“El corazón de la UdeG”

Ex alumnos reconocen la labor en la prepa 1.
Instalaciones quedaron rezagadas en materia recreativa.
Instalaciones quedaron rezagadas en materia recreativa. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Hace seis décadas se graduaron de la Escuela Preparatoria Jalisco, ahora médicos: Eugenio Chávez Anaya y  Javier Contreras Valencia, especialista en oftalmología  y ginecólogo, respectivamente. Ambos pertenecieron a la generación de 1952-1954 y hoy presumen saber que la Prepa 1 fue indispensable para adquirir conocimiento, ser analíticos y críticos.

Para Eugenio, dicho centro educativo “significa el corazón de la Universidad de Guadalajara,  aquí es donde (…) nos hicimos aficionados a la filosofía, a la ciencia política, a la literatura.  Creo que se sentaron las bases para hacer unos buenos profesionistas, pero sobre todo nos hicimos ciudadanos”.

Ambos recuerdan a profesores como Miguel Escobedo Ochoa, conocido como el Coco, por la forma irónica en la que daba sus clases de anatomía, ciencia con la que aprovechaba para burlarse de las características físicas de los alumnos.

Además, dijo el oftalmólogo, “teníamos maestros muy politizados como el licenciado Pedro Vallín. Él nos daba ética. Curiosamente, se desfundaba una pistola y la ponía sobre el escritorio, y a nosotros se nos hacía extraño que alguien que nos iba a enseñar la ética sacaba una pistola, pero él luego nos explicaba que las condiciones políticas eran difíciles en la época.

 “Había un grupo en la escuela de medicina donde nosotros nos íbamos a dirigir como egresados y nos llegamos a dar de trompadas con ellos aquí en la entrada de la escuela porque nosotros apoyábamos a Zuno, parecía que venían enrolados con gente de la derecha de aquél tiempo”, recordaron ambos ex alumnos, quienes repiten la charla cada 15 días, cuando se reúnen para jugar póker.