A raíz de la pandemia, el señor Baldomero González de 65 años, ha atravesado una situación difícil, pues se hace cargo de sus nietos y actualmente estos no han podido estudiar por falta de un celular.
“Con la enfermedad que llego uno no puede andar libremente, me afecta porque apenas logro para darles algo de comer” comentó Baldomero González.
El señor Baldomero agarra una bici y en un canasto se va a vender verduras, como papa, jitomate, cebolla, tomate entre otros, para poder sobrevivir; de esta manera van saliendo poco a poco, pero no les alcanza para comprarles un celular a sus nietos para que puedan continuar con sus estudios.
“No se vende mucho y lo poquito que compran, no le alcanza a uno para volver a surtir, porque vamos un día y está a un precio, a otro y es otro precio más alto, a veces uno ya no alcanzo a surtir, lo que vende es para el día” dijo.
Su nieto Josesito Hernández de 6 años de edad, cursa primero de primaria y tiene la ilusión de volver a la primaria; Lupita Hernández tiene 12 años y acaba de entrar a la secundaria, tampoco ha podido continuar con sus estudios.
“Como no tengo celular ahorita, le sufro mucho, a veces voy con una niña de adelante para que le avise a los maestros y si le dice, porque no alcanzo a estudiar” comentó lupita.
Pero ahora, un ángel ha donado un celular para que los nietos del señor Baldomero puedan seguir estudiando, por lo que el pequeñito Josesito agradeció el regalo del aparato tecnológico, así como Lupita.
“Le agradezco a la persona que me ayudo con el celular, porque me ayuda a seguir con mis estudios y echarle ganas, lo voy a compartir con mi hermano, porque nos mandan a diferentes horas las tareas y así lo podemos compartir” dijo.
Por su parte el abuelito se encuentra feliz por este acto de caridad “muchas gracias por el celular que le dan a mis nietos para que puedan estudiar, de ante mano porque no les puedo yo dar más” concluyó.