En voz alta

Tres amigos

Ayer, mientras Luis Videgaray se reunía con su contraparte en el gobierno estadunidense, Rex Tillerson, y con el secretario de Seguridad Interna, John Kelly, el presidente Donald Trump insistió públicamente en la construcción del muro.

"Se está diseñando en este momento. Muchos pensaron que estaba bromeando, pero yo no hago bromas. Vamos a tener un gran muro", advirtió Trump.

Esta es la segunda ocasión en la que el mandatario decide abordar el tema del muro justo durante la llegada a Washington de una delegación mexicana. Hace dos semanas el hecho provocó la cancelación de la visita del presidente Peña Nieto a la capital estadunidense.

Esta vez, Trump honró el acuerdo de no tocar el espinoso pago del muro, como lo hizo también durante la entrevista que sostuvo el domingo pasado antes del Super Bowl, pero en política no hay coincidencias y la mención exhibe la pugna que existe en el primer círculo presidencial y su efecto en la relación bilateral.

Dos grupos pelean por el oído de Trump y el que encabezan los duros Stephen Miller y Steve Bannon no busca una relación equitativa con México. Hasta hoy Jared Kushner ha servido como mediador gracias a su amistad con Videgaray manteniendo un canal de comunicación abierto y recomponiendo el rumbo cada vez que aumenta la tensión, pero Kushner está perdiendo influencia y las acciones ejecutivas con las que Trump arrancó su administración son prueba de ello. El yerno del presidente tiene demasiado en su plato y si llega el momento de elegir una batalla, dudo que sea México.

Por eso es importante la reunión con Tillerson y también con Kelly. La relación bilateral necesita de amigos en este momento y, al menos desde afuera, ambos parecen serlo. Esto no quiere decir que vengan tiempos mejores para México y los mexicanos que vivimos en Estados Unidos. Las declaraciones del canciller Videgaray sugieren una nueva ola de persecución, repatriación y separación familiar. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas tendrán un impacto real en la relación durante las próximas décadas. Esa es una discusión que necesita de sensatez, algo que han mostrado Tillerson y Kelly, pero que no abunda en la Casa Blanca.

@Enrique_Acevedo