Interludio

Entre imbéciles y canallas te veas

El presidente Santos, en Colombia, tuvo algunos problemas por un cáncer en la próstata y la glándula le fue removida quirúrgicamente. Suele haber incontinencia luego de la operación y, en efecto, en cierto momento, en un acto público, el hombre mojó sus pantalones. Y, ya lo imaginarán ustedes, las reacciones en los medios —y sobre todo en esas redes sociales donde los sujetos más viles, cobijados por el anonimato, se sirven con la cuchara grande— fueron tan descomedidas como inclementes. Lo interesante fue ver la admirable reacción de un personaje que, no lo olvidemos, es el presidente de una nación: “apenas ocurrió este episodio —que por supuesto fue muy incómodo para mí y mi familia— pusieron a circular por Internet el video que hace evidente lo que me pasó, con comentarios no sólo ofensivos sino francamente crueles ante un percance que le puede suceder a cualquier ser humano”. Vaya templanza la suya, al reconocer abiertamente la crueldad de los necios siendo que hubiera podido soslayarla para no dar acuse de recibo en una situación tan embarazosa. Y vaya grandeza —estando él en la mira de los desalmados—, la de evidenciar que le parece cruel el trato que le dispensan admitiendo así que se ha sentido lastimado. Mis respetos, señor.

Eso ocurrió hace ya algún tiempo. Pero, apenas anteayer, Shepard ‘Shep’ Smith, presentador de la cadena informativa Fox News, soltó que Robin Williams había sido un “cobarde” por suicidarse. Este tipo pudiera también sumarse a la subespecie de insensibles que pulula en la red. Naturalmente, en su condición de merolico de una emisora televisiva que promueve la cerril intolerancia de la derecha religiosa estadounidense, podemos entender que la vida no le parezca una cuestión voluntaria, que resulta directamente de la soberanía del individuo, sino algo imperioso y obligatorio. No imagina, el tipo, que los oscuros tormentos de la desesperación puedan atenazar el alma, justamente, de quien termina por suicidarse. La dureza está muy de moda, por lo que parece.