En México, 16 mil 646 personas murieron en siniestros viales durante 2024, mientras que los costos asociados con las muertes prematuras, las lesiones y la atención médica podrían alcanzar hasta 92 mil 144.56 millones de pesos, de acuerdo con el estudio “El costo de los siniestros viales en México: estimación de costos de atención médica y pérdida de productividad”, presentado por Salud Justa Mx.
Del total de fallecimientos, 13 mil 63, equivalentes a 78.5 por ciento, correspondieron a personas de entre 18 y 65 años.
La investigación estimó que las muertes prematuras representaron una pérdida de productividad por 35 mil 284.77 millones de pesos durante ese año.
Al sumar la pérdida de productividad asociada a lesiones y muertes prematuras con los costos médicos de tratamientos, hospitalización y urgencias, la estimación total para 2024 se ubicó en 54 mil 617.91 millones de pesos en el escenario más restrictivo y en 92 mil 144.56 millones en el escenario que considera como permanentes todas las lesiones que pueden tener consecuencias de largo plazo.
El escenario superior representa cerca de 0.3 por ciento del Producto Interno Bruto y 4.4 por ciento del gasto en salud de México en 2024, según el documento elaborado por Belén Sáenz de Miera, Khayr E. Sarabia Celedon, Claudia Moreno Torres y Erick Antonio Ochoa.
Belén Sáenz de Miera Juárez, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Baja California Sur explicó que “el objetivo de estimar los costos económicos asociados a los siniestros viales es aportar evidencia sobre la magnitud del problema y fortalecer la toma de decisiones.
Encontramos que, tan solo considerando los costos de atención médica y las pérdidas de productividad estimadas en este estudio, la carga económica se ubica entre 55 mil y 92 mil millones de pesos en 2024 y, en el escenario superior, puede alcanzar cerca de 0.3 por ciento del PIB o 4.4 por ciento del gasto total en salud”,
La investigadora precisó que esos montos no abarcan todas las consecuencias económicas de los siniestros.
“Estas cifras representan solo una parte de los costos que generan los siniestros viales, pues no se contemplan otros costos como los daños materiales y la atención médica de largo plazo”, señaló.
368 mil años de vida laboral perdidos
La tasa de mortalidad por siniestros viales fue de 12.6 defunciones por cada 100 mil habitantes en 2024.
Las 16 mil 646 muertes representaron 2 por ciento de las 819 mil 672 defunciones registradas en México durante ese año.
En 2023 se habían registrado 16 mil 772 fallecimientos por esta causa y una tasa de 12.8 por cada 100 mil habitantes.
Tanto la cifra de 2023 como la de 2024 fue superior a las 16 mil 185 muertes registradas en 2016, aunque la tasa de 2024 se mantuvo ligeramente por debajo de las 13.1 defunciones por cada 100 mil habitantes de aquel año.
Los investigadores calcularon que las muertes prematuras provocaron 368 mil 417 años de vida laboral perdidos en 2024, con un promedio de 28 años por persona, al considerar la diferencia entre la edad en que ocurrió la muerte y los 65 años.
La pérdida de productividad por esos fallecimientos fue estimada en 35 mil 284.77 millones de pesos.
Al agregar las lesiones, los costos indirectos totales por pérdida de productividad ascendieron a 36 mil 561.55 millones de pesos en el escenario 1 y a 74 mil 88.20 millones en el escenario 2.
En el primer caso, el costo atribuible a las lesiones fue de mil 276.78 millones de pesos; en el segundo, de 38 mil 803.43 millones.
El escenario 1 considera permanentes únicamente las lesiones que estrictamente lo son. El escenario 2 incorpora además aquellas que pueden presentar consecuencias de largo plazo.
El propio estudio advierte que este segundo escenario podría sobreestimar la severidad de las lesiones debido a que las bases de egresos hospitalarios no permiten determinar qué proporción de esas lesiones produjo efectivamente una discapacidad prolongada.
38 mil egresos en hospitales de la Secretaría de Salud
En 2024 se registraron 38 mil 37 egresos hospitalarios por siniestros viales en hospitales a cargo de la Secretaría de Salud,
La cifra corresponde al total de egresos identificados en esas unidades y no debe confundirse con la población utilizada para el análisis de productividad.
De los 38 mil 37 egresos, 28 mil 875 correspondieron a personas de entre 18 y 65 años, grupo de edad en el que se concentra el análisis económico de las lesiones.
Dentro de esos 28 mil 875 casos, 28 mil 43, equivalentes a 97.1 por ciento, egresaron con vida.
Las lesiones más frecuentes entre los egresos fueron las fracturas de rótula, tibia o peroné, que representaron 18.1 por ciento; las lesiones intracraneales, 16.39 por ciento; las fracturas de clavícula, escápula o húmero, 9 por ciento; las fracturas de fémur, 8.4 por ciento, y las de radio o cúbito, 7.6 por ciento.
En el escenario amplio del estudio, 31.6 por ciento de los egresos de 2024 presentó lesiones clasificadas como de largo plazo, considerando tanto las estrictamente permanentes como aquellas que pueden tener consecuencias prolongadas.
Para estimar la discapacidad, los autores distinguieron entre lesiones de corto plazo, aquellas que pueden tener efectos de corto o largo plazo y las consideradas necesariamente de largo plazo.
En estas últimas se encuentran, por ejemplo, las lesiones de médula espinal; las lesiones de nervios también fueron consideradas en todos los casos como de largo plazo.
Motociclistas concentran caso 2 de cada 3 egresos analizados
Entre los egresos hospitalarios correspondientes a población en edad laboral, los motociclistas concentraron 18 mil 464 casos en 2024, equivalentes a 65.8 por ciento.
Cerca de cuatro de cada cinco egresos correspondieron a hombres, con 78.9 por ciento, y 14 mil 641, equivalentes a 52.2 por ciento, fueron personas de entre 18 y 30 años.
En las defunciones también predominan los hombres y las personas jóvenes. Poco más de cuatro de cada cinco muertes por siniestros viales ocurrieron en hombres, mientras que 5 mil 155 fallecimientos en 2024 correspondieron a personas de entre 18 y 30 años.
Las muertes de motociclistas pasaron de mil 825 en 2016 a 3 mil 403 en 2024.
El estudio señala que el incremento observado en las defunciones viales después de 2020 se relaciona con el aumento de las muertes entre motociclistas.
Carlos Morales, integrante de la campaña de seguridad vehicular de El Poder del Consumidor, señaló que “los siniestros viales no son inevitables y una parte importante de las muertes y lesiones graves que provocan puede prevenirse con vehículos más seguros, a través de una regulación alineada con las mejores prácticas internacionales”.
Morales planteó actualizar la NOM-194 para incorporar de manera obligatoria tecnologías como el frenado autónomo de emergencia y los sistemas de protección al peatón, además de establecer estándares de seguridad para vehículos pesados, transporte público, motocicletas y otros vehículos de dos y tres ruedas.
18 mil mdp en atención médica
Los costos directos de atención médica fueron estimados en 18 mil 56.36 millones de pesos en 2024.
De esa cantidad, 12 mil 840.11 millones correspondieron a hospitalizaciones; 4 mil 877.61 millones a tratamientos y procedimientos, y 338.65 millones a atención de urgencias.
El documento señala que poco más de 70 por ciento de esos costos correspondió a hospitalización, 27 por ciento a procedimientos y 2 por ciento a atención de urgencias.
Los investigadores advierten que los 18 mil 56 millones de pesos deben considerarse una estimación mínima.
El cálculo solo incorpora hospitalizaciones, procedimientos y urgencias y no incluye la atención en clínicas de primer nivel ni los tratamientos subsecuentes a la hospitalización.
A ello se suma que cerca de 10 por ciento de los casos no tuvo registrado procedimiento médico alguno, lo que el estudio identifica como evidencia de posible subregistro.
Los costos fueron explotados al conjunto de prestadores
Las bases de egresos hospitalarios utilizadas para identificar las lesiones por siniestros viales corresponden únicamente a hospitales de la Secretaría de Salud.
Los autores explican que existen bases para todo el sector público, incluidas instituciones como IMSS, IMSS Bienestar, ISSSTE, Pemex y Semar, pero esas bases no contienen el nivel de detalle necesario en los códigos de causa para identificar cuáles hospitalizaciones correspondieron a siniestros viales.
Para estimar los costos para el conjunto de prestadores de servicios, los investigadores utilizaron información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2023, según la cual 20 por ciento de las personas que tuvieron una necesidad de salud y utilizaron algún servicio se atendió en centros de salud u hospitales de la Secretaría de Salud.
Equivale, según el procedimiento descrito por los autores, a que por cada persona atendida en establecimientos de la Secretaría de Salud, cuatro se atendieron en otras instituciones. Por ello, los costos calculados a partir de los hospitales de la Secretaría de Salud fueron multiplicados por cinco para generar una estimación para el conjunto de prestadores.
Los autores aclaran expresamente que esta extrapolación supone que la distribución de la atención y el costo promedio por caso son comparables entre las instituciones públicas, aunque reconocen que el perfil de los pacientes, los procedimientos y los propios costos pueden variar entre instituciones.
“No son accidentes”
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx y coautor del estudio, afirmó que “los siniestros viales son predecibles y evitables. No son ‘accidentes’ o imprevistos del azar; son el resultado de vacíos en la infraestructura, fallas en la regulación y falta de control de factores de riesgo”.
Quetzalli Ramos, abogada de Polithink, señaló que el plazo de 180 días otorgado a los congresos locales para armonizar su legislación con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial concluyó el 14 de noviembre de 2022 y sostuvo que, casi cuatro años después, la Ciudad de México todavía no cuenta con esa armonización.
“El siguiente paso es aprobar una reforma a la Ley de Movilidad de la Ciudad de México que incorpore el enfoque de Sistema Seguro y medidas para atender todos los factores de riesgo, especialmente la velocidad y el alcohol”, afirmó.
Andrés Atayde Rubiolo, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de la Ciudad de México, señaló que la seguridad vial debe asumirse como una política de Estado.
“La seguridad vial no debería dividirnos, sino convocarnos”, añadió.
El estudio limita sus estimaciones económicas a los costos de atención médica y a las pérdidas de productividad derivadas de las muertes prematuras y las lesiones.
Por ello, los autores advierten que las cifras presentadas no abarcan conceptos como daños materiales ni atención médica de largo plazo.
LG