Entre dos mundos

Un gabinete variopinto y de extrema derecha

Trump integra su equipo de colaboradores, entre ellos: Andrew Puzder, presidente de la cadena Carl’s Jr. de comida rápida y opositor al salario mínimo de 15 dólares por hora a empleados de restaurantes, irá a la Secretaría de Trabajo. Scott Pruitt, fiscal general de Oklahoma y contrario a las medidas que regulan el cambio climático, a la Agencia de Protección al Ambiente. Cathy McMorris, congresista republicana y promotora de más extracción de petróleo y gas, a la Secretaría del Interior que norma la política energética.

Del club de supermillonarios: Wilbur Ross, potente inversionista y contrario al Tlcan, será secretario de Comercio. Betsy DeVos, filántropa e impulsora de privatizar los servicios educativos, secretaria de Educación. Steven Mnuchin, financiero con raíces en Wall Street y Hollywood, secretario del Tesoro. Gary Cohn, presidente de Goldman Sachs, llevará el Consejo Económico.

Mientras que Rex Tillerson, presidente de la transnacional Exxon Mobil y con negocios petroleros cercanos a Rusia, sorpresivamente sería propuesto al Senado como secretario de Estado, cargo del cual en mucho pende la estabilidad del mundo, y se fortalecería la hipótesis de que Putin intervino en la elección estadunidense. Al tiempo que éste se frota las manos… China medita su reacción por el acercamiento de Trump con Taiwán. Escenario delicado para un neófito de la diplomacia.

Los nominados son personajes exitosos, pero se están generando críticas duras no solo de los opositores al presidente electo, sino también por quienes creyeron su discurso de campaña de que defendería a la clase trabajadora y haría a un lado a las elites financieras del poder político.

Así, esta parte del gabinete revela poca experiencia en asuntos públicos, cuestionable compromiso social y potenciales conflictos de interés. No es lo mismo dirigir un negocio privado que gobernar a una nación. Se toparán con serios obstáculos. Además, nada fácil será articular el trabajo de millones de burócratas federales, máxime si van a pretender imponer decisiones sectarias al bienestar de las mayorías.

Finalmente, dos nombramientos nos preocupan a los hispanos: Jeff Sessions, gustoso de declarar contra los inmigrantes, fiscal de la Nación, y Steve Bannon, xenófobo radical, jefe de Estrategia de la Casa Blanca.

Pero me resisto al pesimismo. Aún más en el día de nuestra señora de Guadalupe, a quien hoy celebramos en Huntington Park, California, mi comunidad mayoritariamente compuesta por migrantes mexicanos.

rosariomarin978@gmail.com