Una auditoría realizada durante el proceso de entrega-recepción del cambio de administración estatal en 2024 detectó irregularidades por más de 44 millones de pesos en el inventario de artesanías del extinto Instituto de la Artesanía Jalisciense, correspondientes al último año de la gestión del ex gobernador Enrique Alfaro Ramírez.
La revisión, efectuada por el Órgano Interno de Control de la Secretaría de Administración, concluyó que no se logró comprobar el destino de piezas artesanales valuadas en 44 millones 272 mil 833 pesos, que formaban parte de la Colección Pueblos de Jalisco, cuyo valor total ascendía a 46 millones 500 mil pesos, de acuerdo con los registros oficiales del proceso de entrega-recepción.
Piezas dañados e inventario poco confiable
De acuerdo con el documento, al que tuvo acceso MILENIO, sólo se pudo justificar el paradero de artesanías con un valor conjunto de 2 millones 227 mil 166 pesos, mientras que del resto no existen pruebas documentales de venta, resguardo o localización física.
Las observaciones más graves de la auditoría señalan que no existió un inventario confiable, no se estableció con certeza cuántas piezas integraban la colección ni dónde se encontraban, y no se localizaron las actas oficiales de inventario que debieron ser entregadas a la Secretaría de Administración.
El informe también da cuenta de registros duplicados, descripciones contradictorias, piezas dañadas e incompletas, así como discrepancias entre el número real de componentes de algunas artesanías y el consignado en los registros oficiales, lo que imposibilitó su verificación.
Opacidad y daño al patrimonio cultural de Jalisco
Además, la auditoría concluyó que no existen comprobantes financieros que respalden posibles ingresos por la comercialización de las piezas, ya que no se encontraron recibos, listados de obras vendidas, depósitos bancarios ni transferencias asociadas a este acervo.
Este escenario de descontrol patrimonial contrasta con la relevancia histórica de la Casa de las Artesanías de Jalisco, ubicada junto al Parque Agua Azul, inmueble construido en 1964 y diseñado por el arquitecto Erich Coufal Kieswetter, considerado un referente del patrimonio cultural del estado.
En 2020, el entonces gobernador anunció una inversión superior a 15 millones de pesos para la renovación del recinto, con el objetivo de dignificar la labor de los artesanos. Hoy, la auditoría deja al descubierto un panorama de opacidad y posible daño al patrimonio cultural de Jalisco, documentado en el cierre de la pasada administración.
JVO