Con seis meses en el cargo, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, afirmó que ya concluyó la curva de aprendizaje, por lo que las determinaciones de los ministros ya no aceptarán errores.
"La curva de aprendizaje se cumplió desde antes de septiembre; nosotros empezamos a trabajar desde junio y llegamos a la Corte con bastantes datos e información, y hemos trabajado fuerte. La curva de aprendizaje se cumplió antes de llegar". Compartió.
El ministro también rechazó que el golpeteo mediático y las críticas en redes sociales hayan debilitado a la Corte; al contrario, aseguró que la fortalecen.
"De ninguna manera. Las críticas en redes y medios no nos han debilitado. Yo estoy a gusto de que la opinión pública y los medios estén atentos a las acciones de la Corte, y la Corte siempre va a estar abierta al escrutinio público de todos".
Pide impulsar un nuevo constitucionalismo plural
Al disertar su ponencia Pluralismo jurídico en la XX Reunión Internacional de Abogados Penalistas, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación demandó un nuevo constitucionalismo plural que sume a todas las voces, con un nuevo decálogo de principios.
El ministro dijo que el país está al borde de una crisis porque la justicia no está llegando a quienes menos tienen; cada vez son menos las personas que creen y buscan a un juez para alcanzar justicia.
Aguilar Ortiz adelantó que el trabajo de la SCJN está orientado a dotar de justicia a los pueblos indígenas y a las sociedades multiculturales desde una nueva perspectiva y lógica comunitaria, además de nuevos enfoques teóricos y desarrollos conceptuales.
Bajo esta praxis también debe haber profundos cambios en la norma y en la ley, delimitando alcances y límites en la justicia para los pueblos originarios, para las mujeres y la infancia con perspectiva de género, sin límites ni prejuicios, bajo nuevos principios para aspirar a tener un México más justo, más digno e igualitario.
Aguilar lamenta la desconfianza de la gente en la justicia en México
El ministro presidente afirmó que en pleno siglo XXI en México aún no se alcanza el estatus de justicia que requiere y que anhelamos todos; hay grandes pendientes por lastres que se vienen arrastrando como la corrupción y la impunidad.
Lamentó que, en un último diagnóstico que se hizo de la justicia en México, se estableció que aún más del 70 por ciento de las personas tiene poca o ninguna confianza en el Poder Judicial del país. El 76.4 por ciento de las personas confía poco o nada en los tribunales y juzgados del país; de las personas que tienen problemas legales, solo el 30 por ciento busca un abogado y solo cinco de cada 100 acuden a tribunales o a la policía a denunciar un delito.
Y lo más grave —afirmó— es que, según estadísticas, solo nueve de cada 10 mil delitos reciben sentencia condenatoria; el 92.9 por ciento de los delitos no se denuncian. Solo el 13 por ciento de los mexicanos cree en la justicia, porque el Poder Judicial en México es considerado la segunda institución más corrupta después de la policía; además, el tiempo promedio de resolución en juzgados es de entre dos y tres años.
Pero lo que consideró más grave fue que dentro del mismo Poder Judicial no haya justicia, ya que, de acuerdo con datos del Consejo de la Judicatura Federal, 391 denuncias por corrupción y nepotismo por parte de jueces no se sancionaron.
En Oaxaca, durante los últimos tres días, se llevó a cabo la XX Reunión Internacional de Abogados Penalistas, donde participaron mil especialistas del derecho, entre académicos, litigantes, operadores del sistema de justicia y estudiantes, provenientes de distintos estados del país y de naciones como Chile, Argentina, Perú, Colombia, Italia y España, quienes discutirán durante los próximos días los retos del derecho penal.
El encuentro fue organizado por la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Ericka Rodríguez.
AH