Durante la apertura de la primera reunión del Consejo Nacional de Somos México, el primer presidente del entonces Instituto Federal Electoral, José Woldenberg señaló que la revocación de mandato contemplada en el llamado “plan B” de la reforma electoral no cumple con su propósito original.
“La revocación del mandato se activa cuando una base importante de ciudadanos reclama la remoción de un funcionario porque no está de acuerdo con ellos”, expuso.
Explicó que era un contrasentido, pues los únicos impulsores de este proceso son el gobierno en busca de ratificarse, recordando la primera revocación de mandato hecha por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“¿Quiénes tenían firmas para la revocación? Los propios militantes de Morena. ¿Y qué es lo que demandaban? Era la ratificación del mandato, no la revocación”, dijo.
Sobre la posibilidad de que la presidenta Claudia Sheinbaum pueda hacer campaña para este proceso, el primer presidente del IFE advirtió que esto va en contra de la constitución, pues favorecerá directamente a Morena.
“Se señala en la Constitución que los funcionarios públicos de todos los niveles no pueden hacer campaña, ni a favor ni en contra de ningún partido político”, explicó.
También participó en la apertura Guillermo Valdés, ex director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, quien consideró acertado que el gobierno federal haya dejado atrás la estrategia de “abrazos, no balazos”, aunque señaló que aún es necesaria una mayor coordinación entre autoridades federales y locales.
“No puede haber soluciones universales definidas desde el gobierno federal; la seguridad se construye con la participación de los gobiernos locales, de comunidades y escuchando sus necesidades particulares”, dijo.
Tras la intervención de Woldenberg y Váldes, el Consejo Nacional de Somos México se reunió por primera vez a puertas cerradas, en donde se pidió a los invitados y a medios de comunicación el abandonar el salón de conferencias del Hotel Four Points en la colonia Roma.
CHZ