemplo: ¿cuál es el mejor modelo para empezar?, ¿dónde comprarlos? o ¿qué tomar en cuenta antes de usarlos?
“Es muy común, sobretodo en grupos de amigas, que nos recomendemos el juguete que está de moda. Porque a lo mejor (dicen): ‘Yo lo probé y me fue espectacular’”, compartió la sexóloga, Fernanda Zárate, a MILENIO.
Pero en la sexualidad siempre “hay que ir de menos a más”. Y en el caso de los juguetes sexuales, la también vocera de Lelo señaló que ésta y otras reglas pueden ahorrar una mala experiencia.
Antes de comprar, primero hay que ver
Visitar una sex boutique —ya sea física o digital —para informarse; conocer la variedad de productos; tener una mejor noción de cómo lucen los modelos, e, incluso, de recibir algún tipo de asesoría. Todo ello, destaca Zárate, sin la necesidad de adquirir algo en ese momento.
Un plus para este paso es tener claras las respuestas a tres preguntas que la especialista sugiere plantearse al momento de buscar un juguete sexual:
- ¿Qué me gustaría que estimulara?: ya sean zonas externas, internas o no genitales.
- ¿Qué sensaciones me gustaría experimentar?: succión, vibración, algún movimiento similar a la lengua, pulsaciones, etcétera.
- ¿Para qué voy a usar el juguete?: esto permite identificar necesidades específicas. Por ejemplo, si la persona quiere usarlo en la ducha, debería buscar un juguete resistente al agua; o si lo usará en pareja, tal vez podría optar por uno de doble estimulación.
“Una vez que tengamos claras esas tres preguntas, ya podemos elegir un juguete”.
“De menos a más”: los mejores juguetes para principiantes
La serie Sex and the City (1998) disparó la popularidad y ventas del modelo de vibrador Rabbit —en ese entonces, de la compañía Vibratex.
En ese capítulo, bastó que Charlotte viera el color rosa y las tiernas orejitas para encariñarse y obsesionarse con su uso: “Pensé que iba a ser aterrador y raro, pero no lo es”. Sin embargo, en la realidad no todas las personas tienen la misma reacción de Charlotte; y menos si están frente a su primer juguete sexual.
“Muchas veces cuando ven el Rabbit en persona, puede ser un poco impactante por el tamaño, la tecnología o porque no habían tenido un acercamiento previo”.
Por ello, la especialista sugiere empezar desde el principio, o sea, optar por los modelos más sencillos. “Capaz que te compras el de mayor tecnología o el más pro y lo dejas aventado en el closet, porque te pusiste nerviosa, no supiste cómo apagarlo o por ciertas creencias”.
En esa línea, Zárate sugiere empezar por la familia de las “balitas” como primer juguete sexual. Su tamaño pequeño y su forma cilíndrica permite no sólo estimular de manera interna, también explorar zonas erógenas externas, como los pezones, el pene, el clítoris, detrás de la oreja, el interior de los muslos, etcétera.
Asimismo, son una opción amena para principiantes pues, aunque suelen tener varias velocidades, sólo cuentan con una forma de estimulación. “No traen tanta tecnología, pero pueden ser un buen punto de partida para empezar”.
Otra alternativa para quienes buscan “algo más divertido” son los succionadores; los cuales, explicó Zárate, “no succionan como tal, sino que mandan vibraciones por pulsación de aire y como el clítoris queda atrapado en la boquilla, pareciera que lo está jalando. Pero en realidad te está mandando las vibraciones”.
Gracias a los avances tecnológicos, actualmente existen dos tipos de succionadores que satisfacen diferentes necesidades:
- Los de boquilla ancha: ofrecen estimulación tipo slow sex, pues no estimulan directamente el clítoris, sino su capuchón y parte de los labios internos.
- Boquilla estrecha: la estimulación es mucho más directa y precisa al clítoris.
“Por eso es importante tener claras las tres preguntas”.
ASG