El plan B prevé que México enfrente en el 2027 el proceso electoral más grande de la historia con miles de cargos en juego. Esto implicaría que, en la mayoría de las entidades, la ciudadanía sorteará hasta siete elecciones simultáneas entre cargos públicos y judiciales, tanto locales como federales. De manera inédita, la presidenta Claudia Sheinbaum aparecerá en la boleta y en campaña en un proceso intermedio.
En 2027 se renovará la Cámara de Diputados con 300 candidaturas de cada partido o coalición, además de 17 gubernaturas, 31 congresos locales y más de mil ayuntamientos en 30 entidades. A esto se suma la segunda parte de la elección judicial federal con alrededor de 850 cargos en magistraturas y juzgados de circuito, así como las entidades en su primer o segundo proceso judicial local.
A todo este complejo panorama, la reforma electoral constitucional de la presidenta Sheinbaum busca sumarle la revocación de su mandato, modificando las reglas establecidas durante el primer ejercicio de este tipo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Con tantos procesos simultáneos, habrá estados donde la ciudadanía reciba hasta siete boletas, con la complicación de votar dos veces: primero en una casilla para cargos políticos y revocación de mandato, y luego trasladarse a otro punto para la elección judicial, donde los partidos están vetados.
Sólo Durango y Veracruz librarán la boleta de ayuntamientos por haber renovado el año pasado, mientras que 15 entidades no votarán por gubernaturas. Sin embargo, la elección judicial afectará a todo el país, ya que la mitad de los cargos federales quedaron pendientes y 19 entidades deben completar su renovación local.
A nivel federal, la Presidenta descartó cambiar la fecha, a pesar de que aliados y oposición coincidían en no empalmarla con la elección intermedia. Aunque el INE propuso recorrer la jornada judicial a octubre para reutilizar materiales y no saturar el proceso de septiembre, Sheinbaum argumentó que moverla a 2028 generaría más gastos, sentenciando: “Queremos atender todo de una vez en el 27”.
Bajo este esquema, el INE tendría que instalar dobles casillas para respetar la ley que impide la presencia de partidos en procesos judiciales. La Presidenta adelantó que enviará otra propuesta de reforma para simplificar las boletas de candidaturas judiciales, aunque esto no se ha detallado en el plan B actual.
Así es el plan B de reforma electoral de Sheinbaum:
Respecto a la revocación de mandato, el plan B propone que pueda solicitarse desde el segundo año de gobierno. Esto obligaría a recabar las firmas del 3 por ciento del Padrón Electoral este mismo año para votar en 2027. Además, se busca que la votación sea el primer domingo de junio, coincidiendo con las intermedias, a pesar de las quejas del PT sobre la posible inequidad que esto genera.
Un cambio significativo es que el plan B permite que la Presidenta participe activamente haciendo campaña a su favor, eliminando las restricciones que enfrentó López Obrador. No obstante, se mantiene la prohibición de propaganda gubernamental 70 días antes de la jornada y el uso de recursos públicos. La legislación secundaria deberá aclarar los límites de estas intervenciones para evitar ilícitos.
En este escenario, los 101 millones de ciudadanas y ciudadanos que conforman el Padrón Electoral están llamados a las urnas el próximo año en lo que se perfila como el proceso electoral más variado y complejo de la historia de México.
EHR