Dormir no es solo un descanso, pues representa problemas de salud en adultos mayores. Para ellos, un mal descanso no es solo una molestia, sino un factor de riesgo para su salud neurodegenerativa y cardiovascular.
En entrevista con la Dra. Yoaly Arana Lechuga, especialista en Medicina del Sueño, advirtió que tanto la falta como el exceso de descanso pueden ser señales de alerta que no deben ignorarse.
¿Cuál es la importancia del sueño?
Uno de los descubrimientos más importantes sobre el sueño es su capacidad para eliminar toxinas. Durante la fase de ondas lentas, el cerebro utiliza el sistema linfático para desechar proteínas que, si se acumulan, pueden ser tóxicas.
“La eliminación de proteínas de desecho que, si se acumulan en el cerebro, podrían ser potencialmente tóxicas e incluso generar algún tipo de demencia, ocurre particularmente en la primera mitad de la noche cuando estamos en sueño de ondas lentas”, explica la doctora Arana.
Enfermedades en adultos mayores por problemas de sueño
A diferencia de los niños, quienes presentan principalmente problemas de crecimiento por falta de sueño, o los adolescentes, que muestran irritabilidad e impulsividad, los adultos mayores enfrentan otros riesgos.
Los principales trastornos compartidos por la especialista son:
- Insomnio
- Trastorno conductual del sueño MOR
Este último es particularmente importante, ya que los adultos mayores "actúan sus sueños". Esto, según explica la especialista, tiene que ver con ellos moviéndose o hablando mientras duermen.
Dichas acciones ya indican por sí mismas la necesidad de recibir atención de un especialista.
¿Dormir mucho puede ayudar?
Al respecto, la doctora advirtió que, así como la falta de sueño puede representar un problemas, el mito de que dormir mucho es saludable en la vejez y en general, la realidad es otra.
“Dormir más de nueve horas y media se asocia con peores resultados en la salud. Probablemente lo que está sucediendo es que el paciente ya está durmiendo mucho porque trae algún problema autoinmune o un problema cardiorrespiratorio, como apnea obstructiva de sueño, por lo cual no está descansando bien”, señala.
Riesgos de los problemas de sueño
Dormir mal genera un estrés que repercute de muchas maneras en la salud y vida de las personas, no solo de los adultos mayores. Entre las consecuencias se encuentran:
- Altera el metabolismo de la glucosa
- Riesgo de diabetes tipo 2
- Hipertensión
- Obesidad
Pero el impacto más severo ocurre en la salud mental, ya que la falta de sueño provoca que la amígdala en el cerebro trabaje de más, mientras que la corteza prefrontal de esto se vuelve menos activa, según explicó.
Esto resulta en un mayor riesgo de padecer depresión y ansiedad.
Hábitos para mejorar el sueño
Si quieres combatir todo esto, puede implementar una rutina de sueño. En esta tienes que incluir ciertos hábitos como un horario regular para acostarte y levantarte.
Un factor importante es evitar la luz de pantallas o celulares al menos hora y media antes de dormir, pues su uso antes de descansar retrasa la melatonina, la hormona que regula tu sueño.
En cuanto al espacio para dormir, el cuarto o la habitación debe ser totalmente oscuro, silencioso y fresco.
Finalmente, tu rutina de higiene puede ayudarte también, pues el cepillado de dientes por ejemplo, usar pijama y hacer algunos estiramientos o ejercicios de respiración, tienen efectos positivos pero siempre que los realices en un mismo orden, por ejemplo primero el cepillado, luego tu pijama y al final la respiración.
¿Cuántas horas se debe dormir?
Los científicos sugieren que los adultos deben dormir entre 7 y 9 horas, y es que mantenerse en este rango de tiempo no es una sugerencia arbitraria, sino una medida de supervivencia avalada por estudios.
“En este rango es cuando hay una menor mortalidad y morbilidad de las personas. Dormir menos de 6 horas o más de 9 horas se asocia con una reducción de la esperanza de vida”, advierte la coordinadora del Centro Neurológico y de Sueño.
YRH