Tecnología
  • Adaptarse a los robots o desaparecer: el trabajo frente a un mundo que ya está cambiando

Los robots ya realizan el trabajo de los humanos. El verdadero reto está en adaptarse a ellos. | Especial

Los robots no vienen: ya están aquí en fábricas, oficinas y servicios. El desafío no es competir con ellos, sino aprender a trabajar a su lado antes de quedar fuera.

DOMINGA.– Nos guste o no cada vez habrá más espacios híbridos donde los humanos convivamos con máquinas de alto nivel de autonomía. Algunos entusiastas adinerados, como el empresario Elon Musk o el inventor Raymond Kurzweil, afirman que en los siguientes años veremos modelos que emulen nuestras habilidades.

Otros como Rodney Brooks, fundador de iRobot y catedrático del MIT, o Yann LeCun, el mandamás de Inteligencia Artificial (IA) en Meta, dicen que aún le cuelga para igualar, por ejemplo, el tacto fino de nuestras manitas (por no hablar de la improvisación); especulan que habrá robots para tareas muy concretas, pero no sustitutos universales de trabajadores. ¿Será?


Laura López
trabaja en el departamento de automatización de una empresa en Sonora, México, que desarrolla sistemas robóticos. Tiene una maestría en Teoría de Control por la UNAM y ha echado a andar robots pick and place, esos que toman objetos o piezas de una banda y los empaquetan o paletizan. Los de Laura tienen seis motores, es decir, que con sus brazos, garras o ventosas pueden realizar tareas diversas, sin descanso, por días enteros.

No se cansan. “Estos robots manipuladores cada vez son más utilizados por sus ventajas obvias. En procesos repetitivos pueden sustituir a muchas personas, realizan la misma tarea con precisión inigualable, las 24 horas”, dice la ingeniera.

Eso, apunta, permite “reubicar” al personal humano. Pero “no se utiliza la palabra ‘remover’ porque la gente nos llega a decir: ‘nos estás quitando el trabajo con esas máquinas’. No se los quitamos, solamente ‘reubicamos’ a la gente hacia otras tareas”, justifica, consciente del trasfondo de los reclamos. Porque es verdad: Amazon, por ejemplo, sigue justo esa línea: su millón de robots ya casi igualan al número de empleados en sus bodegas y podría dejar de contratar a 600 mil personas para 2027.

las maquinas no se cansan

​Crece la familia robótica: robots, cobots y bots

Cuando se habla de robots se suele apuntar a máquinas que se mueven y tocan cosas en el mundo real. Del siglo XX a la fecha, estos pasaron de hacer tareas repetitivas, medio aislados en fábricas, a interactuar con nosotros. Gracias a esa “colaboración”, a algunos modelos se les ha llamado “co-bots”. Con el imparable desarrollo de la IA, el Big Data, el Internet de las Cosas y la nanotecnología, algunos fueron desarrollados para asemejarse a nosotros –los humanoides–, pero también pueden parecer perros, escarabajos, pájaros, platillos, mosquitos…

Además del robot y el cobot, llegaron los “bots” que nos remite a programas o software que automatizan tareas en sistemas digitales, como por ejemplo los populares chatbots en internet, tipo ChatGPT, con los que la gente cree entablar una relación. Cree. Ya con el avance de las máquinas y sus algoritmos, la idea misma de cómo y cuánto trabajamos los humanos está cambiando. Las máquinas redefinen en qué aún somos útiles y en cuáles tareas salimos sobrando.

Así, la automatización no acaba pero sí cambia el trabajo. El riesgo para los jóvenes que eligen carrera, y los millones en etapa productiva, no son los robots, sino quedar atrapados en ocupaciones para un mundo que está dejando de existir.

quienes ganan mas con los robors

Hay robots mexicanos pero falta plata

En el Departamento de Procesamiento de Señales, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, el doctor Marco A. Negrete Villanueva y su equipo desarrollan robots autónomos de servicio doméstico de unos 80 centímetros, bípedos, con dos brazos. Su algoritmo está diseñado para realizar tareas en hogares, oficinas e incluso en ambientes de cuidado de personas. Puede reconocer rostros y tener navegación autónoma, nos cuenta el propio jefe del Departamento.

Suena a gran cosa pero hay un inconveniente: el también secretario del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Robótica aún no sabe si podremos verlos comercialmente porque no hay financiamiento ni vinculación con alguna empresa. Pero, además, surge otro detallito: hay gente que no está lista para tener un robot en casa que pueda reconocer voces e interpretar comandos. ¿De qué está hablando, doctor?

“Hay algo que se conoce como uncanny valley [valle inquietante], causado por la apariencia de un robot; si se parece demasiado a nosotros, pero no hace las cosas a la perfección, se percibe no como una máquina sino como un humano deforme, y resulta desagradable”, nos explica el experto Marco. Y sí, ya estamos cerca de alcanzar ese nivel. Pero cuando se pase ese umbral, cuando los robots se comporten como humanos supercapaces… ¿tendremos que desempolvar Blade Runner, la película de Ridley Scott? “Aún falta mucho para eso”, estima este eminente profesor.

aprender nuevas habilidades

Urgen fans de la robótica

El doctor Ante Salcedo ha sido juez durante varios años en el concurso de la organización FIRST, cuya intención es promover entre la chaviza preuniversitaria el interés por STEM (Ciencia, Tecnología, Arte, Matemáticas, Ingeniería, por sus siglas en inglés). En México, cada año, preparatorianos del país compiten al tratar de superar distintos retos en robótica, y el profesor de la División de Ingeniería del ITAM admite que, aunque estas competencias apoyan la inclusión y tienen impacto social, aún son insuficientes para enrolar a muchos más necesarios estudiantes.

“Las escuelas en el norte del país (como el TecMilenio Chihuahua) encontraron apoyo en algunas industrias de esa región, se empezaron a desarrollar alrededor de las comunidades y estados donde están, y ahí se empezó a crear una cultura en la creación de robots”, dice. Señala que en la UNAM y en el IPN también se dan esfuerzos importantes en esta materia. “Hay concursos para robots móviles de piso, de drones, de cohetes y aeronaves, de pelea, una gran diversidad”.

Esto es crucial porque, nos advierte Salcedo, “dentro de poco tiempo vamos a tener un montón de equipamiento, robots con IA que interactúen con nosotros, y para poder hacer eso necesitamos una cantidad de recursos humanos muy grande, que no estamos pudiendo formar en todos los países con la suficiente rapidez y profundidad”. Hay que insertar la tecnología y nociones de robótica “¡pero desde el kínder!”, insiste Salcedo.

los que compran y colocan mas robots
Los asiáticos tienen prisa

La élite robótica y los corajes de Putin

Compañías desarrolladoras de robots hay decenas. Japón desde hace mucho lleva la mano en robots industriales, y le siguen Alemania, Corea, China. Pero hay empresas que ya hacen sistemas que complementan capacidades antes consideradas exclusivas de personas, como la interacción social, toma de decisiones complejas, acción física precisa y creativa, conducción de vehículos, asistencia médica, combate e, incluso, entretenimiento. Y ahí las que rifan hoy son las Made in USA, como Boston Dynamics con su modelo Atlas, Alphabet, Ghost, Tesla, ReWalk, Agility.

No es fácil entrar a estas ligas mayores. Mientras los chinos ya hasta tienen guardias de seguridad en su frontera con Vietnam (con el modelo Walker S2 de la de empresa UB-Tech, que cambia sus baterías por sí solo), corredores en maratones y “Robolympics en Pekín, perros guías robots en el metro de la ciudad de Shenzhen, o robots de compañía, pianistas o boxeadores en las ferias tech de Shanghai, Rusia quería presumir en 2025 su primer humanoide, AIdol, pero luego de unos erráticos pasitos, se fue de bruces. Un desastre.

Eso no le gustó nada a Putin, el mandamás ruso, quien ha tenido que presenciar, incómodo, cómo robots de otros países bailan, literalmente, ante sus ojos. In your face, Vladimir!

tendencias globales robots

Un robotito al que se lo comió la competencia

Roomba fue la marca insignia de robots limpiapisos, un plato giratorio que solito barre y trapea. Fabricado por iRobot, entró a millones de hogares en Estados Unidos, Japón y Europa desde 2002, presagiando la inminencia de una Robotina en nuestras casas (GenZ: googleen Los Supersónicos para saber quién es Robotina). Sin embargo, la empresa iRobot se endeudó, Amazon no la compró y los competidores chinos, más baratos –Ecovacs, Roborock–, le comieron el mandado.

Hoy esa compañía, que llegó a valer 3 mil 560 millones de dólares, cayó hasta 140 millones, por lo que su acreedor, la china Picea Robotics absorbió la deuda y se quedó con ella. Moraleja: las innovaciones tarde o temprano se enfrentan a fabricantes copiones con redes y economías de escala eficientes que mejoran no sólo los costos, sino también el desempeño. Nadie reina por siempre

Te aspiro el piso

Nota: Este reportaje fue escrito en su totalidad por un humano, quien se apoyó en bots para la comprobación de datos.

​ASG/GSC

Google news logo
Síguenos en
José Ramón Huerta
  • José Ramón Huerta
  • José Ramón Huerta es reportero, escritor fantasma y durante 30 años ha sido editor y director de revistas como Expansión, Poder y Negocios, ADcebra, Cambio y Contenido
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Dominga es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.  Más notas en: https://www.milenio.com/dominga
Dominga es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.
Más notas en: https://www.milenio.com/dominga