Muchas veces observamos a nuestros adultos mayores y lucen sin ánimos, con poca energía o incluso tristes, esto suele presentarse en ciertos periodos de transición en sus etapas de vida y no tiene mucho que ver con una emoción negativa.
Más allá de si se sienten tristes, es importante entender por qué se están comportando de esta manera. Según con información de un estudio reciente, hay un razón, en MILENIO te contamos al respecto.
¿El silencio significa que una persona mayor está triste?
De acuerdo con un estudio presentado por un medio Argentino, los adultos mayores no siempre guardan silencio por tristeza o falta de energía, en realidad, de acuerdo con la psicología, esto representa una transición interna profunda.
Se trata de un proceso en donde la persona reflexiona sobre su vida, normalmente después de dejar atrás una etapa laboral. Éste periodo es considerado como una respuesta a la necesidad de “redefinir” quiénes son aparte de su trabajo. “El silencio es el lenguaje de un cambio de identidad” y se trata de un proceso completamente emocional.
¿Por qué la jubilación puede influir en el silencio de algunas personas mayores?
Cuándo un adulto mayor finaliza su etapa laboral, se elimina una parte principal que definió su persona durante varios años, siendo para muchos la estructura base de su vida y valores, además, para algunos hombres también servía como definición de su “masculinidad”.
Al perder ésta parte de su identidad de forma abrupta, se genera un vacío emocional reflejado en silencio. Cuando se suspende la vida laboral, se pierde la validación diaria y logros constantes, además de que ya no hay objetivos claros ni rutinas, lo que da paso a una desorientación.
De acuerdo con el estudio, también disminuyen los vínculos sociales, pues al no verse obligados a convivir en espacios de trabajo, los círculos comienzan a cerrarse. Al debilitarse estas relaciones, aumenta el aislamiento emocional. El silencio aparece como una dificultad para expresar el malestar de no sentirse útil o reconocido socialmente en esta etapa.
¿Qué factores pueden provocar este cambio emocional?
El proceso de transición del trabajo a la jubilación desencadena diversos factores psicológicos que transforman la vida de las y los adultos mayores, y estos no se derivan de una sola causa, sino la suma de muchas. Entre las cuales está:
- Sentirse invisible al dejar de tomar decisiones o producir activamente.
- Pérdida de identidad cuando esta dependía exclusivamente del puesto de trabajo.
- Falta de reconocimiento y elogios que antes se recibían en la oficina.
- Desaparición de la estructura de horarios, objetivos y tareas diarias.
- Reducción de amistades al perder contacto con los compañeros del entorno laboral.
- Dificultad para hallar propósito, lo que impide encontrar una nueva motivación personal.
Entender estos puntos ayuda a ver que el retiro es un proceso de reconstrucción.
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