Prohiben a los servidores públicos hacer proselitismo

Tampoco pueden presionar a un compañero o subordinado para apoyar a un participante.
No pueden hacerlo en sus centros de trabajo.
No pueden hacerlo en sus centros de trabajo. (Gloria Guinzberg)

Toluca

Los servidores públicos del aparato estatal o municipal tienen estrictamente prohibido involucrarse en actividades proselitistas durante su horario laboral, faltar al trabajo, hacer proselitismo en sus centros de trabajo o presionar a un compañero o subordinado para apoyar o afectar a algún participante de la contienda.

En entrevista con MILENIO Estado de México, Jorge Bernáldez Aguilar, director general de Responsabilidades en la Secretaría de la Contraloría, indicó que hay disposiciones administrativas y penales muy claras en la materia donde se respetan los derechos político-electorales de los servidores públicos pero se establecen límites.

Quienes incurran en alguna falta pueden ser denunciados penal o administrativamente en la FEPADE o a través del Sistema de Atención Mexiquense (SAM), en procesos pasados han llegado a recibir entre 30 y 50 denuncias.

Los burócratas, aseveró, conocen bien el espectro de actuación, pero para complementar esa información les darán cursos virtuales y a través de la FEPADE, para ubicar claramente hasta donde llegan sus derechos a tener simpatía y apoyar a cualquier partido o candidato.

De entrada, no pueden usar los recursos públicos, ya sean materiales, económicos o humanos en estas actividades, no es posible colocar propaganda en las oficinas públicas ni distraer el tiempo en esas actividades y mucho menos ausentarse para apoyarlos, a menos que sea sin goce de sueldo y con las afectaciones que esto pueda tener.

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El servidor público tiene derechos y obligaciones. Entre los primeros está el participar en los procesos electorales, pueden asociarse, pertenecer libremente al partido que más le convenga y prefiera, incluso lo puede apoyar, pero fuera de la jornada laboral y mantener siempre los principios de legalidad, transparencia, honradez, lealtad e imparcialidad que corresponden.

"El servidor público tiene que velar por el respeto en las elecciones, prestar ayuda a las autoridades electorales que les solicite, suspender desde el inicio de la campaña electoral hasta el 4 de junio la difusión en medios de cualquier propaganda gubernamental, salvo las excepciones que acredite la Legislatura" y las exceptuadas por la ley.

De ninguna forma, acotó, se puede obligar a participar al servidor público en actividades partidistas para apoyar a algún candidato, mucho menos destinar recursos públicos, materiales, papelería, vehículos a favor de un candidato o partido, tampoco se puede inhibir la denuncia sobre delitos o faltas electorales.

En la legislación penal, acotó, queda perfectamente establecido la imposibilidad de condicionar o amenazar a sus subordinados para que participen en un evento partidista, condicionar la prestación de un servicio o el cumplimiento a programas gubernamentales al mismo hecho.

Tampoco es posible solicitar a sus subordinados aportaciones en dinero o en especie para apoyar a precandidatos o candidatos, presionar para votar o abstenerse.


MCLV